La Tierra quedó aislada del resto del universo en una saga de Dragon Ball. ¿Recuerdas la razón?

¿Sabías que el planeta Tierra se quedó en un plano inaccesible para el resto del universo en cierta saga de Dragon Ball? ¡Te contamos todo!
El mundo de Dragon Ball está repleto de curiosidades, así que en Hobby Cine nos encanta desvelar algunas de ellas para los fans menos experimentados. ¡De hecho, puede que seas un seguidor de los veteranos y también te sorprendas con nuestros artículos!
El caso es que, desde hace unos meses, estamos analizando la serie completa de Dragon Ball GT. ¡Ya llevamos más de 40 episodios y nos estamos acercando a la recta final!
Como recordarás, los últimos episodios de aquella serie se centraron en la Saga de los Dragones Oscuros, una etapa mítica que nació de una idea brillante... ¡El estallido de la energía negativa de las Bolas de Dragón por su uso excesivo!
Esto dio lugar a la aparición del Dragón Maligno, que tras tragarse las Bolas de Dragón, dio a luz a 7 dragones oscuros contra los que Goku se tuvo que enfrentar para devolver la Tierra a la normalidad. ¿Pero tan grave fue la situación?
Y tanto, pero no es para menos, ya que estamos hablando de la última saga de la serie, así que debía estar a la altura. ¡Y vaya si lo consiguió! Lo más curioso de todo, y esto es algo en lo que la gente apenas repara, es que la Tierra quedó aislada del resto del universo, haciendo imposible cualquier ayuda externa para el planeta.
Este hecho fue desvelado por el propio Anciano Kaioshin, cuando explicó la grave situación a Goku y sus amigos tras la aparición del Dragón Maligno. La tremenda energía negativa desatada por las Bolas de Dragón desató una serie de auroras boreales en toda la Tierra, situándola en un plano inaccesible para el reino exterior, por lo que ni siquiera los dioses pueden llegar al planeta.

Básicamente, es como si una barrera inquebrantable cubriera toda la Tierra, una maniobra realmente inteligente para evitar que cualquier ente superior pudiera ayudar a los Guerreros Z (como Zeno Sama en Dragon Ball Super, por ejemplo).
¿Cómo te has quedado con esta curiosidad que hemos rescatado de nuestros análisis de Dragon Ball GT? Y tenemos más, pero te las contaremos otro día. ¡Kai, Kai!
