Crítica comiquera de Liga de la Justicia - El DC más optimista
Reportaje

Crítica comiquera de Liga de la Justicia - El DC más optimista

Por Jesús Delgado Manzano

Liga de la Justicia se estrena en cines el 17 de noviembre en España. Esta es la crítica comiquera de la última película de superhéroes de DC y Warner en 2017.

Liga de la Justicia (Justice League) llega a los cines el 17 de noviembre de manos de Warner Bros. Pictures. Tras una espera de más de un año, el Batman de Ben Affleck y la Wonder Woman de la Gal Gadot regresan juntos a una nueva historia del Universo Cinematográfico de DC para continuar la construcción de los cimientos en una historia que pretende contar cómo se forma el supergrupo más poderoso de DC Comics: La Liga de la Justicia.

Justice League se ambienta cronológicamente un año después de los hechos narrados en Batman v Superman: El amanecer de la justicia y Escuadrón Suicida. Batman sigue con su plan de reunir a un grupo de metahumanos (personas con poderes o habilidades especiales) con los que hacer frente a una posible invasión alienígena, predicha y alentada por Lex Luthor.

Para este fin, y en ausencia de Superman (Henry Cavill), el Caballero Oscuro y la Mujer Maravilla deberán reclutar bajo una misma bandera al corredor escarlata conocido como The Flash (Ezra Miller), al genio cibernético Cyborg (Ray Fisher) y al elusivo atlante conocido como Aquaman (Jason Momoa). Todos ellos deberán dejar sus diferencias de lado para detener la inminente conquista de Steppenwolf (Ciaran Hinds).

Liga de la Justicia  es una película de Zack Snyder y Joss Whedon. En la siguiente crítica analizamos la película desde un punto de vista comiquero. Si queréis ver el punto de vista cinéfilo, no os perdáis la otra crítica de Justice League.

Purito cómic

Quizá Liga de la Justicia no sea la película que el Universo Cinematográfico de DC merezca, pero sí la que necesitaba. Se trata de un radical cambio de registro, alejado de la forma y el discurso que hasta el momento DC había tratado de ostentar, haciendo realista, sombrío y oscuro un enfoque de ficción que, salvo honrosos recodos y excepciones, no cuenta únicamente con esta lectura.

El trabajo de Zack Snyder y Joss Whedon pretende huir del tono impreso en las películas realizadas hasta ahora, distanciándose mucho de producciones como Man of Steel o Batman v Superman y acercándose mucho más a éxitos como Wonder Woman, al tiempo que abraza elementos propios de clásicos laureados y reconocidos como Batman de 1989 y Superman de 1978. No solo en cuanto a atmósfera, BSO y estética, sino también en cuanto a trasfondo. La propia labor de Danny Elfman, compositor de la música de la cinta, ejemplifica esto de lo que hablamos, con la integración de los temas clásicos de Batman y Superman, que se llegan a escuchar junto con los de Hans Zimmer. 

En este sentido, la película hereda de una forma de entender el cine de superhéroes durante la presente década, que se desarrollan desde los postulados de la competencia, con sus Los Vengadores, y que destila los ensayos de películas anteriores para fabular el producto que nos ocupa: una película en la que se cuenta cómo se forma el grupo más poderoso de DC Comics y el más emblemático, del cual descienden de alguna manera el resto de grupos de los cómics.

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Para este fin toma numerosos elementos de los cómics, propuestas e ideas, aunque se nota que la principal referencia argumental es la historia del origen de la Liga de la Justicia de Geoff Johns y Jim Lee en la etapa editorial The New 52, también adaptada a película animada bajo el título de Justice League War. Pero también, ojo, se detecta una enorme influencia de videojuegos como la saga Injustice: Gods Among Us y, sobre todo en los decorados gothamitas, la serie de juegos de Batman Arkham. Aunque tampoco perdáis de vista algunos planos que bien podrían haber salido de cuadros de Alex Ross, debido al color, enfoque y luces que se utilizan (que es casi nada). 

Además, en la construcción de realidad resulta muy interesante ya que adapta postulados, ideas y tramas ya propuestas y desarrolladas en otros medios como en las series de la cadena The CW, encabezadas por The Flash. Al hilo de esto, cabe destacar que aunque el Barry Allen de Ezra Miller resulta bastante diferente del de los cómics, en realidad se hace muy agradecido y se le acaba cogiendo cariño, a pesar de ser el punto cómico de la película.

¿El nuevo inicio de la hegemonia de DC?

En este punto empezaremos diciendo que vayáis al cine sabiendo que vais a reíros con Liga de la Justicia. DC finalmente ha encontrado su humor y su punto luminoso y sabe cómo explotarlo en contraste con la seriedad y crudeza del mundo de Batman, que parecía ser la tónica dominante en sus películas.

Y aunque este último planteamiento, no se abandona del todo, sirve como contrapeso y contrapunto a héroes mucho más brillantes y optimistas como son Flash o el finado Superman. En esta misma dirección la película expone la riqueza de tonos de DC Comics y cómo unas aventuras ligeras y esperanzadoras pueden correr paralelas a otras mucho más turbias y sórdidas, creando un mosaico en el que héroes de distinto tipo y calado puedan coexistir y encontrar su propio terreno común cuando se gesten crossovers como el que nos ocupa. 

Liga de la Justicia es en muchos sentidos un punto de inflexión idóneo para que Warner y DC Entertainment desarrollen todo el Universo cinematográfico en base a sagas cerradas de películas, que compartan mundo aunque no tono ni proyección. Esto se extiende también a su propia estética, iluminación y colores, muy bien marcadas para los distintos héroes en sus futuras películas. Eso sí, no esperéis tampoco que sea un plagio al tono de Marvel, sino una evolución y desarrollo propios que, por otro lado, favorece su visionado por parte de audiencias más jóvenes. 

La influencia de grandes autores y etapas está patente en la película, como ya os hemos adelantado anteriormente. El hecho de que el propio Geoff Johns sea el nuevo director de orquesta de toda la producción "decera" de Warner, permitiendo una multitud de enfoques y planteamientos, que seguramente nos brinde en los próximos años.

No incidiremos en sus defectos como abuso de CGI que merece mejorar, la intrascedencia de la trama (que horrorizará a quienes buscan tragedias griegas y crisis de mediana edad en los superhéroes). También hay que entender que la historia bien podría ser un arco argumental sacado directamente de las historias de los cómics de grapas, de ahí que tampoco podamos pedirle peras al olmo. 

Hemos de concluir diciendo que Liga de la Justicia no es un proyecto que deba tomarse con dramatismo ni excesiva seriedad o gravedad. Es una película palomitera de DC, a la que hay que ir con la idea de que se va a pasarlo bien, viendo a los mayores héroes de los cómics hacer el cabra en sus propios términos. Posiblemente los menos habituados a la editorial DC le saquen pegas, pero los lectores de cómics la disfruten como enanos, siendo los primeros en perdonarle licencias y adaptaciones libres a la historia. 

Ah, y sin entrar en detalles ni spoilers, os recordamos que debéis quedaros a ver las escenas postcréditos. Una os hará guiño a una cuestión muy meta de debate entre el fandom, mientras que la otra es el origen de uno de los grupos más temibles del Universo DC, formado por la gente más vil de los cómics, series y películas.

En ese sentido, desde la perspectiva del que firma, la película merece una nota en torno al 80, por la orrecta adaptación de un cómic de superhéroes, con un supervillano con el típico plan de conquistar el mundo. Épica, colorida y muy divertida. Sirve de punto de divergencia idóneo para desarrollar el rico mundo de DC Comics en el cine, permitiéndonos explorar con sus propias reglas, humor y convenciones todos los aspectos de este universo. Lo mejor son las referencias al cómic y otras películas, el intento de Snyder y Whedon de enriquecer una historia con los diversos tonos que componen el enorme y complejo Universo de DC. El tono más optimista y luminoso encaja con los cómics y al rebajar la tensión, se favorece el visionado para los más jóvenes. 

A lo hora de hablar de lo negativo, además del CGI, su historia relativamente vacua y muy propia de los cómics de las colecciones regulares, puede empachar al público menos comiquero y que busque un enfoque algo más dramático.

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