Pienso comprar un monitor y viendo este panorámico he pensado ¿por qué no? El precio es realmente sorprendente

Estaba buscando un monitor nuevo y al ver este ultrapanorámico de Gigabyte por debajo de los 300 euros, no pude evitar pensarlo: ¿por qué no?

Llevo semanas dándole vueltas a renovar mi monitor. El que tengo cumple, sí, pero cada vez que abro un juego nuevo, escribo o edito algo en el portátil, noto que ya no es suficiente. Me apetece algo más grande, más envolvente y, sobre todo, que me quite la sensación de estar perdiéndome detalles. No necesito lo último de lo último, pero sí algo que me haga decir: "mira qué colorinchis". Sobre todo yo, que saturo las fotos al máximo en Instagram y el fondo de pantalla de mi móvil duele mirarlo.

Entonces me encontré con este: el Gigabyte G34WQCP, un monitor panorámico curvo de 34 pulgadas, 180 Hz y resolución WQHD. Y lo primero que pensé fue: "¿por qué no?" Sobre todo al ver que está por menos de 300 euros en Amazon (una ventaja ya que tengo Prime, lo que significa envío  rápido, gratuito y con un repartidor al que seguramente ya le suena mi cara).

El monitor me llamó la atención por lo que ofrece y por lo que no cuesta. Así que me puse a mirar bien sus detalles y lo que vi me convenció bastante. Tiene bastantes más argumentos de los que esperaba por este precio, y si estás en una situación parecida a la mía (quieres un monitor panorámico pero no cambiarlo por comer caliente), puede que a ti también te interese.

Gigabyte G34WQCP

Monitor gaming curvo de 34" con resolución UltraWide QHD, 180 Hz, 1 ms, FreeSync Premium y HDR 400. Diseño ergonómico, cobertura DCI-P3 y protección ocular TÜV.

Ultra ancho, ultra inmersivo y ultra razonable

Lo primero que me atrajo fue el formato ultrawide 21:9 y la curvatura 1500R. Para jugar, eso puede marcar una gran diferencia, pero lo que me convenció más aún es pensar en cómo se trabaja en una pantalla así (ya que uso el portátil principalmente para escribir y trabajar): varias ventanas abiertas, más espacio de escritura, edición más cómoda, menos alt-tab.

La resolución WQHD (3.440 x 1.440 píxeles) me parece un equilibrio perfecto entre calidad y exigencia. No es 4K, pero tampoco es Full HD estirado. Y junto a los 180 Hz de tasa de refresco y 1ms de tiempo de respuesta, lo convierte en un monitor preparado para mover juegos exigentes sin el típico ghosting ni tearing.

Además, incluye FreeSync Premium, que se agradece si no tienes una gráfica de gama altísima (cosa que yo no tengo, aunque podría).

Otro punto a favor es que cumple con DisplayHDR 400, algo que suele reservarse a monitores más caros. Y con 90% de cobertura DCI-P3 y 120% del espacio sRGB, la representación de color parece más que correcta para ver series, jugar o incluso editar sin que se te vaya la mano con los tonos. 

Comodidad real y cuidado visual

Una de las cosas que más me frenaban en monitores panorámicos era el tema de la postura. Pensaba que acabaría con dolor de cuello o girando la cabeza más de la cuenta. Pero aquí viene una de las sorpresas agradables: el G34WQCP es regulable en altura e inclinación, algo que muchos modelos más baratos no incluyen.

Además, tiene certificación TÜV Rheinland para luz azul baja y tecnología flicker-free, lo que ayuda a que no te canses tan rápido cuando llevas horas delante, cosa que yo hago aunque no debería. A veces, este tipo de detalles se dan por sentado, pero se notan mucho cuando realmente pasas el día pegado a la pantalla.

También me fijé en los menús y herramientas que incluye para gaming: Black Equalizer para mejorar la visibilidad en zonas oscuras, Game Assist para overlays en juegos competitivos y OSD Sidekick, que permite ajustar todo desde el teclado sin tener que toquetear los botones del monitor.

Y ya si me pongo quisquillosa: el diseño es discreto, sin luces ni formas estrambóticas, lo cual me gusta. Negro mate, líneas limpias y marcos contenidos. Si eres como yo y te gusta una estética intermedia entre minimalismo y maximalismo, este monitor no va a romper la estética de tu escritorio, y eso también suma.

¿Merece la pena? Sinceramente, sí

Después de compararlo con otros modelos similares, algunos incluso más caros, cuesta encontrarle pegas serias al Gigabyte G34WQCP.

¿Hay opciones con panel IPS o más brillo? Sí. ¿Hay modelos con G-Sync nativo o diseño premium? También. Pero no por este precio, y desde luego no con esta combinación tan redonda de prestaciones.

Lo que más me ha hecho inclinarme por él es que cumple tanto para jugar como para trabajar, sin quedarse corto en ninguno de los dos aspectos. Puedes tener una sesión de Baldur’s Gate 3, pasar a editar unas fotos o trabajar en dos documentos a la vez, y todo eso sin cambiar de equipo.

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