PlaySTation Classic mini PS1
Reportaje

Hemos jugado a PlayStation Classic mini - Impresiones y comparativa con PS1

Por Álvaro Alonso

Ya hemos jugado a PlayStation Classic mini, la versión reducida de la primera PS1 que incluye 20 juegos clásicos como Metñl Gear Solid, Final Fantasy VII o Tekken 3. Os contamos nuestras impresiones y os ofrecemos una comparativa con el modelo original de PSOne.

El pasado martes nos acercamos a la PlayRoom de Sony, en Madrid, para probar por primera vez PlayStation Classic mini, la versión reducida de la consola que se pondrá a la venta el próximo 3 de diciembre y vendrá cargada con 20 juegos clásicos de PlayStation. Antes de empezar a jugar, los responsables de Sony España nos explicaron que están muy emocionados con el producto, y que dada la gran cantidad de reservas (nos aseguraron que en muchos comercios ya está agotada), esperan que se convierta en uno de los regalos estrella de estas Navidades.

Sobre la discutible selección de juegos, explicaron que es muy difícil contentar a todo el mundo, más cuando en nuestro caso "compartimos" consola con el territorio norteamericano (recordemos que en Japón la selección de juegos es diferente), así que han tratado por todo los medios de contentar a ambos públicos. Y sin olvidar que casos como el del primer Gran Turismo planteaban un problema de licencias muy difícil de resolver.

Pero vamos al meollo: nuestras impresiones de PlayStation Classic Mini (si lo preferís, podéis ver nuestras impresiones en vídeo). Lo primero que llama la atención, como es evidente, es su tamaño: un 45% más pequeña que la PlayStation original, pero replicando su aspecto de forma detallada hasta el punto de que da la sensación de que la cubierta para discos o la tapa del puerto trasero se pueden levantar/extraer como en PS1 (pero no es así).

PlayStation Classic mini PS1

Se conecta a la televisión utilizando un cable HDMI y recibe energía utilizando un cale USB (exactamente igual que NES y SNES mini). Como la primera PlayStation, cuenta con tres botones físicos, aunque su uso es ligeramente distinto: el botón Power, situado a la izquierda, se utiliza para apagar y encender la consola; el botón Reset, situado justo encima de Power, se utiliza para salir de cualquier juego y volver a la pantalla de selección; y el botón Open, situado a la derecha, se utiliza para "cambiar de disco".

Como sabéis, los juegos más extensos de la primera PlayStation (como Metal Gear Solid o Final Fantasy VII) requerían varios discos, entre los que había que cambiar al llegar a determinados puntos. Con PlayStation Classic Mini sólo tendremos que pulsar el botón Open cuando se indique en pantalla, algo que se nos avisa con un mensaje al iniciar cualquiera de estos títulos. Sin duda, un pequeño detalle que encantará a los más nostálgicos.

PlayStation Classic mini PS1

En cuanto al mando (o mandos, porque PlayStation Classic mini incluye dos), se trata de una réplica exacta del primer mando de PlayStation. Al principio nos dio la impresión de que era más pequeño de lo que lo recordábamos, pero esto se debió a que estamos acostumbrados al tamaño adicional del DualShock: al compararlo con el mando original de PlayStation, comprobamos que su forma y tamaño es exactamente la misma. Las únicas diferencias son el peso, que en el mando de PS1 mini es inferior, y la longitud del cable de conexión, que es algo superior.

Un detalle bastante interesante es que estos mandos se conectan a PlayStation mini utilizando una entrada USB tipo A (la más habitual), así que es probable que tarde o temprano sean compatibles con ordenadores y otros dispositivos (si es que no lo son ya). A continuación, podéis ver una galería comparativa entre PlayStation Classic Mini y el primer modelo de PS1.

Al encender la consola, nos recibe la pantalla clásica de inicio de PSOne, junto a ese sonido no menos clásico, para acto seguido pasar al menú de selección de juego. Antes de probar cualquiera de los 20 títulos trasteamos con las opciones de la consola, que resultan un tanto austeras: podemos consultar información importante sobre salud y seguridad, activar un salvapantallas, cambiar el idioma (del menú), seleccionar los ajustes de ahorro de energía, restaurar ajustes predeterminados, inicializar la consola y leer el aviso legal. 

Sorprende sobre todo que no exista ni un solo ajuste de visualización: ni suavizado, ni scanlines, ni ninguno de los retoques visuales que suelen incluir este tipo de dispositivos. Tampoco es posible ajustar el tamaño de la pantalla, lo que significa que todos los juegos se auto-ajustan a la resolución de nuestra TV manteniendo una proporción de 4:3. Tampoco hay marcos, así que siempre vamos a tener dos bandas negras a ambos lados de la pantalla.

PlayStation Classic mini PS1

Lo que sí tenemos es un menú para gestionar las partidas guardadas, que es una oda a la nostalgia imitando el menú de la Memory Card de la primera PlayStation. Incluso los iconos de los juegos son los mismos que recordábamos. Además de las partidas guardadas que se realizan de forma interna, si apagamos o volvemos al menú se crea un punto de restauración del título al que estábamos jugando, lo que significa que podemos continuar justo donde lo dejamos. Se puede crear un punto de restauración por cada juego, algo que está bastante bien.

Llegamos ahora al que sin duda es el mayor punto negativo de PS1 mini: todos los juegos están en inglés. En algunos títulos no es demasiado preocupante (por el poco texto que contienen o porque, directamente, nos llegaron en inglés), pero en los casos de Wild Arms, Oddworld: Abe's Oddysee, Syphon Filter, Final Fantasy VII y Metal Gear Solid, resulta bastante desalentador... Sobre todo para los que crecieron con ellos. Y especialmente en el caso de MGS, que tampoco cuenta con el legendario doblaje al castellano.

PlayStation Classic mini PS1

El único aspecto bueno de esto es que las versiones incluidas en PlayStation Classic son las de la región NTSC (Norteamérica y Japón), lo que significa que los juegos se reproducen a una frecuencia de 60Hz, en lugar de los 50 de las versiones PAL que llegaron por estos lares. Esto supone un importante aumento de velocidad y la desaparición de las molestas bandas negras en la parte superior e inferior de la pantalla.

Sobre los juegos en sí poco podemos decir que no sepáis ya: algunos son clásicos que todo el mundo debería haber jugado, así que hacerlo de nuevo bajo estás condiciones logrará que soltéis una lágrima de emoción. No todos han envejecido igual de bien (el caso del primer GTA quizás sea el más llamativo), pero al final es lo de menos en un producto de estas características.

Aquí lo que realmente importa es la sensación de volver a estar en 199X, y con PlayStation Classic mini lo han conseguido de calle. Ponernos a los mandos de un título de PS1 en pleno 2018, con esos "graficotes" ultra-poligonales, esos controles tan duros y esas canciones licenciadas tan típicas de los años 90, supone todo un viaje a través de la memoria.