Impresiones de Borderlands 4 - Ya hemos jugado más allá de Pandora con el nuevo shooter de Gearbox

La nueva entrega de la saga estrella de Gearbox prepara su llegada. Hemos jugado a Borderlands 4 y os contamos qué cambia respecto a la lejana Pandora.

Hay franquicias que parecen llevar toda una vida con nosotros y, claro, llega el momento de cambiar de aires. Eso debieron pensar en 2K y Gearbox para el nacimiento de Borderlands 4, un juego que quiere romper mucho de lo que dábamos por sentado en la franquicia. Nosotros pudimos viajar a Londres para comprobarlo de primera mano con una larga sesión de gameplay.

Decid adios a Pandora y decid hola a Kairos, un nuevo planeta con, por supuesto, nuevos protagonistas. Habrá cuatro héroes (o buscacámaras) nuevos, aunque nosotros hemos podido jugar, por ahora, con dos.

De un lado tenemos a Vex, una sirena cuyo principal poder es ir acompañada de Trouble, un enorme felino que nos sirve de apoyo. Por otro lado está Rafa, un exosoldado capaz de desplegar armas bestiales como un cañón montado en la armadura que dispara destrucción durante unos cuantos segundos.

Durante la sesión de preview pudimos probar a ambos, pero como decimos vosotros podréis elegir entre cuatro cuando llegue el juego. Además, habrá tanto cooperativo online para cuatro jugadores simultáneos como oflline para dos jugadores en una misma consola.

Pudimos jugar un rato en cooperativo a dos y, como era de esperar, resulta mucho más divertido, aunque quizá la dificultad se quede algo baja en comparación (entendemos que esto aún está por afinar). Aún así, no hay nada como asistir a un compañero en batalla.

Cada personaje tendrá una serie de movimientos únicos que requieren un tiempo de recarga. Así, Vex no solo usa de forma pasiva a su mascota Trouble, sino que podemos convertirla en Big Trouble para que se lance a por los enemigos y haga mucho daño durante unos segundos.

Rafa, como decíamos, puede generar un doble cañón montado, pero también desplegar un par de cuchillas y volverse letal a corta distancia. Cada personaje tendrá 3 habilidades únicas, con sus correspondientes árboles de mejora. Todo depende del nivel al que tengáis al personaje y cómo queráis personalizarlo.

Y es que buena parte del disfrute viene de diseñar un héroe a nuestra medida, ya sea asignando aumentos que mejoren esas habilidades especiales o, por supuesto, consiguiendo y modificando las toneladas de armas diferentes que encontremos.

Tendremos 8 fabricantes y, literalmente, miles de modelos diferentes, pero en esta ocasión, además, puede haber armas con componentes de diferentes fabricantes, por lo que las posibilidades aumentan aún más.

Además de las armas, las habilidades y los objetos arrojadizos, en esta entrega se añaden dos elementos muy útiles. Por un lado, el digirunner, una especie de moto voladora que podemos invocar en cualquier momento para recorrer más rápido los enormes campos de Kairos. 

Tiene un turbo que podemos activar temporalmente y, por supuesto, también tiene componentes propios, tanto estéticos como de rendimiento, que podemos ir consiguiendo y aplicando.

Por otro lado, tenemos a Echo-4, un robot-sonda que nos acompaña en todo momento y permite escanear el entorno para buscar enemigos, objetos útiles y la ubicación de nuestro objetivo principal.

A eso hay que añadir el siempre útil gancho retráctil para engancharnos a superficies elevadas o para coger contenedores distantes, lo que viene fenomenal para ejecutar maniobras sorpresa en los combates o para tomar una posición más útil en la exploración.

Hablando de exploración, esta vez también debemos ir conquistando bases del enemigo para, así, marcar puntos de viaje rápido o zonas de comunicaciones (a lo "atalaya") para encontrar nuevos objetivos que no teníamos en el radar.

Pero claro, esto es un looter shooter y, además de ir a por los objetivos principales de la Historia (a grandes rasgos, derrotar al Cronoguardián y liberar el planeta Kairos de su tiranía), hemos de buscar montones de objetos, armas y botín.

Las armas permiten toda clase de efectos, ya sean armas de fuego tradicionales, con efecto plasma, eléctricas... Ir probando todo lo que encontramos, un poco como un niño rodeado de juguetes nuevos, nos ha vuelto a resultar muy divertido.

Los enemigos también alternan personajes blindados, "cabronazos" duros pelar o los odiosos hechiceros voladores, a los que hay que añadir los mastodónticos jefes finales.

Y es que aún no os hemos hablado de la Bóveda, un inclemente modo de supervivencia en el que vamos superando escenarios llenos de oleadas de enemigos.

Culmina en un bestial jefe de resistencia casi ilimitada, que os obligará a sacar todo el partido a vuestras habilidades, a la capacidad de resucitar disparando a un enemigo cuando nos abaten o a tirar a tope del gancho y del doble salto con planeo.

Es un duelo complicadísimo, pero enormemente satisfactorio cuando se supera. En general, la Bóveda ha sido todo un descubrimiento, ideal para los jugadores que ya se hayan fogueado un poco y busquen ponerse contra las cuerdas.

Poco impacto, mucha diversión

En el apartado técnico, Borderlands 4 no nos ha vuelto especialmente locos. Por supuesto, los escenarios son más amplios y detallados ahora y todo tiene esa capa intensa de cel-shading que caracteriza a la serie; pero también nos hemos topado con bastante popping y los modelos y animaciones de los personajes nos han parecido algo robóticos de más, para los tiempos que corren.

Pero no se puede negar que todo se mueve de fábula en cuanto a fluidez y eso ayuda en lo que de verdad importa: el gunplay. Ahí no podemos poner ni una queja, pues los duelos son rápidos, casi instintivos, mientras "bailamos" alrededor de los enemigos y desplegamos nuestro loquísimo arsenal.

Se nota que quieren aprovechar el gancho retráctil para dar un enfoque más dinámico e imprevisible a los enfrentamientos. En general, habrá más verticalidad.

A eso hay que añadir los constantes golpes de humor. Aún no hemos podido verlos demasiado, pero personajes como Calder el insolente o el propio Claptrap, que está de vuelta, prometen dar mucho juego.

Así, nuestras primeras sensaciones con Borderlands 4, sin ser desbordantes de entusiasmo, sí son muy positivas por el enorme abanico de opciones de personalización, la fluidez de la jugabilidad en cuanto toca ponerse a disparar y, estamos seguros, por la sensación de que apenas hemos visto la punta del iceberg de lo que tendremos para experimentar.

Será el 12 de septiembre cuando nos toque armarnos hasta los dientes y despachar como es debido a esos "cabronazos". La nueva tierra prometida os espera.

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Daniel Quesada

Coordinador de vídeo

Daniel Quesada es coordinador de vídeo y escribe en Hobby Consolas desde el año 2000. Especializado en juegos de actualidad y retro.

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