Impresiones finales de Octopath Traveler para Nintendo Switch

Os traemos nuestras impresiones finales de Octopath Traveler, el nuevo JRPG desarrollado por Square Enix (por los responsables de Bravely Default) para Nintendo Switch. Así están siendo nuestras primeras horas recorriendo los caminos de los ocho héroes que pretenden conquistarnos con una aventura con sabor a clásico.
Queda exactamente una semana para que Octopath Traveler llegue a Nintendo Switch. La expectación ante este nuevo JRPG de Square Enix, que cuenta con el productor de ambas entregas de Bravely Default a la cabeza, está por las nubes a merced de un apartado artístico y un estilo de juego que logran transportrnos a la edad dorada del género. Pero, sobre todo, porque Nintendo ya nos ha permitido probar Project Octopath Traveler (que era su nombre original) en dos ocasiones, la segunda hace menos de un mes, con una demostración gratuita cuyos datos se pueden transferir al juego final.
Nosotros ya estamos jugando a la versión final de cara al análisis de Octopath Traveler para Nintendo Switch (muy pronto podréis leerlo por estos lares), y hoy venimos a contaros nuestras impresiones de las primeras horas, concretamente, hasta el final del capítulo 2. Y aunque "capítulo 2" puede sonar a poco, en realidad estamos hablando de las primeras 20 horas de juego. Es un JRPG al fin y al cabo, y desde Square Enix aseguran que tendrá una historia de cerca de 60 horas y no contará con DLCs.
Como ya sabéis, es posible iniciar la aventura con cualquiera de los ocho protagonistas. En nuestro caso comenzamos con Therion, el ladrón, que es hábil con dagas, espadas y magia de fuego, y su habilidad de senda le permite "tomar prestadas" las pertenencias de los NPC. El capítulo 1 de la historia de cada personaje sirve como una suerte de tutorial, pues además de presentarnos sus motivaciones, se nos explican los entresijos del sistema de combate y cómo funciona su habilidad de senda.

El sistema de combate de Octopath Traveler se desarrolla por turnos y encuentros aleatorios que resultan sorprendentemente ágiles. Una de las claves está en hallar las debilidades de los enemigos, pues al atacarles con el arma o hechizo correctos, causamos el estado ruptura (para facilitar las cosas, se muestran en todo momento las debilidades ya descubiertas con una serie de iconos siempre presentes en pantalla). Esto evita que ataquen durante un turno y hace que todos los golpes que reciban en ese estado provoquen el doble de daño.
Esto se conjuga con el Modo Impulso: cada vez que realizamos un ataque, obtenemos un punto de impulso que podemos usar durante nuestro turno (pulsando el botón R) para aumentar la potencia o el número de ataques. Una buena idea, por ejemplo, es atacar al enemigo hasta causarle el estado ruptura y, entonces, usar el modo impulso para realizar varios ataques seguidos aprovechando ese estado de debilidad. Y, para rematar, en la parte superior tenemos la barra que indica la sucesión de turnos. De esta forma, todos los combates nos invitan a jugar estratégicamente, tratando de evitar que los enemigos lleguen siquiera a participar.

Esto son los aspectos básicos, y las cosas se complican cuando entran en juego varios tipos de enemigos con distintas debilidades, al tiempo que aumenta nuestro repertorio de armas y habilidades. Especialmente durante las batallas contra jefes, que requieren bastante estrategia y pueden llegar a alargarse durante más de diez minutos.
Al terminar el capítulo 1 con Therion, el mundo de Orsterra se abrió ante nosotros. Y lo hace de manera literal, pues a continuación podemos dirigirnos a donde nos venga en gana. Por un lado se nos mostraba el siguiente objetivo en la historia de Therion, su capítulo 2, pero el nivel recomendado para acometerlo era el 22 (estando nosotros en el 7). La otra opción era ir a por cualquiera de los otros siete personajes, también señalados en el mapa, para que se uniesen a nuestro grupo.

Este es sin duda uno de los aspectos más únicos de Octopath Traveler, pues dentro de su libertad, los JRPG suelen tener un desarrollo bastante lineal. Eso sí, al deambular líbremente nos topamos con muchas zonas que marcaban un nivel recomendado superior al nuestro, actuando como una suerte de indicador que nos dice "eh, por aquí mejor no vayas todavía". Así que, en lugar de perseguir el objetivo de Therion, fuimos en busca del personaje que más cerca nos pillaba: la cazadora H'aanit.
Para no volvernos locos, en el mapa se nos muestra en todo momento el objetivo principal (con un marcador verde). Es un detalle que nos ha gustado bastante, puesto que también evita algo muy común en los JRPG, que es avanzar por error en la historia, impidiendo que realicemos alguna tarea o conversación opcional que tenía lugar antes. Por el camino también nos topamos con alguna misión secundaria, en las que juegan un gran papel las habilidades de senda de los personajes.

Suelen tener objetivos simples que se pueden completar de distintas formas (como encontrar un objeto o descubrir información clave), pero muchas de ellas funcionan como una cadena. Así que si salvamos a un personaje en una zona, puede que nos lo encontremos horas más tarde en otra ciudad, donde nos encargará algo nuevo.
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Al llegar al poblado y hablar con la cazadora, se nos da la posibilidad de iniciar su historia, lo que activa su capítulo 1 (la parte de introducción). Una vez completado, la cazadora se une al grupo y podemos seguir con la historia. O más bien historias, pues ahora contábamos también con la posibilidad de dirigirnos a la localización de inicio del capítulo 2... Que de nuevo marcaba un nivel bastante superior al nuestro. Así que, a pesar de que Octopath Traveler presenta un desarrollo libre, el juego nos guía en una dirección muy concreta: reclutar a los ocho protagonistas antes de hacer nada.

Esto es interesante de cara a las relaciones entre los personajes, pues, teóricamente, debería ser posible completar el juego sin reclutarlos a todos. De hecho, durante estas primeras horas y a pesar de estar en el mismo grupo, no interactúan entre ellos, lo que resulta un tanto extraño. No es hasta que llegamos al capítulo 2 (cualquiera de ellos), que aparece la opción "charla de grupo". Cuando estamos en pleno capítulo, arriba, a la derecha de la pantalla, aparecerá un aviso indicándonos que pulsando el botón + podemos participar en una charla de grupo. Se trata de conversaciones que se desarrollan en un segundo plano, y que involucran al personaje protagonista del capítulo en cuestión y a uno de los otros tres miembros del grupo que llevemos en ese momento (el máximo son cuatro, así que siempre habrá otros cuatro esperando en la taberna).
También es interesante señalar que en Octopath Traveler cada personaje es distinto, especialmente a la hora de combatir, lo que aporta bastante variedad. El ladrón es la clase de personaje ágil, con mucha evasión y velocidad, que ataca primero y esquiva con facilidad. H'aanit, por su parte, es una suerte de invocadora, pudiendo atrapar bestias y llamarlas en combate para que ejecuten ataques de distintos tipos. Pero cuando de verdad empezamos a sentir que el combate se abre y presenta gran variedad de opciones es cuando entran en juego los trabajos secundarios: estos han de obtenerse buscando bien (no forman parte de la historia principal), y permiten a un personaje aprender una segunda clase.

Eso sí, hay que tener en cuenta que dos personajes no pueden tener asignado el mismo trabajo secundario. En nuestro caso, le asignamos a Ophelia, cuyo oficio base es clérigo (algo así como un mago blanco, dedicado a la curación) el trabajo secundario erudito (mago negro, enfocado a las magias ofensivas), lo que la convirtió en un personaje muchísimo más versátil. Dentro de cada oficio, podemos aprender (en el orden que queramos) varias habilidades usando puntos de trabajo, así como habilidades pasivas. No es el sistema de desarrollo más elaborado del mundo, pero al tener dos oficios y jugar con las opciones, se pueden crear combinaciones bastante interesantes.
Por último, no podemos más que alabar el maravilloso apartado audiovisual de Octopath Traveler. El denominado estilo "2D HD" es maravilloso, y hay que destacar la gran variedad de zonas que hemos visto en estas primeras horas: picos nevados, zonas costeras, bosques, desiertos, llanuras... Aunque su estructura peca de ser demasiado similar. Y no menos maravillosa es la banda sonora, compuesta por Yasunori Nishiki. Los temas de las batallas son increíblemente pegadizos. Ya conocéis uno de ellos, pero al visitar zonas de nivel más avanzado la melodía de los combates cambia a otra distinta... Y os aseguramos que es igual de pegadiza (o incluso más).
Recordad que Octopath Traveler llegará a Nintendo Switch el próximo 13 de julio, y que su productor asegura que es la evolución de Final Fantasy VI. ¿Creéis que conseguirá estar a la altura y convertirse en uno de los mejores JRPG de todos los tiempos?
Octopath Traveler
Lanzamiento
12-7-2018
Género
RPG
Compañía
Square-Enix
Pegi
+7
Número de jugadores
1
Multijugador
No
Idioma de los textos
Español

Álvaro Alonso
Redactor
Álvaro Alonso es redactor en Hobby Consolas desde 2014 especializado en la crítica de videojuegos.
