Crítica de El diablo viste de Prada 2: Un inesperado manifiesto a favor del periodismo de calidad

El diablo viste de Prada 2
El diablo viste de Prada 2Disney

Crítica de El diario viste de Prada 2, la secuela que reúne a gran parte del elenco principal 20 años después. Estreno el 30 de abril.

¡Una sorpresa inesperada! La secuela de El diablo viste de Prada, aquella traslación cinematográfica de la novela que escribió Lauren Weisberger en base a su experiencia como asistente de Anna Wintour, la exigente editora de la revista Vogue, no es simplemente una segunda entrega de las aventuras y desventuras de su protagonista. 

Es más, el acertado guión de Aline Brosh McKenna (Crazy Exgirfriend, Cruella) soslaya las dos secuelas literarias de la novela (La venganza viste de Prada y El diablo vuelve de 2013 y 2018 respectivamente) para volar por libre y trasladarnos dos décadas en el tiempo, contando los cambios que la industria ha padecido en este impás: desde la casi desaparición de la prensa en papel hasta el enfoque en las redes sociales y el clickbait.

El diablo viste de Prada 2 capitaliza la incómoda realidad en la que se ha ido sumiendo el periodismo y la sociedad en general y reparte estopa en todas direcciones señalando algo tan serio como los desmanes del mercado inmobilario, la retracción del medio cultural, la falta de rigor o la concentración de poder en pocas manos. A veces lo hace de forma nada sutil, como cuando satiriza a Jeff Bezos y su esposa por medio del personaje de Emily (Emily Blunt) y su pareja en la ficción, el multimillonario caprichoso y acomplejado Benji Barnes (Justin Theroux), pero siempre de forma bastante divertida y orgánica en una película cuya pretensión última es la de dejar un buen sabor de boca.

Así que sí, muy buen envoltorio, faltaría más (punto, set y partido para la figurinista Molly Rogers), glamour y excentricidades a gogó, cameos y modelazos pero también unos cuantos recados punzantes que se lanzan con prístina puntería y todas las actualizaciones propias del mundo diverso en el que vivimos hoy (hay cuerpos distintos que no son solo de tallas 34 haciendo acto de presencia en pasarelas y alfombras rojas). Y ese es el inmenso valor de una película que no tenía por qué meterse en jardines y podría haber vivido de las rentas sin arriesgar nada. Chapeau.

De vuelta a Runaway

El tiempo pasa y algunas cosas cambian... otras no tanto. Andy Sachs se ha forjado una excelente reputación en el mundo del "periodismo serio" a lo largo de dos décadas, pero el cierre de su medio impone el despido de toda la plantilla.

Mientras tanto, la industria de la moda y la editorial que gira en torno a ella se ha ido adaptando a la digitalización y las nuevas formas de hacer las cosas. Sin embargo, cuando una grave crisis reputacional golpea a Runaway, la reacción del dueño del grupo es la de contratar a Andy para sanear la imagen de la revista y llevarla en una nueva dirección... aunque esa decisión la toma sin contar con el beneplácito de Miranda Priestly.

Al poco tiempo de que se estabilicen las cosas, un nuevo suceso pondrá en riesgo el liderazgo de Miranda y el trabajo de Andy que trata de congraciar el atractivo de la publicación con una línea editorial menos frívola. Solo una arriesgada estratagema puede salvar Runaway del desastre.

El diablo viste de Prada 2
El diablo viste de Prada 2Disney

El diablo viste de Prada 2 es una celebración de la primera entrega, con un montón de guiños al pasado que harán las delicias de los fans declarados, pero también es algo más, que está por encima de la nostalgia pura y dura: tiene pegada.

Cuenta asimismo con varios fichajes de gran nivel como son el ya mencionado Justin Theroux, Lucy Liu, Kenneth Branagh o la mismísima Lady Gaga, con actuación incluida. Sin perder de vista el buen gusto de hacer justicia a todos los personajes de la anterior película que aparecen, con la excepción de Adrian Grenier que no retoma el papel de Nate y Simon Baker, que tampoco vuelve como Christian Thompson. Otra de las buenas cosas que hace esta película es mostrar personajes masculinos positivos, comprensivos y cómplices de sus parejas que rompen los estereotipos de ser sustentadores o boicoteadores de sus progresos laborales.

En suma, puede que no te importe un pepino el mundo de la moda y que te sea incluso ajeno el éxito de la primera película y puedas encontrarle enjundia a esta secuela que revaloriza además a sus estrellas principales, que parecen tener un pacto con diablo, independientemente de quien las vista.  

Valoración

Nota 78

Es un win-win: explota el glamour para lanzar un mensaje sobre los tiempos en los que vivimos. Sabe preservar lo que hizo icónica la primera entrega pero poniendo en valor la pasión por el trabajo bien hecho. Nostalgia bien entendida que habla del presente.

Lo mejor

Que sepa conjugar lookazos con un discurso pertinente.

Lo peor

Puede pasar de soslayo para quienes piensen que solo será un escaparate.

El diablo viste de Prada 2 (2026)

El diablo viste de Prada 2 (2026)

Título original

The Devil Wears Prada 2

Género

Comedia, Drama

Idioma original

Inglés

Duración

2h 0m

Presupuesto

100.000.000,00 $

Más información sobre:

Ver sus artículos

Raquel Hernández Luján

Redactora

Raquel Hernández es redactora y crítica de HobbyCine desde 2010. Está especializada en cine, series y literatura así como familiarizada con las tendencias culturales de actualidad.

Mostrar comentarios