Impresiones finales de Mario & Luigi: Conexión Fraternal para Nintendo Switch

Volvemos a jugar a Mario & Luigi: Conexión Fraternal, la nueva y esperada aventura RPG de los hermanos fontaneros. En esta ocasión, os hablamos de cómo ha sido la experiencia durante las primeras horas de juego.

Tras probar Mario & Luigi: Conexión Fraternal hace unas semanas, hemos tenido la oportunidad de volver a jugar a la nueva entrega de esta querida saga RPG que desembarcará en Nintendo Switch el próximo 7 de noviembre.

Para quien no la conozca, se trata de una saga nacida en los circuitos de GBA (con el genial Luigi & Mario: Superstar Saga) con un estilo de juego similar a Super Mario RPG y Paper Mario. Es decir, que los combates por turnos y elementos roleros son los grandes protagonistas, pero con un estilo muy animado y directo que no nos permite quitar las manos del mando.

Concretamente, en esta ocasión hemos podido empezar Mario & Luigi: Conexión Fraternal desde el principio, ver cómo han evolucionado las mecánicas de anteriores entregas y disfrutar de las primeras horas de aventura en Concordia. 

Si queréis saber cómo ha sido la experiencia, subid al barco de estas impresiones porque estamos a punto de zampar.

Impresiones finales de Mario & Luigi: Conexión Fraternal para Nintendo Switch

Era un día como cualquier otro para los hermanos Mario y Luigi, cuando, de repente, fueron absorbidos por una misteriosa grieta en el cielo que les transportó hasta Concordia. Este mundo solía ser una masa de tierra uniforme donde todos sus habitantes vivían en paz, pero el Conéctarbol que unía las diferentes regiones ha sido dañado, provocando se separen en islas a la deriva.

Mario y Luigi llegan a una de estas islas, la isla Nao, con la suerte de que no se trata de una simple isla: es un barco presidido por un nuevo Conectárbol. De esta manera, los hermanos deben surcar los mares en busca de las islas separadas y conectarlas para volver a unir Concordia. 

Tras superar lo que podríamos considerar como la introducción del juego, Mario & Luigi: Conexión Fraternal nos da cierta libertad para elegir en qué orden visitamos las islas. Por ejemplo, en estas primeras horas, podemos elegir entre dos islas diferentes en función de nuestros intereses.

No tenemos control directo sobre la isla Nao; en su lugar, podemos elegir las rutas por las que navega la isla-barco y, en cuanto pasamos cerca de una que aún no hemos visitado, un mensaje nos advierte de la proximidad de una nueva isla. Es en ese momento cuando debemos usar el cañón para viajar hasta nuestro destino.

Además, las islas varían en tamaño, ambientación y población. Las que hemos visto por el momento no eran especialmente grandes, de hecho, más bien las podríamos considerar como niveles, pues además de combates cuentan con pequeños puzles y secciones de plataformeo. 

Eso sí, todas derrochan personalidad gracias a unos habitantes con costumbres muy peculiares. La traducción al español, por cierto, es tan maravillosa como de costumbre; hay una enorme cantidad de chascarillos y juegos de palabras.

Nos ha gustado que cada isla tenga su propio ecosistema, pues además de dar una gran variedad a los escenarios, también hay detallitos muy chulos en función de la localización. Por ejemplo, una de las islas es un lugar de selvas tropicales donde es más sencillo ver los bloques invisibles gracias a las constantes lluvias.

También nos ha parecido muy interesante que, una vez superada la historia de la isla y realizada la conexión con el Conectárbol, aún quedan cosas por hacer. Para empezar, siempre vamos a ver zonas o elementos del escenario con los que no podemos interactuar todavía, dado que nos falta la acción tándem o el objeto pertinente.

Además, al realizar la conexión, en la isla se abren nuevas zonas y aparecen las fulgas, unas criaturas luminosas que son muy importantes de cara a las clavijas de combate (de las que hablaremos más adelante) y que actúan como una surte de coleccionable del que podemos llevar la cuenta.

De esta manera, Mario & Luigi: Conexión Fraternal nos invita a regresar más tarde a las islas que ya hemos visitado si queremos encontrarlo y hacerlo todo. Un buen detallito que contribuye a esa sensación de no ser un juego lineal.

Los combates, como ya sabréis, son por turnos y nos invitan a presionar los botones en el momento preciso para causar más daño o contraatacar. La conexión fraternal también está muy presente en los enfrentamientos, pues todas las acciones de los hermanos, ya sean saltos, martillazos o ataques tándem, se realizan en conjunto entre Mario y Luigi.

Por ejemplo, un ataque en salto se compone de tres movimientos diferentes (o tres pulsaciones de botón diferentes). Aquí podemos apreciar muy bien el nivel de detalle y el mimo que hay tras las animaciones, pues si en cualquiera de esos movimientos no pulsamos el botón en el momento adecuado o directamente fallamos, la acción se cancela y se muestra otro tipo de animación.

Pero, por supuesto, los ataques tándem son los que más brillan en este aspecto, dejándonos con pequeñas secuencias que son todo un espectáculo (si los ejecutamos bien, claro).

La única pega que podemos ponerle, y de la que ya os hablamos en nuestras impresiones previas, son los tiempos de carga tanto de entrada como de salida de los combates. Estamos hablando de pantallas de carga con una duración de entre cinco y siete segundos que, inevitablemente, rompen mucho la acción. Nos tememos que, a la larga, van a ser un lastre para los combates.

Mario & Luigi: Conexión Fraternal también añade nuevos sistemas que aportan algo más de profundidad rolera. Hay fabricación de equipo, de manera que en ocasiones puede ser interesante "farmear" enemigos hasta conseguir los objetos necesarios. 

Y también tenemos las clavijas de combate, que son objetos que fabricamos y utilizamos mediante las fulgas y podemos equipar para conceder todo tipo de efectos a los hermanos. Son especialmente útiles durante los combates contra jefe, pudiendo llegar a marcar la diferencia. Pese a todo, una vez pillamos el timing de los ataques enemigos, no es un juego particularmente difícil.

Si hay algo que nos ha quedado claro durante estas primeras horas con Mario & Luigi: Conexión Fraternal es que han conseguido capturar el espíritu de las anteriores entregas. Pese a que Alpha Dream no sean los responsables, está claro que el equipo detrás de esta nueva aventura sabe lo que hace. 

Desde luego, a nosotros no está trayendo muy buenos recuerdos de las entregas de GBA y Nintendo DS y Nintendo 3DS y estamos deseando seguir conectado el mundo de Concordia.

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Álvaro Alonso

Redactor

Álvaro Alonso es redactor en Hobby Consolas desde 2014 especializado en la crítica de videojuegos.

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