One Piece sueña con hasta 12 temporadas en Netflix, pero tiene un dilema serio que lo puede impedir

Basado en interpretaciones y juicios del autor sobre hechos, datos y eventos.
La adaptación en acción real de One Piece es todo un éxito en Netflix, algo que parecía imposible, aunque está desafiando la política de la plataforma.
One Piece está arrasando en Netflix. Cuando se anunció que el manganime de Eiichirō Oda (Oda Eiichirō), muchos se llevaron las manos a la cabeza porque "Netflix iba a profanar otro manga". Hay que decir que los antecedentes (Cowboy Bebop, Death Note...) no eran muy tranquilizadores.
Pero se obró el milagro y One Piece, pese a cribar muchos arcos secundarios y condensar historias, se convirtió en un exitazo en 2023. ¿Iba a ser flor de un solo año? ¡No! La temporada 2 ha sido otro pelotazo tremendo, con un 100 % de valoración crítica y un 95 % de la audiencia.
La temporada 3 de la serie ya se está cocinando, para tranquilidad de los fans, porque con Netflix, nunca se sabe. Ya sabes que la plataforma roja es infame por su rapidez al cancelar series que la gente está disfrutando.
El productor de la adaptación, Marty Adelstein, llegó a afirmar que aspiran a llegar a 12 temporadas, tal y como recuerdan en Forbes, y como mínimo tienen planes hasta una sexta entrega. Normal, claro, One Piece aún no ha terminado en el manga y lleva más de 1080 capítulos.
Pero hay un problema: One Piece puede ser una serie exagerada en su afán por parecerse al manga, pero no es nada barata. La serie tiene un presupuesto medio de unos 18 millones de dólares por episodio. No llega a los niveles de Juego de tronos o Stranger Things, pero tampoco es una serie de andar por casa.
One Piece necesita justificar con cifras de audiencia su continuidad
¿Cuál es el problema, entonces? One Piece: Rumbo a la Grand Line, la temporada 2, ha debutado en Netflix con 16,8 millones de visionados en sus primeros seis días, una caída con respecto a la primera entrega, que logró 18,5 millones de visionados en cuatro días en 2023.
Aunque no es una caída de audiencia tan notable como la de otras series, y todavía hay que ver cómo rinde el resto de semanas en el Top 10, One Piece podría encontrarse con las políticas de Netflix de "costes rendimiento".
Netflix no es dada a alargar las series demasiado. Mira Stranger Things o Cobra Kai, que han terminado con cinco y seis temporadas, respectivamente. Un lugar para soñar ha estrenado su temporada final, la séptima, poco después de One Piece, para tener un caso más reciente.
Las aventuras de Luffy y compañía y el favor de los fans y la crítica avalan la continuidad de One Piece, pero está por verse si Netflix no hará de las suyas y se cargue una (otra) de sus mejores series.

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