¡Polémica en la prensa de videojuegos!

Llevo mucho sin pasarme por aquí y cuando voy y elijo un tema me encuentro con que no sé ni por donde empezar… ¡Será por polémicas entorno a esto de la prensa del videojuego! ¿Por cuál atacar? ¿Las notas? ¿Los maletines?... Buff, están más vistas que los videos de gatitos y además ya he aprendido (o al menos lo intento), que da igual lo que pueda decir: hay creencias tan establecidas que son rocas inamovibles.

¿Entonces? Pues mira, lo de las mujeres en la industria es un tema que me fascina, más que nada porque se oye mucho que no hay mujeres en esto de los videojuegos, que la industria es machista, que a las mujeres no se les deja participar ni trabajar en esto… Además, recientemente he sido testigo en Twitter de una de estas polémicas y, de verdad, he flipado en colores. Esta polémica en concreto iba dirigida a decir que si no hay más mujeres en la prensa de videojuegos es porque no se las quiere… ¿De verdad?

Este septiembre, dios mediante (que decía mi profe de Historia, d.e.p.), cumpliré 25 años en esto de la prensa de videojuegos. A lo largo de estos años he conocido a muchas mujeres trabajando en ello, aunque menos que hombres, eso es verdad. Mi historia es la siguiente: leí un anuncio en una de las revistas que compraba, Hobby Consolas, llamé por teléfono, hice una prueba (escribí sobre Battle of Olympus de NES), pasé una entrevista y me quedé. Meses después, entró otra chica, Esther Barral, que también pasó su correspondiente prueba. En el Hobby Press de aquel entonces, la redactora jefe de la revista Micromanía era una mujer: Cristina Fernández. Ojo, hablamos de hace 25 años y de la editorial más fuerte en esto de la prensa de videojuegos. No había internet, así que había pocos puestos de trabajo. Muchos menos, cuantitativamente, de los que hay ahora…

Ya no es raro que las mujeres jueguen a videojuegos. Hace 30 años éramos bichos raros. Muy raros.

A lo largo de los años buscamos más redactores muchas veces. Poníamos anuncios, acudíamos a la facultad de Periodismo… Y venía poca gente. Por aquél entonces, a lo que los futuros informadores querían dedicarse era al periodismo deportivo. Venían pocos, pero menos aún eran mujeres. A todos se les hacía una prueba y se quedaban o no en función de sus textos y, en ocasiones (alguna he vivido), de su actitud… ¡He visto cada personaje! En esta editorial nunca, jamás, se ha descartado a un candidato por ser hombre o mujer. A alguno por ser raro (pocos, os lo garantizo). Y me imagino que en la competencia tampoco, ya que Grupo Z, con Revista Oficial PlayStation y Super Juegos, y la rival de Hobby Press, también tenían mujeres en su staff, así que imagino que muy misóginos no eran… Vamos, que en mi experiencia, si no cogías a una mujer era porque no valía. Y ya.

¿Porqué se presentaban pocas mujeres a por estos puestos de trabajo tan golosos? Pues no tiene misterio. Hace 40 o 50 años, los niños jugaban al fútbol y las niñas con muñecas; los niños tenían coches teledirigidos, las niñas cocinitas; a los niños se les regalaba tecnología y a las niñas ropita. Porque era así. Una cuestión cultural que, por suerte, ha desaparecido hoy día… Bueno, casi, que tuve que soportar algún gesto torcido cuando le regalé a mi hijo de 5 años una cocinita… ¡La había pedido! ¿Qué pasa, que los hombres no comen?

Cuando yo me presenté a mi prueba para entrar en Hobby Consolas fui la única mujer. Y me quedé. ¿Cómo es que a mí sí que me gustaban los videojuegos, siendo chica? Primero, porque a mi padre le gustaban y me dejaba jugar una de sus vidas de “las moscas”, porque trajo a casa una “consola” en la que movías un palo para devolver un cuadrado al campo del rival, porque cuando le pedí un Spectrum me lo compró (de segunda mano y contando con la entrada de casi toda mi paga de un año). Segundo, porque nunca me ha importado mucho que me llamaran chicazo cuando jugaba al fútbol con mis amigos, trepaba a los árboles o me metía en unos salones recreativos mientras mis amigas esperaban fuera a que me fundiera los cinco duros… A ellas sí les daba vergüenza que las vieran ahí dentro, aunque venían a casa a jugar con el el Spectrum sin ningún pudor… Mientras no fuera en público…

Mujer gamer 2

Esa es la razón por la que siempre ha habido más hombres que mujeres en la prensa de videojuegos. Razón que podríamos aplicar con casi total seguridad a facetas como el desarrollo, aunque como no me lo sé de primera mano, no me voy a meter… Imagino que habiendo menos mujeres estudiando ingenierías (ya sabéis, las niñas a letras, los niños a ciencias), menos candidatas podría haber. Hace años, claro. El sexismo que los videojuegos han exhibido durante años, fruto de los condicionamientos sociales que hablábamos antes, también se está diluyendo… (aquí lo trato de explicar). El esfuerzo de la industria por limitar los estereotipos y demostrar que los videojuegos, como el cine, la música o la literatura, también son para mujeres, está dando sus frutos y las mujeres lo reconocen. 

Diréis: y ahora que ya no existe ese condicionamiento cultural ¿porqué no hay más mujeres trabajando en esto? Os diré que sí hay más. Hay muchas más. Y también, muchos más puestos de trabajo que antes. Aunque cualitativamente peores que los de hace 25, 20 o 10 años… Pero, aunque haya más demanda, la oferta también se ha disparado. ¡Ahora todo el mundo quiere trabajar en esto! Justo ahora. En el peor momento. Supongo que es la lógica del ciclo, aunque ya os digo que no he hecho una tesina…

Encontrar el trabajo de tus sueños depende de muchas cosas, una de ellas, la suerte, la oportunidad de estar en el momento adecuado en lugar correcto y, a ser posible, de conocer a la persona indicada. También depende de si vales o no, aunque hoy día hay tanta gente que escribe de lujo, sabe de videojuegos y trabaja bien, que “valer” no es suficiente. Es más, estar dispuesto a trabajar gratis o a cambio de un juego, también es una cuestión a ponderar… Cobrar en “prestigio” también se oye mucho, aunque no sé a cuánto se cambia el prestigio para valorar cuánto hay que ganar para pagar el alquiler…

Mujer gamer

Si no encuentras trabajo en la prensa del videojuego, a lo peor es que la cosa está muy malita. Dudo mucho que tenga que ver con que seas hombre o mujer. Sinceramente, no creo que esta industria sea ni más ni menos machista que cualquier otra. Muy posiblemente, bastante menos que otras. Hay machistas, por supuesto, como en todas partes. Hombres que se sienten superiores a las mujeres, no se sabe muy bien porqué razonamiento trasnochado. Eso es lo que hay que eliminar, el machismo en general, en su forma más profunda. Ese machismo que asoma la patita en todos los ámbitos sociales y que, claro, también se ve por estos lares. Por cierto, no creo que la solución al machismo sea el "hembrismo". No se debería corregir una injusticia cometiendo otra y tan terrible me parece que los hombres se crean superiores, como que sean las mujeres las que enarbolen la bandera de la superioridad. Y prefiero no decir lo que pienso del todos/todas...

A mí, que me gusta defender los derechos de las mujeres, no se me ocurre pensar que cuando me critican es porque soy mujer. Entiendo que me critican porque no les gusta mi trabajo. Y mira que “gracias” a internet (y su anonimato) he recibido cientos de críticas de todos los colores (muchas acertadas, la mayoría absurdas), pero nunca (al menos que yo recuerde) nadie, ni siquiera los energúmenos más impresentables, me han atacado por ser una mujer hablando de videojuegos. Sí recuerdo uno que me llamaba vieja y me decía que había llegado la hora de retirarse…

Y además