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Las demandas de copyright de la Shueisha contra cuentas fan de Dragon Ball o One Piece resultan ser falsas

One Piece
Las demandas por violación de copyright de la Shueisha contra varios usuarios de Twitter fue un ataque por parte de un individuo, no de la editorial japonesa.

Por si fuera poco todo lo que está pasando en el mundo en lo que llevamos de mes, la semana pasada un buen número de usuarios de Twitter se levantaron con la noticia de que sus cuentas habían sido bloqueadas por una supuesta reclamación de copyright por parte de la Shueisha, la editorial japonesa que publica la Shonen Jump entre otras revistas de manga. 

Muchas de estas cuentas habían recibido una demanda por parte de la editorial por haber violado el copyright de sus licencias. En un primer momento se pensó que esta acción podía ser una consecuencia natural de las leyes de copyright japonesas, que se han endurecido este mismo mes, o un intento para luchar contra la piratería de páginas de manga. Sin embargo, muchas de las cuentas que habían sido capadas habían sido denunciadas por publicar gifs de Dragon Ball o One Piece, o incluso por publicar fanart o cosplay.

Uno de los usuarios afectados fue @newworldartur, quien lleva una cuenta especializada en One Piece y ha publicado un hilo desengranando su propia experiencia y también una investigación sobre estas supuestas demandas, que no habrían sido realizadas por la Shueisha si no por un individuo concreto atacando a una streamer, aunque la situación se le terminó yendo de las manos.

 

 

En el hilo de Twitter, "Artur" procede a relatar su experiencia con la demanda y cómo muchas cosas no tenían sentido, empezando porque las demandas estaban afectando a contenido que no violaría las leyes japonesas, o cómo incluso un artista que realiza arte oficial de Dragon Ball se había visto afectado. Además de los datos que no cuadraban, y una vez eliminando la posibilidad de que un bot fallido fuera el causante de señalar el contenido, los datos que se proporcionaban en los emails de las demandas no coincidían con la información oficial de la propia Shueisha.

Sumando todo esto, Artur continuó investigando y llegó hasta Jessix, una streamer profesional que había sido la primera demandada a finales del pasado diciembre por postear una fancam de Dragon Ball. Jessix no fue contactada por la Shueisha, si no por un individuo que decía ser un representante de la discográfica a la que pertenecía la música del vídeo. 

Los siguientes días, varios amigos de la streamer fueron contactados de la misma manera con supuestas demandas, mientras un individuo que ha pasado a ser conocido con AugieRFC intentaba reclamar la atención de Jessix en Discord. La situación con demandas falsas habrían continuado hasta que finalmente Jessix recibió una demanda por parte de la Shueisha, que continuaron los siguientes días. 

Sin embargo, las demandas esta vez se expandieron a varios usuarios de Twitter que fueron localizados por publicar contenido de One Piece y denunciados independientemente del tipo de contenido que fuera. La cosa, como ya sabéis, se fue de madre y terminó afectando y alcanzando a mucha más gente de la que este personaje podría haber imaginado.

Según su investigación, Artur determina que Jessix fue el objetivo de este ataque, ya que fue la primera afectadas por las supuestas demandas, y además siempre estaba presente en las denuncias grupales a varios usuarios. Todo ello, mientras AugieRFC seguía tratando de contactarla en Discord, llegando incluso a pedirle que fuera su novia. Podéis leer la traducción al español del hilo original que ha realizado este otro usuario de Twitter.

 

 

Por ahora la Shueisha no se ha pronunciado al respecto de la situación de manera oficial pero sí que queda en entredicho el sistema de denuncias de Twitter, ya que hemos podido comprobar la que habría liado un único individuo con ganas de atención y cómo ha afectado a un buen número de creadores de contenido y fans de la editorial.

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