Crítica de Vaiana (Moana), la adaptación a imagen real más reciente y conflictiva de Disney

Crítica de Vaiana (Moana), el live-action basado en la película de animación de 2016 con Dwayne Johnson y la debutante Catherine Laga'aia. Estreno el 8 de julio.
Apenas han pasado 10 años desde el estreno de Vaiana (Moana) y ya hemos visto una segunda entrega, Vaiana 2, y ahora el live-action que cuenta con Dwayne Johnson también como el Maui de carne y hueso pelucón mediante. ¡Es más! Se ha confirmado que Vaiana 3 está en camino, así que la aventura animada está lejos de finalizar.
Pero hoy nos ocupa, como decíamos, la versión que mezcla animación e imagen real y acaba de aterrizar en cines: Vaiana vuelve a las salas encarnada en la debutante Catherine Laga'aia, que da el do de pecho interpretando las canciones de su personaje y también imprimiéndole la energía característica que desprende.
La historia no se separa ni medio milímetro de la de la cinta original, aunque alarga algún pasaje musical y cuenta con más humor metalingüístico mofándose del debate de si es una princesa o no por el hecho de ser la hija del jefe de la isla polinesia de Motunui. Por lo demás, el meollo de la narración sigue siendo la recuperación de la tradición viajera de sus ancestros y la necesidad de salir del área de confort para poder ser felices sin perder el rumbo al regresar a un hogar que no sea ya una cárcel franqueada por el arrecife.
Un reto complicado
Vaiana se ha criado escuchando las historias de su abuela en las que le cuenta los mitos de su tierra y cómo el semidiós Maui robó y perdió el corazón de la isla Te Fiti condenando al archipiélago a la ruina.
Cuando las cosechas empiezan a agostarse y la pesca escasea, la joven tiene que abrazar el pasado aventurero de sus ancestros (aun a costa de contravenir las advertencias de su cauteloso padre) para superar los limites de la isla y tratar de restaurar el orden natural, buscando para ello a Maui y recuperando su anzuelo mágico que le permitirá volver a usar su habilidad para el polimorfismo.

Como sucedió antes con Lilo y Stitch, la película Vaiana se enfrentaba a un reto enorme a nivel visual, al tener que congraciar imagen real con animaciones muy distintas entre sí. Por un lado, la de los seres que se integran con los humanos como son Púa, Hei Hei, los Kakamora, Tamatoa, Te Kā o Te Fiti, que tienen tratamiento de animación 3D y CGI y por otra parte, las animaciones en 2D que sirven para poner en pie los mitos y para dar color y humor a la aventura, como es el caso del tatuaje de Maui, inspirado en el arte tradicional polinesio y maorí conocido como Tā Moko. Esta segunda faceta es de largo la que mejor funciona porque el contraste aporta capas mientras que la combinación presenta graves problemas.
Como es natural, tal y como hicieron las cintas animadas, hay un reclamo hacia el legado artístico del lugar que se pone de manifiesto tanto en el diseño de vestuario como el atrezzo, las formas y costumbres, las danzas y los ritmos de las canciones. Hay un especial ahínco en rendir homenaje al folclore y las señas culturales, razón por la cual se ha trabajado con un equipo de asesores encargados de garantizar el respeto a las tradiciones polinesias y evitar estereotipos simplistas.

También a la hora de escoger al reparto se ha tenido en cuenta la ascendencia de sus integrantes: Catherine Lagaʻaia es una actriz australiana de raíces polinesias, Dwayne Johnson de ascendencia samoana, John Tui es neozelandés de ascendencia maorí, Frankie Adams es samoana y Rena Owen una veterana actriz maorí. Son detalles que honran la idea de querer buscar verosimilitud... aunque luego tengas un luminoso número musical protagonizado por un cangrejo gigante y cantarín.
Vaiana no aporta nada esencialmente nuevo a una historia que ya conocíamos aunque cumplirá con las expectativas de los fans que se asomen a la pantalla. Se nota que Dwayne Johnson se lo ha pasado pipa rodando la película: aunque las prótesis hayan sido un calvario, disimula bien. Los mayores problemas provienen de la integración de la animación e incluso del diseño de los personajes no humanos, bastante más feos que los de las cintas animadas.
Valoración
Nota 60
Cumple a la hora de parafrasear la película de animación aunque tiene problemas serios con la integración de los personajes creados mediante CGI.
Lo mejor
El reparto, el sentido del humor y el mini Maui con apariciones ampliadas.
Lo peor
Aporta muy pocas novedades que justifiquen su realización y algunos diseños de personajes son bastante feos.
Vaiana (2026)
Título original
Moana
Género
Aventura, Comedia, Familia, Fantasía
Idioma original
Inglés
Duración
1h 55m
Presupuesto
200.000.000,00 $


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