Alberto Lloret

Redactor jefe

¿Por qué las actuales ediciones coleccionista de videojuegos ejemplifican mejor que nada el fin del coleccionismo tal y como lo conocemos?

Opinión

Basado en interpretaciones y juicios del autor sobre hechos, datos y eventos.

Reflexionamos sobre los videojuegos con edición coleccionista que llegan sin copia física, una práctica cada vez más habitual, sobre todo en grandes lanzamientos.

Esta semana volvía a suceder, en esta ocasión, con Ghost of Yotei y su edición coleccionista. No es la primera vez, ni será la última, me temo. Sí, me estoy refiriendo a esa mala costumbre que cada vez se practica más, y que no son los accesos anticipados y otras formas cobrar más por el mismo contenido (¿de verdad no puedes esperar tres días más para empezar a jugar?).

Me refiero a una práctica que, a título personal, llevo algo peor: las ediciones de coleccionista que no incluyen una copia física del juego. Lo dice alguien que lleva coleccionando más de cuatro décadas de su vida, y percibe esto como un síntoma más del fin, del acabose, de las prisas por terminar con el formato físico o, mejor dicho, de darnos la puntilla a los que todavía valoramos el formato físico.

Si no resultaba ya bastante doloroso comprar un disco o cartucho con el juego incompleto o sin el parche del día 1, los siguientes pasos de este viacrucis han sido los juegos "code in a box" (bien para regalar, pero no para coleccionar), las ediciones que llegan meses después del lanzamiento digital o compañías que optan por tiradas limitadas con cierta empresa americana, con aduanas no incluidas.

El giro más reciente viene de la mano de las Game-Key Card, un trampantojo de formato físico que en realidad es un cartucho vacío con una licencia digital para descargar el juego que no está ligada a una cuenta concreta, sino a ese cartucho (al menos, podemos prestarlo). No me parece una mala idea... aunque sigo prefiriendo que todos los datos estén en la tarjeta o disco, la verdad. 

A esta corriente de demolición del formato físico se unieron hace años las ediciones coleccionista, que en el "colmo de la paradoja", han sacado casi de manera unánime la copia física de la caja para dar un código de descarga. Los hay todavía más chistosos, que incluyen un steelbook con el código digital dentro, que ya es como si se rieran en tu cara antes de pedirte que abandones el local.

¿Para qué demonios quiero una caja metálica para guardar un disco que no viene incluido en la edición? Es como si el disparate hubiera cogido ya velocidad de crucero y los frenos están rotos.

Algunas compañías tuvieron que rectificar, como Ubisoft, que en 2020 anunciaron que las ediciones de coleccionista de Xbox no incluirían el disco, y les cayó la del pulpo. A otras parece darles igual y siguen adelante con esta política.

Lo mejor de todo es que, viendo la forma de proceder de mucha gente, que acude rauda a vender el código digital en foros y páginas de compraventa para reemplazarlo por una copia física, creo que es evidente que una gran mayoría de los que compramos este tipo de ediciones seguimos prefiriendo el disco o cartucho.

Y lo preferimos aunque no esté el juego entero y requiera una descarga de 50 GB. Aunque no tenga los parches que eliminan ese detalle incómodo. Quizá sea porque coleccionamos para "tener algo a lo que agarrarnos" el día en que las tiendas digitales cierren o dejen de funcionar. En muchos casos es una falsa ilusión, porque el disco solo no contiene toda la información. Pero en otros, sí.

Porque el cierre de las tiendas digitales es algo que tarde o temprano pasará, aunque lo podamos ver como algo lejano o altamente improbable. Algunas incluso avisan de ello en su propia página web, y alertan de que no será posible ni volver a descargar un juego digital que tengas en tu cuenta, para que luego nadie se tire de los pelos. Y todo esto, a pesar de lo que se habla de "preservación".

Hablamos de compañías que optan directamente por quitar el juego de las tiendas digitales sin previo aviso, aunque en ocasiones, si hay de por medio licencias o derechos que caducan, es fácil encontrar ofertas de "despedida" para hacerse con el juego antes de que desaparezca de la tienda. Ha pasado hasta con Marvel's Avengers. Pero me desvío, que hoy no toca hablar de lo digital.

He llegado a pensar que esta tendencia de sacar la copia física de la edición coleccionista tiene una perversa mente marketingniana detrás, con un claro pensamiento: "si estos frikis quieren la copia física, que la paguen". Y así, consiguen dos ventas (aunque el código físico muchos lo vendan después). Y es algo que me encaja dentro de la actual deriva.

Una decisión que, imagino, habrá tenido consecuencias. Me gustaría saber es si estas ediciones siguen vendiendo como antaño o una parte importante de la gente se ha bajado del barco. Antes tenía acceso a las cifras de ventas y podía consultarlo. Aunque ya no puedo verlo... me extrañaría enormemente que con estos recortes, se mantengan unas cifras equivalentes a las del pasado.

Sinceramente, creo que no es tan difícil de entender. Si quiero una edición coleccionista es justamente por eso, por coleccionar. Pero no coleccionar una tarjeta con un código, sino el juego junto a una serie de objetos físicos relacionados con ese título que justifican, aunque no siempre, el sobreprecio de estas ediciones. De verdad, creo que es matemática básica, 1+1.

¿Os imagináis que al comprar la edición especial de una película solo viniera el código para descargarla de una tienda digital? Antiguamente eso venía como un extra, porque el valor real recaía en la copia física de la película, algo que hoy día se sigue manteniendo para el que compra la edición física. ¿Por qué en los juegos es tan difícil verlo?

Si es por el creciente público que compra solo digital, quizá la solución sería contentar a todo el mundo y ofrecer una edición coleccionista con la copia física incluida. O que se la pueda configurar a la carta. Porque, al final, casi parece el viejo gag de la "leche deslechada de vaca desvacada" de "El Peor Programa de la Semana", donde nos venden algo que se ha desvirtuado por completo.

Es más. Por seguir con PlayStation, hasta las ediciones especiales, o Deluxe, que era el formato de que más me gustaba, también han menguado en número. Sirva como ejemplo Astro Bot, el GOTY de 2024 que no para de acumular premios, pero que se ha quedado con una ramplona edición estándar, y gracias. Yo personalmente no lo entiendo... 

Soy plenamente consciente de que las nuevas generaciones no tienen apego a lo físico, y que cada vez "quedamos menos" que valoramos tener una copia física del juego (aunque curiosamente, las ventas en físicas se mantienen bastante estables en España, e incluso crecieron en 2024).

Ya hablé de ello hace algún tiempo. Quizá el formato físico siga teniendo razón de ser, pero no como lo están planteando ahora una gran mayorua. A mí me daría igual esperar un año a que parcheen y pulan un juego, para que lo que conserve en mi estantería sea "el juego de verdad", y no una beta sin terminar. Y si eso lo aplicamos a una edición coleccionista más cuidada, pues mejor que mejor...

Es algo que ya están haciendo algunos distribuidores como Meridiem (o algunas compañías con las que trabajan) y que claramente están marcando el camino a seguir en cuanto a coleccionismo se refiere. 

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