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La opinión de
Sonia Herranz

PS Vita: crónica de un viaje a ninguna parte

El otro día vi en Twitter, así, casi de pasada, que PS Vita había muerto en España. Una respuesta de la cuenta oficial de PlayStation España a un usuario que buscaba una Vita ha sido el anuncio oficial… Qué pena, ¿no? No se ha dicho mucho al respecto… De haberlo sabido, lo mismo me hubiera pasado por el tanatorio…

Yo me lo estaba oliendo, porque hacía tiempo que pasaba por grandes superficies buscando la consola. A ver si pillaba una baratita, para guardarla tal cual, sin tocar. Tampoco es que pusiera mucho ahínco ni investigara demasiado. Sólo echaba un vistazo, de pasada, pero ya tenía la mosca detrás de la oreja. No había que ser muy listo para verlo venir, ya que aunque PS Vita sigue viva y bien viva en Japón, en estos lares nunca ha terminado de cuajar.

Me da pena, porque es una gran máquina, con una gran tecnología detrás y muchas posibilidades que nunca se llegaron a explotar del todo. Y no me refiero sólo a juegos. Técnicamente es de las mejores portátiles que he tenido en mis manos (ya he dicho alguna vez que soy mucho de portátiles). Por desgracia, en esto, como en todo, “ser el mejor” sobre el papel no sirve de nada. No es, ni muchísimo menos, la primera vez que una consola que en teoría supera a sus rivales, acaba en la práctica en la lona…

Game Gear VS Game Boy

Bueno, y no sólo consolas. Ahí está la batalla Beta vs VHS. Aunque el Betamax mostraba una calidad de imagen superior (algunas líneas más de resolución), VHS ofrecía más tiempo de grabación. Hay quien dice que fue el porno el causante del éxito del VHS, ya que adoptó este formato para la venta de películas domésticas… De hecho, ni tan siquiera el Laserdisc con su calidad digital, el doble que la del VHS, pudo imponerse a la famosa cinta. La tecnología, como todo, también tiene su momento. Y ese no era aún el momento de Laserdisc… Ni del Vídeo CD, reclamo ofrecido por máquinas como el CD-i e incluso Saturn y su cartucho MPEG. El mercado no estaba maduro para el vídeo digital.

Muchas cosas influyen en el éxito de un producto. Algunas empiezan por errores de base, como el de 3DO Company. La idea era buena. Como sabéis, cualquier podía fabricar y vender la consola siguiendo las especificaciones mínimas. Eso sí, el fabricante (ya fuera Goldstar, JVC o Panasonic) no ganaba dinero con las ventas de juegos, sólo vendiendo el hardware. Los royalties serían para 3DO Company. ¿La consecuencia? Que la consola se vendía a un precio altísimo, claro, y poca gente la compró. Lo que viniera después daba un poco igual. PS Vita también ha sufrido errores de base.

3DO Interactive Multiplayer

PS Vita se lanzó con un precio demasiado alto. La tecnología que montaba bien lo valía, pero vender una portátil al precio de una sobremesa no suele funcionar, es una cuestión subjetiva, de apreciación. Y es que muchas veces no es suficiente con que el precio sea ajustado: tiene que parecerlo. Y, en este caso, parecía caro. 250 euros de hace seis años, eran mucha pasta, como una PS3. Sigue siendo mucha pasta.

Es curioso, sin embargo, que estemos dispuesto a pagar 600, 700 y hasta 1.000 euros por un teléfono móvil… ¿Veis la diferencia entre ser caro y parecerlo? Pagar 300 euros por un buen móvil hasta suena a barato. PS Vita incluía muchas de sus tecnologías, pero no era un móvil. Y los móviles han sido otros de los que han ayudado a cavar la fosa de PS Vita. Y es que, si me he gastado una pasta en un Smartphone que llevo a todos lados, ¿para qué me voy a dejar otro pastizal en una portátil? Si tengo que llenar los ratos muertos ya desenfundo el teléfono, que entre juegos, RRSS, internet y WathsApp me entretengo de sobra… ¿Que esos juegos no son lo mismo? Bueno, pero valen para lo mismo… ¿Acabarán los móviles con las consolas portátiles? Eso sería debate para otro día. En la última Hobby Consolas tenéis un reportaje al respecto…

Hobby Consolas 321

Volviendo al tema, y volviendo a hablar de dinero, que alguien me explique eso de las Memory Stick… Sony siempre ha tenido predilección por los formatos propietarios, o séase, de esos que sólo fabrican ellos. Y, claro, les ponen el precio que les parece bien… y que no suele coincidir con el que nos parecería bien a los usuarios. Las famosas (e imprescindibles) tarjetitas, fueron una lacra para una consola que ha recibido algunos de sus mejores juegos vía PS Store. Si es que hasta da palo descargarse los juegos del Plus, no vaya a ser que no te quepan. Y el proceso para registrar usuarios y cambiar de Memory Stick tampoco es que pusiera las cosas fáciles. Leñe, se te quitaban las ganas hasta de jugar. Muy complicado, quizá en un esfuerzo de cerrar las puertas a la pitaría. Por desgracia, demasiadas veces las estrategias que se emplean para tratar de frenar la piratería causan más perjuicios a los usuarios legales que a los propios piratas… Y ya me desvío otra vez.

Aunque todo esto es importante, el principal problema de PS Vita fue, ha sido y es, el de los juegos. Que un juego de lanzamiento sea el mejor de una consola no es buena señal. Uncharted: El Abismo de Oro me flipó. Lo disfruté más que los de PS3 (no me miréis raro, sigo diciendo que mi Zelda preferido es Links’Awakening, el de Game Boy). Claro que ha habido otros juegazos después, pero ¿juegos de esos que te hacen querer comprar una consola? Pues, pocos, la verdad. Y ya sabemos lo que pasa (porque es un ciclo que he visto demasiadas veces): si la consola no se vende, la gente deja de hacer juegazos para ella, que no es cuestión de invertir si no se recupera la inversión. ¿Por qué sólo llegaban “japonesadas” a PS Vita? Porque allí es donde se siguen haciendo juegos, porque la consola funciona.

La verdad es que el catálogo de PS Vita es impresionante, en cantidad y calidad de títulos. Pero carece de esos juegos que hacen especial una consola. Es la importancia de los exclusivos… Cuando alguien me pregunta que qué consola se compra, siempre les contesto lo mismo: a ti, ¿qué juegos te gustan? Fíjate a ver cuál tiene los exclusivos que más te llaman la atención, que el resto, los puedes jugar donde quieras.

Sony hizo algunos intentos de acercar sagas de renombre a PS Vita, pero la verdad es que mejor que lo hubieran dejado estar. Borderlands 2 y, especialmente, Call of Duty Black Ops: Declassified, son grandes ejemplos de ocasiones desperdiciadas. ¿Qué pasó con Gran Turismo o God of War? Aquí tenemos unas de las claves de esta muerte que, aunque anunciada, me parece demasiado tempranera.

Las muchas virtudes de PS Vita, desde su pantalla OLED a su panel trasero táctil, pasando por sus posibilidades de conexión con PS4 (oye, que mola todo eso de jugar en remoto si tienes que dejar libre la tele), se quedan en nada cuando piensas en la pasta. ¿250 pavos para jugar a los juegos de PS4 en una minipantalla dependiendo de la estabilidad de mi Wi-Fi? Como extra, está chulo, pero no es un razón de compra… La compatibilidad con redes sociales, el invento de los juegos móviles, el cross-buy, cross-save… Detalles interesantes, pero insuficientes si falla la base. Y te enfrentas a la feroz competencia de los juegos para Smartphone, cada vez mejores. Y, encima, más baratos.

Me podéis decir que Nintendo 3DS sí que funciona, arrasa. Sí, pero casi la cagan también al principio con el tema de los precios, aunque Nintendo reaccionó a tiempo (y nada de tarjetas propias). Además, por esas extrañas razones que vienen de los prejucios, 3DS se ve más como “para niños” y los niños no usan Smartphones (bueno, no todos). Y el catálogo de juegos encaja con su usuario. Y ahí está la clave. Acertar con el público al que te diriges y darle lo que quiere.

Una portátil fabulosa, con grandes ideas y muchísimas posibilidades, fue la Atari Lynx… ¿alguno ha llegado si quiera a verla? Pues no sería por falta de calidad técnica. ¿Lo mismo era un poco demasiado grande para llamarla portátil? ¿Lo mismo gastaba muchas pilas y era cara? Sí, y además, tenía poco juegos que explotaran sus capacidades.

PS Vita no ha sido la primera ni será la última en caer. Es el mercado el que decide qué consola triunfa y cuál fracasa. Y los datos, las prestaciones, la potencia sobre el papel, no tienen nada que ver. Es una combinación de factores (en los que a veces entra la suerte de acertar con el momento oportuno), la que lleva a que una tecnología triunfe o no. No importa la calidad objetiva, importa lo que los usuarios eligen. ¿Por qué PS Vita triunfa en Japón y no en Europa? ¿Qué hace que PS4 Pro venda más que Xbox One X, con peores datos técnicos? Supongo que cada uno tendrá su propia teoría y la verdad estará detrás de una combinación de todas.

Por suerte, que la consola deje de venderse en España no implica que dejen de salir juegos, así que los propietarios de una PS Vita van a poder seguir disfrutando de sus muchas virtudes y de grandes títulos (aunque no de relumbrón). Vamos, que muerta, muerta, no está. Aunque tampoco podamos decir que esté de parranda…

Las opiniones expresadas en este artículo son las del autor y no tienen por qué coincidir necesaria o exactamente con la posición de Axel Springer o Hobby Consolas.

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