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Poliamor para principiantes
Análisis

Crítica de Poliamor para principiantes, la comedia que cuestiona la monogamia y reinvindica la libertad sexual plena

Crítica de Poliamor para principiantes, la nueva comedia de Fernando Colomo que cuestiona la monogamia con Karra Elejalde, Toni Costa, María Pedraza y Eduardo Rosa. Estreno en cines el 21 de mayo y próximamente en Prime Video.

A Fernando Colomo (La tribu) no le importa meterse en charcos: aunque sepa que haga lo que haga saldrá embarrado, se tira de cabeza y solo por eso ya habría que hacerle un monumento. Poliamor para principiantes dista de ser una película redonda, pero hay que alabar el riesgo que adopta (hasta a nivel formal, intentando introducir ciertos aspectos del lenguaje comiquero para darle algo más de frescura a la propuesta).

En esta nueva comedia romántica (esta vez a varias bandas) intenta comprender las relaciones poliamorosas y mostrar su interés por los cambios que se han ido produciendo en nuestra sociedad en torno a la afectividad que afectan a la identidad de género y a la sexualidad. Y, claro, cachondearse de ello de forma saludable.

Al igual que poco a poco se ha ido poniendo de manifiesto que el género trasciende la concepción binaria, ha ido decayendo también la monogamia como única forma de expresar el amor. Nuevos comportamientos, requieren asimismo de nuevos términos con los que nombrarlos así que el guión de la película va desglosando el significado de "poiliamor", "ENR", "acuerdo de fluidos", "unicornio", "cowboy", "cocrianza" o "compersión", entre otros muchos. 

A estas alturas, pocos quedarán que no se hayan "caído del guindo", pero por si hay algún rezagado en la sala que no haya sido mínimamente instruido viendo First Dates en esto del diverso y variadísimo arte del amar, Poliamor para principiantes puede ser una guía... imperfecta, incompleta y hasta carca, pero guía.

Manu es un joven inexperto en el terreno del amor pero muy apegado al romanticismo tradicional. Vive con sus padres, que atraviesan una crisis matrimonial, mientras trata de hacerse un nombre como youtuber. Después de que le den calabazas, se disfraza de "Ranger del amor", sube un vídeo a la red defendiendo las relaciones monógamas y burlándose de lo que considera que son relaciones hipócritas.

Paralelamente conocerá a Amanda, una doctora de la que se quedará prendado y que piensa que es su alma gemela. Para su sorpresa, ella es una entusiasta practicante del poliamor y se muestra abierta a dejarle entrar en su mundo. Eso sí, tendrá que aceptar que tenga un acuerdo de fluidos con una pareja de médicos, con los que además tiene un proyecto de cocrianza; con una diseñadora trans y con un monitor de paracaidismo con quienes tiene relaciones sexuales completas de forma esporádica.

Amanda es, de alguna manera, el corazón y nexo de unión de un grupo diverso y complicado, pero Manu va a tener dificultades añadidas para encontrar su lugar en él puesto que lleva una "doble vida" en YouTube atacando el poliamor aunque de facto intente convencer a Amanda de que encaja en su puzle amoroso.

Poliamor para principiantes tiene, como decíamos al comienzo, todas las papeletas para resultar indignante: los sectores más reaccionarios se escandalizarán por la apertura de miras de la película, pero probablemente para los que están en las antípodas se quede muy corta al mostrar solo un abanico de realidades sentimentales que escapan al amplísimo, por no decir infinito, espectro de formas de comprender la afectividad en pleno siglo XXI.

Todo lo que gana en didactismo al desarrollar determinados conceptos, lo pierde por simplista al utilizar etiquetas con las que ridiculiza lo que nombra o al burlarse del lenguaje inclusivo con chistes más o menos facilones. Además, en el fondo, no se salta una coma de la estructura de cualquier otra comedia romántica al uso... ¡con escena de aeropuerto y todo!

Respecto al reparto, destacan Karra Elejalde y Toni Costa mientras que María Pedraza encarna a la perfección su rol.

Lo que pone de manifiesto la película, y el que es quizás su valor más claro, es que la sensibilidad de la sociedad está cambiando. Que podamos reírnos de ello es sinónimo de que gozamos de buena salud y que estamos consiguiendo desempolvar los armarios para que nadie tenga que esconderse para amar a quien quiera y como quiera dentro de los límites del respeto y el consentimiento mutuo. 

Valoración

Colomo intenta que nos riamos de nosotros mismos a la vez que lanza un mensaje tan legítimo como el de la libertad de amar como y a quien se quiera. A pesar de ser irregular, tiene un par de sketches desternillantes.

Hobby

55

Regular

Lo mejor

El personaje de Cristina Gallego y la voluntad didáctica de la película, introduciendo el vocabulario de las relaciones afectivas complejas.

Lo peor

A pesar de intentar ser muy aperturista, la película tiene la estructura clásica de las comedias románticas y da la sensación de estar trasnochada.

Y además