Poca exploración, muchas tortas: este Zelda es muy distinto a los demás, pero igual de bueno

Hyrule Warrios: La Era del Destierro es un "musou" de Zelda que merece bastante la pena.
Los Zelda son, indiscutiblemente, una de las sagas de mayor éxito y prestigio en la historia de los videojuegos. Cada entrega principal es superventas desde el primer día. Pero más allá de sus entregas canónicas y sus puzles reposados, hay una subsaga que le da una vuelta de tuerca total al universo de Hyrule, cambiándolo todo por la acción más descarnada: los Hyrule Warriors.
Y si bien los dos primeros títulos nos dieron horas de diversión machacabotones, el nuevo Hyrule Warriors: La Era del Destierro para Nintendo Switch 2 ha llegado para demostrar que un "spin-off" de peleas masivas también puede ser esencial para entender el lore de la saga principal.
No solo es un juego divertido y amplio, sino que además jugarlo en Switch 2 es bastante económico. En físico cuesta ahora mismo 52 euros, que no está nada mal teniendo en cuenta que esta clase de juegos suele ser bastante más cara.

Hyrule Warrios: La era del Destierro
Por 52,99€Si nunca has jugado a un título de este estilo —conocidos como juegos musou—, el concepto es tan simple como adictivo: tú, controlando a un personaje hiperpoderoso, contra cientos o miles de enemigos en pantalla al mismo tiempo.
Es un festival de combos, habilidades devastadoras y conquistas de territorio a contrarreloj. La Era del Destierro recoge esa fórmula, permitiéndote controlar a personajes que antes solo podíamos ver en cinemáticas, cada uno con su propio estilo de lucha, armas intercambiables y árboles de progresión. Pero lo que hace que este juego sea una compra obligada no es solo repartir tortas, sino la historia que cuenta.
El juego funciona como una precuela directa de The Legend of Zelda: Tears of the Kingdom. Nos traslada a ese pasado remoto, a la época de la fundación de Hyrule, durante la legendaria Guerra del Destierro. Es el eslabón perdido. En Tears of the Kingdom vimos retazos de esta época a través de flashbacks y recuerdos aislados, pero aquí vivimos de primera mano cómo la princesa Zelda, transportada accidentalmente al pasado, se alía con el Rey Rauru y la Reina Sonia para intentar frenar al malvado Ganondorf.
Como bien apuntamos en su análisis, es un juego al que "vienes por las tortas, pero te quedas por una historia que conecta con Zelda: Tears of the Kingdom".
Ahora bien, ¿por qué jugarlo en Nintendo Switch 2? Los musou anteriores en la primera Switch, especialmente La Era del Cataclismo, sufrían muchísimo a nivel técnico, con caídas de fotogramas alarmantes cuando la pantalla se llenaba de explosiones y enemigos.
La Era del Destierro, desarrollado específicamente para aprovechar la nueva máquina de Nintendo, es otro nivel. La potencia extra de Switch 2 permite que el juego corra a unos 60 fotogramas por segundo estables en las misiones individuales, algo vital en un juego de acción frenética.
Todo se mueve fluido, los tiempos de carga se han reducido drásticamente y el apartado gráfico luce vibrante, manteniendo ese precioso estilo artístico "cel-shading" de los Zelda modernos pero con un nivel de detalle superior en modelados e iluminación.
El juego también incluye cooperativo a pantalla dividida, ideal para limpiar mapas con un amigo en el sofá. Es cierto que en este modo el rendimiento se ajusta a 30 fps para mantener la estabilidad, pero sigue siendo una experiencia tremendamente divertida. Con una campaña principal que ronda las 15 horas y contenido secundario que puede estirar la vida útil por encima de las 30 horas, tienes entretenimiento para rato.
