Dragon Ball Z: Kakarot nuevas imágenes
Reportaje

Hemos jugado a Dragon Ball Z Kakarot en el Tokyo Game Show 2019

Por Daniel Quesada

Nuestro corresponsal en Japón, Justo Romanos, está recorriendo el Tokyo Game Show 2019 y ha podido probar ya Dragon Ball Z Kakarot. Estas son son sus impresiones de la nueva gran aventura de Goku:

¿Alguna vez habéis volado en nube Kinton? Aunque sea en sueños... Lo acabamos de hacer en el Tokyo Game Show 2019 y la verdad es que podemos reconocer que es tal y como lo esperábamos.

Raditz, vas a tener que esperar un poco

La demo que tiene Bandai Namco disponible en la feria se puede disfrutar durante 20 minutos. Te ponen al lado de la consola un cronómetro que tú mismo activas (porque los japoneses son muy majos y se fían de ti) y comienzas a jugar. Lo que hagas con esos 20 minutos es cosa tuya y de Son Goku, ni más ni menos. La demo nos coloca justo en el momento en el que Raditz ya ha aterrizado y se ha llevado a Gohan. Ese momento épico en el que Goku y Piccolo se ponen a trabajar codo con codo, algo que ahora ya no impacta, pero que en su momento nos dejó a todos bastante emocionados.

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Goku va volando en nube Kinton junto a Piccolo, que nos acompaña. Aquí el juego nos deja el mundo abierto para que hagamos un poco lo que queramos. Sabemos lo que va a pasar si nos vamos a por Raditz, así que decidimos aprovechar los 20 minutos recorriendo el escenario, disfrutando de la nube y de las gentes. Hay que ver lo maja que es la gente en la Tierra y hay que ver lo lleno que está el cielo de cosas flotando (no es contaminación, son coleccionables y monedas que podemos recoger mientras afinamos nuestra habilidad de vuelo). En algunos momentos, hay batallas aleatorias intrascendentes, para que practiquemos un poco y perdamos miedo a los controles, además de darnos el gozo de dar palizas épicas a enemigos que nos inspiran bastante lástima.

Dragon Ball Z Kakarot
El stand de Dragon Ball Z Kakarot en el Tokyo Game Show

El viaje por el aire nos lleva a que más de cinco minutos después haciendo cabriolas pongamos rumbo hacia Raditz, pensando “no vaya a ser el combate muy largo y no pueda acabar la demo”. Así comienzan las hostilidades y lo bueno, ese combate que marcó tanto, esa muerte que nos dejó perplejos, ese día en el que muchos fans de Dragon Ball perdimos la inocencia (“¡No, Goku, no!”).

Goku saca la artillería pesada

Hablamos de artillería pesada en un momento en el cual ya sabéis que el poder de Goku tampoco se encuentra en su clímax ni en nada parecido a este concepto. Resumiendo: que su pelo sigue siendo negro por mucho ki que carguéis pulsando el botón triángulo del mando. El combate con Raditz comienza con una serie de golpes de lado a lado, cual bofetones de los luchadores del wrestling más famosos. Se nota que ni Raditz ni Goku se están debilitando. Lo que hacen es analizarse, ver cuánto daño hacen sus golpes, buscar puntos débiles. En nuestro caso: intentar dejar de aporrear los botones, porque es lo primero a lo que nos arriesgamos en este tipo de combates tan rápidos.

Dragon Ball Z Kakarot

El secreto de los controles se encuentra en el botón L1, el cual se puede combinar con cada uno de los botones frontales del mando (lo hemos probado en PlayStation 4) para realizar distintas técnicas. Si pulsamos L1 y cuadrado lanzaremos el Kame Hame Ha, aunque no a su máxima potencia. Otro de los botones combinados con L1 nos permite usar el Jan Ken, el divertido ataque de piedra, papel y tijera que Goku hacía cuando era jovencito y que le enseñó su abuelo. Es realmente gracioso que se incorpore una técnica como esta y resulta uno de esos guiños que van a dejar satisfechos a los fans. Y no penséis que no es poderoso, dado que el golpe que propina Goku es bastante intenso. Además, Goku también puede realizar el típico remate hacia abajo que hace uniendo sus dos manos y que resulta tan apropiado como final de un combo.

Junto a esto, el botón cuadrado es el que usamos para los ataques melee (los golpes rápidos con los que atacamos haciendo combo) y también podemos lanzar energía en pequeñas dosis tal y como ocurre en cualquier juego de la franquicia. Los controles son fáciles de asimilar y en cuanto nos fijamos un poco en cómo funcionan las combinaciones de L1 dejamos de abusar del aporreo sin pensar, que al final resta diversión a la partida. Cómo no, también podemos usar desplazamientos rápidos con los boost y protegernos, esto último necesario en algunos momentos en los que no queda otra cuando Raditz está usando sus técnicas más poderosas.

Dragon Ball Z Kakarot

No tan cinemático como otros juegos de Dragon Ball

Uno de los problemas de algunos juegos de la saga que intentan que revivamos momentos épicos es que abusan de las cinemáticas y al final todo resulta demasiado artificial. Lo que podemos deciros después de la batalla con Raditz es que Dragon Ball Z: Kakarot lo tiene todo muy equilibrado. No se nos está cortando la batalla cada dos por tres y en realidad solo hay algunas pequeñas pausas que no recurren a cinemáticas, sino a imágenes estáticas que en cualquier caso podemos avanzar con rapidez pulsando un botón. Los pocos momentos en los que se interrumpe la batalla no son molestos y nos permiten mantener la inmersión y el ritmo del combate hasta que, de una vez por todas, acabamos con Raditz. Aunque eso ya sabéis lo que supone. Para nosotros supuso el final de la demo, ¡pero no de los 20 minutos!

Os podéis hacer a la idea de lo fluida que es la batalla con Raditz porque antes de todo el combate ya habíamos estado volando en nube Kinton y después de terminar el enfrentamiento aún me quedaban alrededor de 6 minutos. ¿Y qué decidimos? Ahora sí: explorar a fondo el mundo abierto que se estaba poniendo a nuestra disposición.

El Ejército Red Ribbon tiene mucho que decir

A todos los fans de Dragon Ball el nombre del Ejército Red Ribbon les inspira sentimientos llenos de nostalgia. Su origen en los primeros pasos de Goku, en sus primeras aventuras, ayudó a marcar una era. Lo interesante en Dragon Ball Z: Kakarot es cómo el ejército tiene una presencia notable en el mundo que nos rodea. Durante los combates aleatorios, nos enfrentamos a sus máquinas en más de una ocasión y también llegamos a encontrarnos con personajes que tuvieron presencia en la serie en la época en la que Goku andaba combatiendo con ellos. Todo el mundo del juego parece que va a estar cargadísimo de referencias, aspecto que seguro que hace que más de un jugador se pase el día curioseando en vez de avanzar en la historia (¡podéis contar conmigo!).

Dragon Ball Z Kakarot

Dejar que Kinton descanse es una buena oportunidad para volar, porque Goku vuela, no olvidemos ese aspecto por nublados que estemos por el uso de la nube. El sistema es similar, un poco ortopédico de momento, con subidas y bajadas que suponemos pulirán para que no resulten tan bruscas (aunque tampoco necesitamos que tenga la precisión de Ace Combat). Esta no es la versión definitiva y hay muchos aspectos que ni comentamos porque es lógico que van a ser solucionados en fechas próximas. Nos queda la duda de si habrá la posibilidad de luchar contra algunas criaturas del escenario, a las que de momento disparamos con nuestros kames, pero que no reaccionan de una manera agresiva, simplemente nos ignoran.

Pero volviendo a Red Ribbon, os tenemos que decir que uno de los NPC con los que nos hemos encontrado es el Androide Número 8, que está la mar de tranquilo haciendo vida de pueblo. Cuando nos cruzamos con él, Goku actualiza su amistad y así va dejando poso entre los personajes con los que se encuentra o reencuentra. Después de una conversación el Androide nos despedirá deseándonos buena suerte. También nos cruzamos con Nam, el luchador de la aldea del desierto, que también tuvo presencia en la época de Red Ribbon y en otros momentos de la serie. Este tipo de encuentros parece que aportarán profundidad y ayudarán a que alrededor de Goku se vaya creando un mapa de amistades y contactos de todas aquellas personas a las que ha “tocado” en su vida.

Fan Service, pero de calidad

Con juegos como Dragon Ball Z Kakarot, que parecen una carta de amor a la obra en la que se basan, o en este caso a un personaje en concreto, el riesgo está en saber si junto al fan service habrá también un trabajo de calidad. Esta demo que hemos probado, de momento, da la impresión de que Bandai Namco no se va a olvidar de la importancia de cuidar su título en todos los aspectos. Gráficamente, ofrece unos escenarios de grandes proporciones en los que da gusto tanto movernos como combatir. A nuestro alrededor, mientras luchamos, tenemos metros y metros de campo, de espacio verde y de estructuras como puentes o montañas. Realmente, da la sensación de estar dentro de una representación realista de los escenarios y en ningún momento parece un lugar en el que se ha tratado artificialmente de hacerlo todo más bonito para disfrute del jugador.

Las animaciones son contundentes y aunque en general no hemos visto ningún momento épico que eleve al juego a los olimpos técnicos, cosa que posiblemente no ocurrirá, el aspecto global es bueno. Un detalle especial lo merece la banda sonora, porque estar combatiendo con Raditz mientras escuchas el “Cha-La Head-Cha-La” de Hironobu Kageyama a todo volumen proporciona vibraciones muy positivas. Y durante la exploración no falta la ya clásica música ambiente de Dragon Ball o incluso la voz del narrador antes de comenzar la demo.

Conclusiones

20 minutos de demo. 20 minutos de la vida de Son Goku. Una demo estupenda que deja ganas de más. Ya sabemos que llegará en enero, por lo que solo nos separan de este nuevo juego de la franquicia unos pocos meses. A lo largo de los años se han desarrollado decenas de juegos de Dragon Ball, pero este va a ser diferente. La fecha de lanzamiento de Dragon Ball Z Kakarot será el próximo 17 de enero en España. ¡Si aguantaste el relleno de la serie, esta espera no es nada!

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