Los hermanos Russo reprochan a Marvel un problema frecuente en el UCM que no han tenido trabajando con Netflix

Anthony y Joe Russo agradecen que Netflix les haya brindado los medios y el tiempo para pulir Estado eléctrico, algo que, quizá, no suceda en su regreso a Marvel.
Mañana llega a Netflix Estado eléctrico, la ambiciosa película de los hermanos Russo que protagonizan Chris Pratt y Millie Bobby Brown y que tiene el honor de ser una de las producciones más caras de la plataforma, con un presupuesto de 320 millones de dólares.
Basada libremente en la novela gráfica de Simon Stålenhag, la película se ampara enormemente en los efectos visuales para construir tanto el mundo en que transcurre la aventura como muchos de los personajes robóticos que encontraremos.
El apartado visual de Estado eléctrico es uno de los aspectos que se han librado del escarnio de los críticos hacia la película de Netflix y, como decía nuestro compañero Ekaitz Ortega, hasta da pena que un filme con ese nivel visual se estrene directamente en streaming sin pasar por salas. La vieja queja cinematográfica hacia Netflix, vaya.
Ese particular ha sido abordado por Anthony y Joe Russo en una entrevista con CBR en el festival South by Southwest, donde han agradecido a Netflix que se les haya brindado el tiempo necesario para el proceso de posproducción que Estado eléctrico precisaba para dar forma a su singular mundo robótico.
Dardito a Marvel de los Russo con el rodaje de Vengadores: Doomsday en marcha
Bueno, además de esos agradecimientos a Netflix, Anthony y Joe Russo han lanzado una nada sutil pulla a Marvel Studios, cuya política en cuanto a los efectos especiales acostumbra a ser muy diferente:
"Nuestro equipo de efectos visuales estuvo increíble: fueron minuciosos con el trabajo y tuvieron dos años para la postproducción de la película, algo que rara vez ocurre, así que todo el mérito es de Netflix por comprender la escala de la película y ser pacientes con el tiempo que llevaría hacerla bien.
Algo que no habríamos conseguido en un estudio con una fecha fija y que debíamos cumplir. Muchas veces, por eso, los efectos no salen bien".
Además de las quejas de los fans por los gazapos que se encuentran en las películas de Marvel con demasiada frecuencia —recordemos la katana de Deadpool y Lobezno, por no irnos muy lejos—, las propias compañías de efectos especiales han expresado sus quejas por la saturación a las que se les somete.
Al establecer una fecha casi inamovible en el calendario, Marvel añade una presión exagerada a todos los departamentos de una película, y Vengadores: Doomsday no va a ser una excepción, pues se espera que llegue el 30 de abril de 2026.
Estado eléctrico no está gustando a la crítica, pero no es de su apartado visual de lo que se quejan. Podrás dar tu veredicto al respecto a partir de mañana, 14 de marzo, cuando la película de los hermanos Russo llegue a Netflix.
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Javier Cazallas
Redactor
Javier Cazallas es redactor y crítico de HobbyCine desde 2016. Está especializado en cine y series, así como en todo lo relacionado con la cultura pop.