¿Alguien espera una película española para este verano? La situación del cine patrio los próximos meses

El ser querido
El ser queridoA Contracorriente Films

Analizamos el estado del cine español durante los meses estivales, ¿a qué se debe la sequía de títulos patrios en la cartelera?

El verano es terreno fértil para los blockbusters y las películas de animación. Si analizamos el top 10 de la cartelera semanal, salta a la vista. Toy Story 5 amasa ya una recaudación que la encumbra como la entrega potencialmente más lucrativa de la saga, Minions & Monsters y Vaiana van a la zaga y siguen en la brecha tanto El día de la revelación como los dos grandes hits del terror: Backrooms y Obsession, que han conseguido atraer a los cines a un público joven a la caza de historias frescas e intrigantes.

Con este panorama tan reñido, competir es muy difícil y el cine español se reserva sus dos grandes pelotazos para finales del verano. Tendremos que esperar hasta el 26 de agosto para poder disfrutar de El ser querido, la nueva película de Rodrigo Sorogoyen, y Tadeo Jones y la lámpara maravillosa, cuarta entrega de la saga de animación de Enrique Gato.

En ambos casos la diana no está solo puesta en el mercado local sino que se busca traspasar fronteras y conquistar al público internacional como ha pasado con los títulos anteriores de ambos directores. De ahí que no podamos considerarlas tanto "películas estacionales" sino apuestas a medio plazo que esperan aguantar muchas semanas en cartelera y tener una alta tasa de penetración en países vecinos.

Entre tanto, no estamos huérfanos del todo: aunque el cine-evento toma la delantera y no consta entre las habilidades de nuestra industria invertir en grandes superproducciones con las que hacerse un hueco en este panorama (las películas más taquilleras de lo que va de año no llegan ni a 7 millones de euros de presupuesto), sí que hay algunas cintas que se van estrenando tímidamente con el afán de hacerse con un pellizco de la recaudación

Son comedias que apuestan por rostros muy reconocibles: Antonio Resines y Quim Gutiérrez en Haciendo amigos, Gorka Otxoa y Marta Etura en Ni contigo ni sin mí, Salva Reina y Kira Miró en Tres de más o Juan Dávila y Susana Abaitua en El último mono.

El resto de los estrenos españoles del verano son o bien documentales o bien dramas algo kamikazes que llegan sin el apoyo de grandes nombres pero con la vocación de hacerse un huequecito. En su mayor parte son incluso debuts en los que no hay depositadas grandes esperanzas siendo por tanto lo que podemos considerar estrenos residuales que, en sí, ya tienen el mérito de haber llegado al circuito comercial. 

Y que esto último no se entienda como un reproche o un insulto, sino todo lo contrario: es toda una hazaña y de facto es el apartado en el que vamos a encontrar una mayor calidad cinematográfica.

Id cogiéndole la matrícula a Ana Serret (Apuntes para una ficción consentida), a Bàrbara Farré (Mala bestia), a Ana Graciani (La ventana abierta) y a Estel Díaz (A fuego) porque no creo que sea casual que se apueste por ellas en momentos complicados y, a la postre, nos están presentando a una nueva generación de directoras de cine este verano, listas para incorporarse al circuito y presentarnos nuevas historias y formas de narrar. Bienvenidas sean y larga vida a sus carreras, en las que tendremos puesto el ojo.

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Raquel Hernández Luján

Redactora

Raquel Hernández es redactora y crítica de HobbyCine desde 2010. Está especializada en cine, series y literatura así como familiarizada con las tendencias culturales de actualidad.

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