Los cómics vuelven a repuntar gracias a la Generación Z y a una audaz estrategia de Marvel y DC

Basado en interpretaciones y juicios del autor sobre hechos, datos y eventos.
La industria del cómic ha encontrado un modo de solventar su mayor problema a la hora de alcanzar a nuevas generaciones de lectores, y las cifras les dan la razón.
Las industrias del mundo del entretenimiento: cine, televisión, teatro, cómics, videojuegos, literatura… siempre están en crisis o navegan entre ellas. El mundo del cómic lleva afrontando diferentes dramas desde hace décadas, pero siempre encuentra el modo de prosperar y alcanzar nuevos hitos.
El propio Universo Cinematográfico de Marvel, y las películas de superhéroes basadas en cómics en general, nacen de una premisa clara: son anuncios caros. Lo bueno de estos es que, si funcionan, se pagan solos y hasta sacas dinero. Pero la génesis de esos proyectos es alcanzar a un tipo de público diferente al lector de cómic promedio y generar interés en el noveno arte.
Y, sí, tanto el Universo Cinematográfico de Marvel como el extinto Universo Extendido de DC, y poco a poco su sucesor, se han amortizado razonablemente bien, pero su efecto ya ha pasado para generaciones como la Z, y no digamos la Alfa. De la Beta, que arranca en 2025, no hablamos, porque aún no tienen capacidad para adentrarse o no en el mundo del cómic.
Pero las generaciones Z (nacidos entre 1995 y 2009) y Alfa (nacidos entre 2010 y 2024) sí que son clientes potenciales para las grandes editoriales de cómics. Claro que en la era digital, con móviles, tablets y siendo descrita como la generación con mayor grado de déficit de atención, incapaces de ver más que vídeos cortos en muchos casos, la lectura de cómics parecía a años luz de su interés.
Pero nunca subestimes a editoriales que se acercan a los 100 años de historia. Sellos como Marvel Comics y DC Comics llevan generaciones lidiando con estas crisis.
La situación del cómic nunca es fácil
En los últimos tiempos, y pese al éxito arrollador de DC y, sobre todo, Marvel en la gran pantalla, la venta de cómics no se ha visto beneficiada en igual proporción. La pandemia y la caída en las ventas en formato de papel fueron un varapalo para muchas tiendas especializadas en cómics, que han tenido que reinventarse o echar el cierre.
A los problemas inherentes a las cohortes demográficas más jóvenes, como los que he citado antes, se suma una vieja conocida casuística de los universos de superhéroes: ¿Tengo que leerme décadas de historias para estar al día? Aquí ya no importa a qué cohorte demográfica pertenezcas, da una pereza máxima hasta si dispones del tiempo para ello, que no suele ser el caso.
Pero Marvel y DC tienen la que, probablemente, es la estrategia editorial más socorrida para salvar el medio ante el problema de la accesibilidad: crear nuevos universos.
No es que las editoriales se carguen implacablemente los universos existentes, sino que crean realidades alternativas con versiones actualizadas de los personajes para enfocarlas en el público objetivo más joven.
El más reciente de estos casos ha sido el nuevo Universo Ultimate de Marvel (no confundir con el anterior), nacido en 2023, y el Universo Absolute, de DC, iniciado en 2024.
A partir de los cómics de estos respectivos sellos, los lectores pueden iniciarse en el medio sin tener que hacer un proceso de documentación colosal solo para saber por qué el Pingüino se la tiene jurada a Batman o la razón de ser del traje de Spider-Man.
¿Parece una maniobra comercial absurda, ¿no? Pues funciona, y los datos más recientes que responden a estas dos iniciativas, así lo demuestran.
Iniciar nuevos universos es clave para Marvel y DC
Las cifras de los retailers especializados en cómics ha aumentado un 18 % en 2025, según ComicBeat. Estos datos no son uniformes, pues algunas tiendas experimentan crecimientos del 2 o 3 %, mientras que otras ascienden hasta el 40 %.
Este aumento también ha quedado reflejado en los datos de la New York Comic-Con, donde los exhibidores de tiendas han visto un aumento de ventas entre clientes de entre 15 y 24 años (generación Z), que han llenado stands en la convención.
Esta respuesta positiva es un salvavidas para una industria que siempre está en la cuerda floja y se ve afectada por prácticamente todos los factores imaginables: desde el desinterés a la propia fatiga generada por el cine de superhéroes, las tendencias tecnológicas y demás.
Pero Marvel y DC siguen confiando en esa vieja estrategia que abre las puertas del noveno arte a miles de fans que pronto generarán su propio interés en las ediciones que disfrutaron los más veteranos. Ah, la magia de la tinta…
