Meryl Streep se sintió tan aislada en El diablo viste de Prada que la cambió por completo: "fue la última vez que intenté algo del Método"

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La actriz defendió a muerte el Método durante años, incluso recibiendo bofetadas (literalmente), pero la comedia dramática de David Frankel colmó su vaso.
El compromiso de algunos actores con la denominada actuación de método, o "Método", a secas, es encomiable. Este estilo busca meterse en el personaje que interpreten a todas horas, y no solo delante de las cámaras. Estrellas como Dustin Hoffman, Jeremy Strong o quien nos ocupa hoy, Meryl Streep, han sido adalides de este proceso.
Pero ser un actor del Método es de todo menos sencillo: da grandes resultados, pero pasa factura a la hora de compartir rodaje con tanta gente durante semanas.
Meryl Streep ha ofrecido grandísimos papeles en películas gracias a la actuación de método, pero ha pagado física y mentalmente las consecuencias.
En Kramer contra Kramer, por ejemplo, Dustin Hoffman llegó a abofetearla literalmente para obtener una reacción totalmente real por su parte. A ella no le hizo mucha gracia, pero siguió adelante con el papel y defendió el Método durante décadas, hasta que llegó El diablo viste de Prada.
La película que colmó la paciencia de Meryl Streep con el Método
Esta vez no fue algo físico, sino mental, pues interpretar a la infame Miranda Priestly en la película de 2006 hizo que Meryl Streep se aislase completamente del resto del equipo entre tomas para sentir lo mismo que el personaje a lo largo de la historia.
Esto supuso que la actriz se distanció de sus coprotagonistas, Emily Blunt y Anne Hathaway, para que sus encuentros en el set de rodaje fuesen tan fríos como era de esperar. En una entrevista con Far Out, la actriz reveló lo dura que fue la experiencia, tanto como para poner fin a sus días usando el Método:
"¡Fue horrible! Me sentía miserable en mi tráiler. Podía oírlos a todos divirtiéndose y riendo. ¡Estaba muy deprimida! Me dije: 'Bueno, ¡es el precio que pagas por ser la jefa!' ¡Esa fue la última vez que intenté algo del Método!"
Aunque puede parecer una tontería, empeñarse en exceso en usar el Método puede llegar a ser contraproducente: Jeremy Strong lo comprobó personalmente en Succession.
Meryl Streep dejó atrás ese estilo de interpretación, pero sigue regalándonos papeles memorables en series como Solo asesinatos en el edificio, lo que demuestra que, aunque el método puede ser muy útil, no es imprescindible para brillar.
