Crítica de The Beauty: Disney Plus ofrece la burrísima nueva historia de Ryan Murphy

The Beauty
The BeautyDisney Plus

Crítica de The Beauty, la nueva serie de Ryan Murphy protagonizada por Evan Peters, Rebecca Hall, Anthony Ramos y Ashton Kutcher. Estreno el 22 de enero en Disney Plus.

El culto al cuerpo a juicio, pero no a uno cualquiera, a uno espectacular de la mano de un Ryan Murphy visceral e inmisericorde que arremete contra la banalidad de nuestra sociedad en The Beauty. No es una obra original de su acuño, sino que se basa la serie de cómics y la novela gráfica del mismo nombre, creada por Jeremy Haun y Jason A. Hurley, y publicada por Image Comics a partir de 2015. Ahora, si os genera curiosidad, lo encontraréis solo en inglés bajo el sello de Ignition Press.

¿Qué podéis esperar de la serie? Un nuevo hito de horror corporal que, como hiciera recientemente La sustancia se centra en una demoledora crítica a la obsesión por la imagen que deriva en esperpentos y crímenes en pro de una desaforada lucha contra el paso del tiempo. El culmen es la eterna juventud, el máximo atractivo sexual, el ideal hecho carne... No sin consecuencias, por supuesto. En este sentido, dialoga de frente con El retrato de Dorian Gray.

Pero el argumento incluye también, por supuesto, los intereses comerciales que hay detrás de todo esto, la manera en la que los poderosos se aprovechan de las inseguridades de una población hiperexpuesta en redes sociales y la dependencia de la tecnología que incrementa la "necesidad de gustar" que se mide, casi siempre por el éxito sexual y las conquistas a las que se puede llegar a aspirar. De modo tal que resulta idóneo que la transmisión del virus de la belleza sea mediante fluidos: una ETS de manual.

Deseando contagiarse

Las alarmas comienzan a saltar cuando varias supermodelos recién llegadas al mundo de la moda manifiestan de manera repentina un comportamiento errático y ultraviolento, una sed insaciable que culmina cuando explotan desde dentro.

Esto hace que a Kara y Drew, dos experimentados investidores, les sea asignado el caso, lo que les llevará a recorrer distintas ciudades europeas: de París a Venecia. Pronto concluyen que lo que genera esta situación es un virus completamente nuevo cuyo efecto inmediato es una belleza subyugadora. Sin embargo, al cabo de un tiempo, produce una suerte de combustión interna... literalmente son "cuerpos calientes".

A medida que van tirando del hilo descubren que está a punto de salir al mercado un suero que promete juventud, adelgazamiento y la consecución de una imagen óptima. Una versión más barata y transmisible mediante contacto sexual es la que ha empezado a esparcirse, lo que va en contra de los intereses de la compañía que envía a un lacayo a poner fin al brote.

En un mundo que ha normalizado el uso de fármacos para el tratamiento de la diabetes para adelgazar por la vía rápida, en la que las canas y las arrugas son una lacra y en la que las operaciones estéticas se producen cada vez a una edad más temprana, ya sea para aumentar penes, senos, pómulos, nalgas o reducir narices, vientres y caderas, el negocio es redondo y el mercado una esponja que espera ser estrujada... hasta la última gota.

El argumento le va como anillo al dedo a Ryan Murphy, que vuelve a tirar de su actor fetiche, Evan Peters (Monstruo: La historia de Jeffrey Dahmer) para el papel protagonista junto a Rebecca Hall. Pero ésta es una serie coral, en la que se van abriendo muchos frentes que derivarán en subtramas que enriquecen el discurso central.

Pero es que además de ser rabiosamente pertinente es también adictiva y tiene muy mala leche haciendo gala de un humor negro y satírico que recorre cada episodio. Identifica a distintos estereotipos especialmente vulnerables y desarrolla a los personajes para que comprendamos hasta qué punto el cortoplacismo y las soluciones fáciles dominan nuestras vidas sujetos como estamos a un nivel de presión brutal respecto a la imagen que, se supone, debemos dar. Cualquier cosa antes de aceptar la realidad, de hacer las paces con el espejo y de tratar de sentirnos bien sin recurrir a una varita mágica. Que nadie espere un visionado fácil ni complaciente: señala nuestra naturaleza animal y se regodea en la viscosidad de las imágenes y en nuestra impúdica necesidad de lucirnos. No sé qué da más asco.

Valoración

Nota 77

The Beauty te deja pegado a la pantalla: imposible dejar de mirar esta sólida (aunque a veces también alocada) fábula sobre el daño que somos capaces de hacernos a nosotros mismos.  

Lo mejor

Tira con bala en todas direcciones. Sálvese quien pueda.

Lo peor

Hay momentos en los que Ryan Murphy se gusta y se excede aún más de lo que precisa la propia serie, que de por sí es de alto voltaje.

Más información sobre:

Ver sus artículos

Raquel Hernández Luján

Redactora

Raquel Hernández es redactora y crítica de HobbyCine desde 2010. Está especializada en cine, series y literatura así como familiarizada con las tendencias culturales de actualidad.

Mostrar comentarios