Marshals tenía una bala de plata para mejorar como spin-off de Yellowstone, pero optaron por dispararse en el pie

Marshals: Una historia de Yellowstone - Kayce Dutton (Luke Grimes)
Marshals: Una historia de Yellowstone - Kayce Dutton (Luke Grimes)CBS | Paramount+ | SkyShowtime
Opinión

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El cliffhanger de Marshals posibilitaba que la serie remontase tras una tibia primera temporada, pero el equipo ha optado por seguir explotando un formato que no les funciona.

Esta semana llegaba a SkyShowtime la temporada 2 de Marshals: Una historia de Yellowstone, uno de los dos spin-off secuelas de la serie más icónica de Taylor Sheridan. Tras el final de la temporada 1, la serie nos dejó con un cliffhanger que ni pintado para mejorar las cosas.

Antes de continuar, he de avisarte de que este artículo incluye spoilers del episodio 1 de la temporada 2 de Marshals, así como del final de la temporada 1. Si no estás al día con la serie, es mejor que la veas en SkyShowtime antes de continuar.

¿Todo listo? Pues al lío. Después de aburrirnos hasta el hastío con 13 episodios más preocupados por intentar diferenciarse de Yellowstone que por abrazar realmente el legado de la serie, Spencer Hudnut y su equipo de guionistas dieron una sorpresa interesante en el final de la temporada 1 de Marshals al dejar a dos personajes en plena emboscada y al presentar el secuestro de Tate Dutton (Brecken Merrill).

Como dije en su momento, no se me escapa la ironía de que Marshals y Rancho Dutton han generado cliffhangers casi idénticos, pero por todas las cabezas de ganado de Montana y Texas, que la serie de Beth y Rip lo desarrolle bien, porque lo de Marshals...

Según Spencer Hudnut, Marshals tiene que ser una serie procedimental porque si no, desde CBS le envían un rayo o no sé qué. Cuando el creador de la serie abordó las críticas de la temporada 1, dijo que la gente no entendía qué era Marshals, enfatizando ese enfoque de series como CSI o Ley y orden.

No, Spencer, lo entendemos bien, pero como procedimental, Marshals es un fiasco. Su personaje más carismático está fuera de lugar porque le has quitado el apoyo que lo hacía brillar; sus nuevas incorporaciones no terminan de explotar en lo que a química se refiere y los guiones dejan mucho que desear.

Marshals no funciona como procedimental. La temporada 1 lo demostró y ese cliffhanger era una puerta perfecta para elevar la serie con una larga trama continua. Pero era más fácil hacer una chapuza.

No hay nada más triste que una serie simple que trata de ser profunda

Un episodio ha durado la tensión de ese cliffhanger. Cuatro llamaditas con sus respectivas amenazas, un tinglado que tiene montado Tom Weaver (Chris Mulkey) porque patata y un plan que parecía perfecto hasta que todo el mundo actúa con unas conveniencias del guion que les falta estar redactadas en pantalla.

Ya no es que sea una resolución predecible, que lo es, o tremendamente absurda (porque ese "intento de huida" final y el consiguiente accidente mortal son tan ridículos como para tirarle algo a la tele), sino que seguimos sin ver evolución alguna en el personaje principal.

Kayce Dutton sigue siendo un lobo solitario. Son los demás los que averiguan qué ha pasado (con otro popurrí de conveniencias) y acuden a rescatarlo en una batalla que pretende ser épica, pero que hace aguas desde la coreografía hasta la propia fotografía. Hay posiciones de cámara que dejan ver tiros limpios contra Kayce cuando, supuestamente, está a cubierto.

Marshals Una historia de Yellowstone
Marshals Una historia de YellowstoneCBS | Paramount+ | SkyShowtime

Como decía en la crítica de la temporada 2, vi los tres primeros episodios de Marshals justo después de terminar la tercera de Lioness, una serie que, con sus carencias, que las tiene, cuida muchísimo la acción. Así que ver este episodio de Marshals fue como un castigo.

Y del modo en que se salvan Calvin (Logan Marshall-Green) y Belle (Arielle Kebbel), mejor ni hablo. En apenas tres cuartos de hora se han cargado su propio cliffhanger.

La trama del secuestro de Tate daba para un pequeño arco de varios episodios. Digo más, era la excusa perfecta para cruzar la serie con Rancho Dutton de haber querido (y de no haber tenido el mismo cliffhanger).

Una investigación más pausada habría dado un mejor desarrollo a los personajes, sin crearles dramitas personales nuevos en cada capítulo. De hecho, hasta los guionistas podrían haber aprendido a desarrollar las pistas y que estas no surgieran de debajo de una piedra fuera de cámara y entrase el "marshal de relleno 3" a informar para que la trama avance. En esencia, se han pasado la temporada 1 haciendo eso.

Y la emboscada debía haberse saldado con un herido. Pero herido de hospital, no de magulladuras y poco más. O con cualquier otro argumento que diera para soltar carrete. Pero no un tiroteo donde todos menos Cal y Belle son idiotas y se ponen a tiro en cuanto pueden.

Sí, hay limitaciones presupuestarias, de tiempo y ejecutivos de la cadena que se dedican a interferir por diversión y piensan que saben más que los equipos creativos, pero Marshals también flaquea, y mucho, en cuanto a guiones.

Y lo peor de todo, y no voy a hacer spoilers, es que la semana que viene volveremos a la rutina procedimental, lo cual no sería malo de haber una historia interesante detrás. 

De momento toca seguir esperando a que alguien ponga orden en Marshals: Una historia de Yellowstone o contemplar cómo la serie sigue desperdiciando al que fue un gran personaje que ahora se ha convertido en el anfitrión de las estrellas invitadas de Barrio Sésamo... perdón, de Camp East.

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Javier Cazallas

Redactor

Javier Cazallas es redactor y crítico de HobbyCine desde 2016. Está especializado en cine y series, así como en todo lo relacionado con la cultura pop.

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