Crítica de Haciendo amigos, una comedia con Antonio Resines y Quim Gutiérrez de buen fondo, aunque pocas ideas

Crítica de Haciendo amigos, una comedia escrita por Marta González de Vega y dirigida por David Marqués, de estreno el 10 de julio.
Al calor del éxito de películas como Campeones (que hasta tuvo remake americano titulado Champions) y su secuela, Campeonex, David Marqués, que participó como guionista en ambas, se pasa a la silla de director en Haciendo amigos otra cinta en la que los protagonistas principales son un grupo de personas con discapacidad.
Del libreto se encarga en esta ocasión Marta González de Vega, coguionista de la saga Padre no hay más que uno además de actriz recurrente, si bien no parte de una idea original, sino de una película de la que ésta es un remake casi encubierto: Un p'tit truc en plus, de 2024 (es casi un reto encontrar la referencia en los títulos de crédito donde aparece de forma fugaz).
No es un detalle baladí porque la película dirigida por Artus le valió una nominación a mejor ópera prima en los premios César de hace dos años además de ser el mayor éxito de la taquilla francesa de ese año con 10 millones de espectadores.
Sea como fuere, la película es sencilla en su premisa en la que no caben demasiadas sorpresas, pero bastante entretenida en su desarrollo y sobre todo con un valor esencial a la hora realizar una cierta labor educativa y de visibilización.
Dos pillos y un destino
Tras cometer un atraco un tanto surrealista en una joyería, un padre y su hijo se ven acorralados por la policía. Su única manera de huir de la ciudad será aprovechar un malentendido.
Eva, la monitora de un grupo de personas con discapacidad, confunde a Félix con Ángel, uno de sus alumnos, y Antonio se hace pasar por su cuidador con la única voluntad de entrar en el autobús y desvanecerse para las autoridades. Lo que desconocen es que se dirigen a un retiro creativo de una semana, donde se verán obligados a claudicar ante las exigencias del grupo, que rápidamente se percata de que Félix no tiene ninguna discapacidad y son sometidos a un chantaje constante.
Para su desgracia, no será la única dificultad a la que se enfrenten: tendrán que reconstruir su relación paternofilial mientras calman a los mafiosos que les exigen la entrega del botín del robo.
Haciendo amigos es una película con buenas intenciones que se beneficia de la vis cómica del conjunto y en especial de la química que hay entre Antonio Resines y un Quim Gutiérrez que funciona de maravilla en el rol que tiene que defender de perdedor resignado. Buena parte del metraje se designa a esclarecer y recomponer la relación que les une en un guiño a la clásica subtrama del cine anglosajón del padre ausente (del que en su día se cachondeó el propio Resines en un anuncio memorable).
También hay que nombrar a Mari Carmen Lara, que debuta junto a compañeros como Israel Romero, María Masián, Pablo Márquez, Mario Navarro, Christofer Ortiz, Juan Fernández, Curro Fire y Ana Mencía.
Y tenemos que añadir los cameos, que son muy reseñables, entre los que destaca la dupla de Pantomima Full, David Guapo o Camela, interpretando un tema creado ex profeso para la película.
Eso sí, Haciendo amigos no consigue evitar caer en lugares comunes pareciendo una suerte de Campeones 3 con algunos personajes calcados aunque sin la soltura de Fesser en el montaje, pero al menos no pierde el sentido del humor ni se regodea en excesivos sentimentalismos.
La audiencia puede esperar una película bastante blanca, con una pincelada de romance y algunos enredos/malentendidos además de un par de momentos musicales tan kitsch como simpáticos. De hecho es en su tercio final, cuando se vuelve más loca, cuando mejor funciona.
En suma, tiene los mimbres para hacer una buena entrada en taquilla, aprovechando el impás veraniego entre blockbusters con actores de reclamo y una historia que sin grandes complicaciones se puede envolver en la bandera de la defensa de la diversidad con su toque pedagógico. No reinventa la rueda ni es de visionado imprescindible, pero respira humanidad y sabe exprimir sus puntos fuertes.
Valoración
Nota 57
Entretenida, para pasar un rato simpático si se va al cine con expectativas modestas.
Lo mejor
El elenco funciona muy bien, tanto los actores famosos como los recién llegados. ¡Y los cameos!
Lo peor
La sensación de dejà vu y lo que tarda en volverse loca.

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