Leonardo DiCaprio casi protagonizó American Psycho, pero su directora se opuso hasta el punto de ser despedida

Mary Harron, directora de American Psycho, llegó a ser despedida por Lionsgate al oponerse al fichaje de Leonardo DiCaprio como protagonista en favor de Christian Bale.
No cabe duda que, a día de hoy, Leonardo DiCaprio es uno de los actores más destacados de Hollywood, cuyos trabajos entusiasman tanto a crítica como público, y los directores no paran de rifárselo para que participe en sus películas.
Sin embargo, por muy buen actor que sea, no todas las producciones están hechas para él. O al menos así lo consideró unos años atrás Mary Harron a la hora de elaborar su largometraje, American Psycho.
Basada en la novela de Bret Easton Ellis, la trama de esta comedia negra gira en torno a Patrick Bateman, un hombre que, cuanto más intenta ser como cualquier otro hombre adinerado de Wall Street, más anónimo se vuelve y menos control tiene sobre sus terribles instintos y su insaciable sed de sangre, dando rienda suelta a sus obsesiones más profundas.
A lo largo de la cinta se va mostrando la creciente depravación de Patrick Bateman a medida que se desarrolla su naturaleza homicida y pronto su control sobre la realidad comienza a romperse poco a poco.
La directora de American Psycho fue despedida por no querer a Leonardo DiCaprio de protagonista, pero al final se salió con la suya
Mary Harron tenía muy claro que el papel protagonista tenía que hacerlo Christian Bale, actor que ya empezaba a ser conocido por aquel entonces gracias a sus trabajos en títulos como La isla del tesoro, Mujercitas o Todos los animales pequeños.
Sin embargo, Lionsgate quería en el papel de Patrick Bateman a Leonardo DiCaprio, la estrella que estaba brillando muy fuerte en Hollywood tras arrasar con Titanic.
El problema es que la directora no le veía adecuado para el personaje, pues por aquel entonces no le resultaba "creíble como uno de estos tipos duros de Wall Street", por lo que Bale seguía siendo su mejor opción.
Pero el estudio no estaba convencido con Bale, que en aquella época no era tan popular y estaba a años luz de arrasar con su versión del Caballero Oscuro de Christopher Nolan. Tal era su convicción con DiCaprio, que Lionsgate anunció su fichaje para American Psycho sin consultar a Harron, quien se negó en rotundo a la decisión y ni tan siquiera quiso reunirse con él.
"Leonardo no era remotamente adecuado. Hay algo muy juvenil en él. No es creíble como uno de estos tipos duros de Wall Street. Traía demasiado equipaje consigo; no quería lidiar con alguien que tuviera una base de fans de 13 años. No deberían ver la película. Podría habernos metido en un montón de problemas", explicó su directora en una entrevista (vía All The Right Movies).
Debido a que la cineasta no daba su brazo a torcer, Lionsgate decidió prescindir de ella y buscar a otro director. DiCaprio incluso llegó a presentar su propia lista de directores, entre los que se encontraban Martin Scorsese y Danny Boyle.
El estudio se decantó por Oliver Stone, un director poco adecuado para Harron porque considera que "la sátira social no es su fuerte". Efectivamente, solo bastó una reunión entre el director y DiCaprio para que el actor se saliera del proyecto por discrepancias con Stone y terminó protagonizando La playa a las órdenes de Danny Boyle.
Al final, Lionsgate tuvo que ceder a las demandas de Harron y volvió a contratar a la directora para que hiciera la película con Christian Bale. El presupuesto del proyecto, que había subido a 40 millones de dólares para poder acomodar los supuestos 21 millones de los honorarios de DiCaprio, terminó bajando a tan solo 7 millones.
Gracias a que Mary Harron se mantuvo firme con su manera de hacer la película, Lionsgate gastó mucho menos dinero para desarrollar American Psycho y la cinta terminó triunfando en taquilla recaudando más de 34 millones de dólares y, de propina, hizo que Christian Bale se consagrara como una gran estrella de Hollywood. Aunque seguro que el Leonardo DiCaprio de ahora haría un excelente trabajo como Patrick Bateman.