La disputa por los derechos de Fábulas termina con la franquicia en dominio público

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Después de muchos años de disputas entre Bill Willingham y DC Comics, ahora por fin se ha resuelto el caso de Fábulas. Aunque lo ha hecho de una forma sorprendente.

La disputa por los derechos de Fábulas ha terminado con la franquicia en dominio público. Bill Willingham, creador de una de las series más longevas y aclamadas de la línea Vertigo en DC Comics y que recientemente fue resucitada por el sello Black Label, ha puesto fin a todos estos años de conflicto.

El historietista ha revelado que va a poner los personajes de Fábulas en dominio público tras todo este tiempo peleando con la editorial de DC acerca de los derechos contractuales de todas estas creaciones. Unas creaciones que se fundamentan, en realidad, en la cultura popular occidental.

A fin de cuentas, la historia de Fábulas trata sobre un grupo de seres mitológicos y muy conocidos por el público (Blancanieves, Pinocho, Lobo Feroz, etcétera) abandonando las Tierras Natales y convirtiéndose en refugiados dentro del planeta Tierra, caminando entre los humanos.

Aunque artistas de la talla de Mark Buckingham y Steve Leialoha formaron parte del equipo creativo de Fábulas durante la mayor parte de su trayectoria, lo cierto es que solamente Bill Willingham tenía los derechos de propiedad intelectual asociados a la marca.

¿Qué va a pasar con Fábulas a partir de ahora?

Según el anuncio de Bill Willingham, “a partir de hoy, 15 de septiembre de 2023, la propiedad del cómic llamado Fábulas, incluidos todos sus spin-off y personajes, pasa a ser de dominio público. Lo que antes era mi propiedad, ahora es de todos. Para siempre”.

“Ya está hecho”, insistió Bill Willingham. “Y, como os dirán la mayoría de expertos, una vez hecho esto… ¡No se puede deshacer! Las recompras no están contempladas ni son posibles”. Un movimiento empresarial que, a pesar de ello, no afecta a las obras ya impresas.

De hecho, Bill Willingham todavía planea cobrar todos los derechos de autor que se le adeuden por trabajos anteriores, así como cualquier futuro derecho sobre los acuerdos y las licencias que DC haga con los personajes de Fábulas. En definitiva, tiene más de simbólico que otra cosa.

Esperemos que todo acabe solucionándose tarde o temprano. No solo porque hay cierto peligro con la continuidad de las publicaciones actuales, sus formatos y sus ediciones, sino porque también estaría bien ver una película de Fábulas o una serie inspirada en esta franquicia. La gente alucinaría en colores si le dieran una oportunidad audiovisual a la saga.

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