De la retirada de Clint Eastwood al crepúsculo de Kevin Costner, el western necesita nuevos referentes a pesar de tener todo a favor en EE.UU.

Basado en interpretaciones y juicios del autor sobre hechos, datos y eventos.
El western necesita savia nueva para mantener viva la esencia del salvaje Oeste en una época en la que, irónicamente, es un género al alza.
Puede que el western sea como el Guadiana y aparezca y desaparezca de las tendencias audiovisuales, pero lleva siendo una constante en el cine desde sus inicios. Esto implica que tenga muchas leyendas, de los grandes Johns (John Ford y John Wayne), a Sergio Leone, Clint Eastwood o Kevin Costner.
Pero cada generación necesita sus referentes en ciertos géneros, y el western no es ninguna excepción. De los citados, Clint Eastwood y Kevin Costner son los dos referentes activos, y uno de ellos ni siquiera termina de aclarar si se ha retirado o no.
Los hijos de Clint Eastwood han debatido si su padre está retirado a los 96 añazos o no; uno de ellos, Kyle Eastwood, piensa que sí, mientras que otro, Scott Eastwood, no lo tiene claro. Mientras, Clint guarda silencio.
Por otro lado, Kevin Costner sufre su propia pesadilla con el género que tanto ama. Su salida de Yellowstone fue una mala estrategia. Comprensible, sin duda, pero su ambición para convertir Horizon: An Américan Saga en una tetralogía de referencia en el western ha terminado en una sucesión de calamidades.
El Capítulo 1 recibió una mala acogida por parte de la crítica, pésima taquilla y, pese a que ha rendido mejor en streaming, Warner tiene bloqueado el estreno del Capítulo 2 y Costner no tiene financiación para filmar las dos películas restantes.
A eso hay que sumarles problemas legales por los préstamos solicitados anteriormente y por una escena de agresión sexual presuntamente filmada sin las medidas adecuadas.
Aunque Kevin Costner ha hecho un documental sobre el Oeste y producido una serie sobre la Guerra Civil Americana, no parece que en los planes inmediatos del actor de 71 años esté protagonizar otro filme o serie del género.
Lo haga o no, el western necesita sangre nueva, o quizá no tanto, que revitalice el género. Esto urge, además, porque es un momento perfecto para esta temática, en especial en Estados Unidos, donde el panorama conservador está en su punto de mayor poder en décadas.
El western tiene cantera
Lo bueno es que hay poderío en Hollywood para que el western no quede desangelado. Hay veteranos como Billy Bob Thornton que pueden protagonizar películas del género cualquier día de la semana sin despeinarse.
Lo mismo se podría aplicar a Matthew McConaughey, como ya constató el actor en 2016 con Los hombres libres de Jones.
El universo Yellowstone también ha dado sus diamantes en bruto, empezando por Cole Hauser, el actor que interpreta a Rip y que ha regresado al papel en Rancho Dutton. La serie original también nos reveló a Luke Grimes, aunque Marshals no le esté haciendo ningún favor en ese sentido.
Luego tenemos también a Brandon Sklenar, un actor que me dejó loco en 1923 con su papel de Spencer Dutton. También está Brendan Wayne, que tiene papeletas para seguir los pasos de su abuelo, aunque lleva años atrapado en Star Wars.

En lo que a directores se refiere, el propio Costner aún puede dar la sorpresa, si sale del bache. También destacaría a Christina Alexandra Voros, veterana del universo Yellowstone y del ecosistema de series de Taylor Sheridan, que ha perfeccionado su fotografía hasta niveles exquisitos en The Madison.
El propio Taylor Sheridan es candidato a... bueno, a todo: puede actuar, escribir y dirigir porque vive por y para el western.
El gran problema es que, más allá de Taylor Sheridan y su radar, hay pocos candidatos a elevar su estatus de referente del western a estatus de leyenda como lo tienen Clint Eastwood o Kevin Costner. ¿Quién más crees que podría tomar el relevo generacional?
