Yoshi's Crafted World
Reportaje

Impresiones finales de Yoshi's Crafted World, el plataformas exclusivo de Nintendo Switch

Por Alberto Lloret

Yoshi's Crafted World, la primera gran exclusiva de la gran N para Nintendo Switch en 2019, está cada vez más cerca de llegar a las tiendas... lo que nos ha permitido jugar a fondo con el juego terminado para ofreceros nuestras impresiones finales antes del análisis.

Hace unas semanas os adelantamos algunas de las características de Yoshi's Crafted World, un plataformas 2D que sigue a pies juntillas la esencia de los juegos del famoso dinosaurio de Nintendo. Un plataformas sencillo y asequible, en el que aparte de saltar, flotar, caer de "culo" contra el suelo y engullir enemigos que se convierten en huevos que podemos lanzar para golpear objetos del fondo o a enemigos.

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La historia, como es habitual, es casi la de un cuento para los más pequeños, y en cierta medida una excusa para que nos lancemos a la aventura: en la cima de la isla en la que habitan los Yoshi descansa un sol con un don muy especial, el de convertir los sueños en realidad. Kamek y Bebé Bowser se enteran de su existencia, e intentan robarlo... provocando que las 5 gemas que dan poder al sol salgan disparadas en distintas direcciones. ¿Adivinas a quien le toca encontrarlas y devolvérselas al sol?  

Como la última entrega, Yoshi's Woolly World, el juego pone ante nuestros ojos decenas de niveles con un denominador común: son como pequeñas obras de arte realizadas al más puro estilo manualidad. Tejidos, cartón, latas y otros materiales, genialmente recreados, se unen para crear escenarios de ensueño, organizados por áreas temáticas (montaña, desierto...).

En cada uno de estos niveles hay escondido un número variable de flores blancas, que vienen a ser el coleccionable principal y "la llave" para desbloquear zonas posteriores (debemos recopilar un número determinado para desbloquear la zona siguiente). Estas flores pueden estar a la vista, escondidas detrás de objetos o ser parte de algún minijuego que haya en el nivel (recoger monedas azules, por ejemplo), lo que imprime un gran dinamismo a los niveles y los hace rejugables.

No son el único coleccionable: también podemos conseguir flores extra por realizar otras tareas, como recoger 100 monedas doradas, llegar a la meta del nivel con toda la vida o recoger 20 monedas rojas (que podemos conseguir al recoger determinados grupos de monedas, golpear a un enemigo... etc).

Y ojo, que no penséis que la utilidad de las monedas doradas acaba ahí: en todas las zonas es posible encontrar una máquina de bolas con premio, que son siempre "atuendos" para personalizar la apariencia de Yoshi. Podemos "disfrazarle" con trajes de cartón con apariencia de vaca, topo, carretilla, latas de distintos colores, vehículos, top... Rapiñar las monedas tiene una razón de ser, ya que desbloquear todos estos atuendos requerirá conseguir muchas monedas. 

Esta variedad de coleccionables se traslada también a otras facetas del juego: los tipos de nivel. Una parte importante serán niveles de plataformas puros y duros, con desarrollo 2D aunque con distintos caminos por los que podremos movernos pulsando arriba o abajo en la cruceta/barra stick, sin olvidar giros de cámara en momentos puntuales que acabarán, visualmente, con la linealidad del juego. Otros, por el contrario, serán niveles especiales...

Los habrá de distintos tipos, como los llamados "Retos", en los que debemos cumplir una tarea específica o llegar a la meta dentro de un tiempo dado. Lo mejor de todo es que, en muchos casos, se introducen mecánicas únicas, propias de ese nivel, que demuestran una creatividad fuera de toda duda.

Sirva como ejemplo el nivel llamado "Turbulencias en avión". en el que debemos explotar globos controlando la altura de un avión situándonos en la cola o el morro para hacer que suba o baje; o "A puñetazo limpio", en el que manejamos a un gigantesco "mecha Yoshi" que debe quitar los obstáculos de su camino a puñetazo limpio enlanzando combos y consiguiendo puntuaciones altas.

Son sólo dos ejemplos, pero hay más: niveles en los que el adorable perro Poochie nos sirve de montura y va abriendo camino (incluso por la lava), otros en los que vamos sobre un vehículo (como un tren) y debemos ir golpeando objetivos y evitando rocas que se desprenden; en otros en los que huimos de un gigantesco esqueleto de dinosaurio ... la variedad siempre está garantizada. Incluso tenemos peticiones de Cartuñez, un personaje de cartón que nos da la bienvenida a cada nueva zona, que nos pedirá que localicemos (y golpeemos objetos específicos con un huevo). 

Hasta los objetos que encontraremos en los niveles y que podremos usar añaden aún más variedad al desarrollo, como por ejemplo, imanes (que podemos lanzar para que se peguen en superficies metálicas y actúen como improvisadas plataformas) o un cráneo de dinosaurio, que literalmente nos permitirá arrasar con bloques de arenisca y lo que pillemos en nuestro camino... 

Y todavía hay más: todos los niveles cuentan con una "cara B": una vez superados, los jugamos al revés y con un nuevo objetivo, encontrar a tres cachorros de Poochie. Detalles y más detalles que hacen que el nuevo plataformas de Nintendo sea, al mismo tiempo, fiel a la fórmula original de los juegos protagonizados por Yoshi, e innovador al introducir muchas ideas y mecánicas nuevas que lo convertirán en una de las entregas con más contenido y más rejugables de la saga de juegos de Yoshi. 

Todo, sin olvidar que también contará con jefes finales o unas impresionantes escenas de vídeo con una estética, a caballo entre la manualidad y el stop motion francamente adorable, que en ocasiones, nos ha recordado al no menos genial LittleBigPlanet. Y, como siempre, logrando un más que interesante equilibrio entre su baja dificultad para cogerlo y avanzar sin problemas (asequible para todo tipo de jugadores) y el reto que supone completarlo todo al 100%, con situaciones que requieren más habilidad y reflejos. 

Por cuestiones de embargo, no podemos entrar en muchos más detalles sobre el juego: sólo diremos que el control es una delicia, como ofrecen habitualmente los mejores plataformas de Nintendo; gráficamente es una preciosidad a la que resulta difícil resistirse y todo está muy bien diseñado y animado, tanto el protagonista como los enemigos y, como hemos dicho antes, con texturas y materiales que casi parece que sentimos al tacto.

Ahí también merece mención especial el hub o mundo central del juego, una especie de tablero con multitud de "pop ups" de cartón que nos permite alejar el zoom para ver más ampliamente la zona y sus puntos de interés (como la ubicación de las gemas) o directamente acceder a un listado todos los niveles que hemos visitado para acceder a ellos más rápidamente (mostrando de forma visual todo lo que hemos conseguido en cada uno de ellos).

Cierran, al menos por ahora, su catálogo de bondades unos tiempos de carga reducidos a la mínima expresión, una banda sonora con algunas melodías muy pegadizas y, como viene siendo habitual, una traducción al castellano de los textos literalmente sobresaliente.

En unos días, cuando esté más cerca el lanzamiento Yoshi's Crafted World, publicaremos nuestro análisis de una de las primeras exclusivas de la gran N para Nintendo Switch en 2019. Hasta entonces,. recordad que podéis disfrutar de la demo del juego para haceros una ligera idea de lo que ofrecerá ... aunque os adelantamos que el juego final deja unas sensaciones muy, muy superiores.

Y, todo esto, sin tan si quiera hacer mencionado que el juego ofrecerá modo cooperativo para dos jugadores simultáneos en la misma pantalla, lo que dispara la diversión aún más su capacidad para divertir al tiempo que añade algunas acciones extra, como poder montar el Yoshi de un jugador sobre el del otro, para potenciar algunas acciones...