Steven Spielberg abandonó una de sus manías en Salvar al soldado Ryan, y fue la mejor decisión que pudo tomar

Aunque Steven Spielberg no tiene un estilo definido, sí hace gala de ciertas manías en sus rodajes, aunque a veces se despega de ellas en beneficio de sus películas.
Hay pocos directores cuyos nombres sean casi sinónimo de "cine", pero Steven Spielberg es, sin atisbo de dudas, uno de ellos. Este director camaleónico es capaz de filmar comedias, ciencia ficción, aventuras, dramas, películas bélicas y cualquier género que le eches y adaptarse a la historia.
Esto ha hecho que, en muchos sentidos, Steven Spielberg no tenga un estilo definido a la hora de dirigir, aunque sí se pueden reconocer algunas señas de identidad que revelan que está tras la cámara o, como mínimo, rondando la producción ejecutiva.
Spielberg tiene fama de controlador y gusta de cuidar al milímetro dónde coloca la cámara en todo momento. Esto puede parecer algo propio de cualquier director, pero la mayoría no son tan concienzudos como él.
Pero eso cambió en Salvar al soldado Ryan, donde el cineasta quiso meternos de llenos en los campos de batalla de la Segunda Guerra Mundial del modo más visceral posible.
Steven Spielberg no dejó la cámara fija en Salvar al soldado Ryan
Tal y como rememoran en Slash Film, en 1999, American Cinematographer entrevistó a Steven Spielberg y, entre los temas a tratar, se incluyó el cambio de enfoque que pudimos encontrar en Salvar al soldado Ryan al "liberar" la cámara de las ataduras de un emplazamiento fijo —aunque fuese móvil—:
"Toda la película tiene un estilo diferente a todo lo que he hecho antes: es muy dura y áspera, y en el mejor sentido, creo que es desprolija. Pero la realidad es desprolija: no es una toma perfecta con plataforma o el movimiento de grúa.
Tratábamos de plasmar miedo y caos en la película. Si la lente se salpicaba con arena y sangre, no decía: 'Oh, Dios mío, la toma está arruinada; tenemos que repetirla'; sencillamente lo usábamos. Nuestra cámara se vio afectada de la misma manera que la de un camarógrafo de combate cuando ocurría una explosión o un impacto de bala cerca".
Este enfoque le valió a Salvar al soldado Ryan una de las secuencias de apertura más impresionantes de la historia del cine, con esa magnífica recreación del Desembarco de Normandía. La película bélica de Steven Spielberg permanece en la memoria de muchos como una de las más impactantes de todos los tiempos, quizá por dejar atrás esa manía de "atar" la cámara.
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Javier Cazallas
Redactor
Javier Cazallas es redactor y crítico de HobbyCine desde 2016. Está especializado en cine y series, así como en todo lo relacionado con la cultura pop.