Crítica de Enjambre, un thriller rural español de atmósfera asfixiante

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Crítica de Enjambre (Eixam), el thriller rural de Óscar Bernàcer protagonizado por Pablo Molinero y Cristina Fernández Pintado. Estreno el 4 de septiembre.
Óscar Bernàcer, cuya carrera se ha centrado sobre todo en el género documental con películas como El hombre que embotelló el sol, Los que buscamos, La receta del equilibrio o Here Comes the Sun, recala en el thriller rural en su nueva película, Enjambre, en la que de paso explora el fenómeno de las comunidades autosostenibles afincadas en plena naturaleza y operando al margen del sistema.
Y no lo hace desde un modo amable como el de la serie El pueblo sino que deja completamente al margen al humor para desarrollar una historia en la que se muestra la importancia de los lazos de dependencia entre los individuos entre los que hay una suerte de mentalidad de colmena con un líder y un grupo en el cual cada uno tiene unas funciones muy bien delimitadas.
Es una obra de ficción pero a la que le preocupa el factor antropológico de modo que se retratan usos y costumbres, algo que permea la banda sonora y la puesta en escena de la película. También se deja notar a nivel argumental en la medida en que los personajes están "atrapados" sin la posibilidad de relacionarse con el exterior con libertad y con un estricto control de sus comunicaciones.
Reparto coral, atmósfera asfixiante y una historia que no te lo da todo mascado sino que te invita a recomponer el pasado de los protagonistas para hacerte una idea de cuál es su presente.
El bien común
Nos desplazamos a una aldea aislada de la Comunidad Valenciana en la que un grupo de personas vive de manera voluntaria y autónoma. Se trata de un asentamiento autosostenible en el que cada miembro tiene unas funciones bien definidas de tal manera que todos son imprescindibles para mantener el equilibrio.
Sin embargo, alguien ha querido boicotear la comunidad matando a un cordero y arrojándolo al aljibe del que se extrae agua potable. La contaminación les obliga a desechar esta forma de obtener agua, teniendo que desplazarse varios kilómetros hasta el río para obtenerla.
La solución es reclutar a Lluc, un ingeniero de caminos que se encuentra en horas bajas y accede a pasar allí unos meses hasta canalizar el agua del río hasta una fuente en el pueblo. Lo que en principio le parece una suerte de paraíso terrenal formado por individuos que se apoyan unos en otros por un bien común, pronto se torna una realidad muy distinta con abusos de poder y una malsana relación entre los distintos integrantes de una comunidad podrida. La pregunta es: ¿conseguirá salir de ella? ¿A qué precio?
En un mundo hiperconectado en el que estamos tan pendientes de la realidad como del plano digital en el que gestionamos nuestra reputación y cultivamos nuestras relaciones sociales, se nos propone hablar de la convivencia en su estrato más primigenio, restando de la ecuación al móvil y todo lo que trae consigo: redes sociales, medios de comunicación, respuestas fáciles obtenidas mediante IA...
Enjambre nos habla de "echarse al monte" dejando de lado las comodidades y garantías de la civilización: no hay hospital, no hay policía, no hay más que un grupo de personas que se dotan a sí mismas de unas normas para tratar de salir adelante. Es una versión utópica de la existencia que solo puede funcionar a base de la renuncia individual y un gran espíritu de sacrificio pero que parece también conllevar los mismos problemas que el "sistema" pero a pequeña escala.

La película se desarrolla mediante una mirada externa de un testigo que ingresa por propia voluntad y con un fin determinado o, lo que es lo mismo, una visita con fecha de expiración. Hasta que se enreda en el enjambre y empieza a tejer sus propias relaciones. Buenas interpretaciones, por cierto, encabezadas por Pablo Molinero y Cristina Fernández Pintado pero entre las que también destacan las de Pablo Derqui, Gloria March o Jordi Aguilar.
El debate está servido: bajo la trama principal que sigue la historia del protagonista, está el sustrato más interesante que nos invita a la reflexión sobre el poder y la libertad individual, el papel protector (que no paternalista) del Estado que debería defendernos de los abusos y promover la igualdad social y, sobre todo, la forma en la que nos hemos ido separando de la naturaleza hasta encontrarla casi como una extraña en nuestras vidas.
Toda una serie de cuestiones muy interesantes y pertinentes que enriquecen la historia y pueden llegar a ser incluso más interesantes que la resolución misma de la aventura. Lo mismo Enjambre tiene también alma de documental, sobre el que se ha superpuesto la capa del thriller casi como excusa para existir....
Valoración
Nota 67
Pueblo pequeño, infierno grande. La película arroja una visión descorazonadora sobre la manera en la que el ser humano se organiza y de los problemas que genera el poder, gran corruptor de las élites incluso en comunidades pequeñas.
Lo mejor
Cómo se va espesando el ambiente a medida que avanza la película hasta crear una atmósfera sofocante.
Lo peor
Deja cabos sueltos y en ciertos aspectos es predecible. Algunos personajes, muy interesantes, quedan colgando, como Lluna. Habría merecido la pena explorarlo más.


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