Reportaje

Impresiones de Warhammer 40.000 Inquisitor - Martyr en PS4 y Xbox One

Por Alejandro Alcolea

Hemos jugado a Warhammer 40.000: Inquisitor - Martyr en PS4 y Xbox One y os contamos nuestras impresiones sobre este juego de rol y acción ambientado en el violento y fantástico mundo del juego de tablero.

La franquicia Warhammer 40.000 en videojuegos es muy prolífica. Los últimos años hemos disfrutado de varios títulos pertenecientes a diversos géneros como la acción a lo Gears of War (con Warhammer 40.000 Space Marine) o la estrategia en tiempo real (con la saga Dawn of War). Ahora llegará Warhammer 40.000: Inquisitor - Martyr, un juego que bebe de Diablo para mostrar la acción desde otro punto de vista. Sin contar la saga Total War, claro está.

Warhammer 40.000: Inquisitor - Martyr llegará de la mano de NeoCore Games, un estudio afincado en Budapest que pudimos visitar hace unos días para probar, por primera vez, la versión de consolas y transmitiros nuestras sensaciones. Antes de las primeras impresiones de Warhammer 40.000: Inquisitor - Martyr en PS4 y Xbox One, demos algo de contexto.

NeoCore Games es un estudio independiente en el que trabajan cerca de 60 personas. Además de Warhammer 40.000: Inquisitor - Martyr, han creado juegos como Crusaders, El Rey Arturo o la saga The Incredible Adventures of Van Helsing que hemos visto estos últimos años. De hecho, Inquisitor - Martyr bebe, en cuanto al género se refiere, del juego de Van Helsing, pero se imbuye de la fantasía, la magia y la tecnología del universo de Warhammer 40.000 para mostrar un mundo de lo más interesante. O un universo, más bien.

Y es que, Warhammer 40,000: Inquisitor - Martyr pone ante nosotros un montón de planetas que podemos visitar para realizar diferentes misiones. Cada planeta forma parte de un sistema solar, lo que marca el tipo de unidades que podemos encontrar, así como las estructuras, algunos objetivos y piezas de la historia. 

Lamentablemente, y ya que hablamos de la historia, no hemos podido jugar el modo campaña. En la versión del juego que pudimos disfrutar, que cuenta con algunos meses de vida a sus espaldas y no estaba del todo bien optimizada, podíamos ir a diferentes misiones descontextualizadas, así como personalizar nuestro Inquisidor, visitar nuestra nave (el centro en el que elegiremos misión y nos armaremos con el botín) y probar el multijugador local y online en consola.

Lo que sí podemos contar de la campaña es que está completamente integrada con el resto de modos y, además, cuenta con unos altos valores de producción. Habrá cuidadas cinemáticas, contenido que irá llegando a lo largo de los meses (de forma totalmente gratuita) y una historia que entenderemos mejor si tenemos algunos conocimientos sobre el universo de Warhammer 40.000. Eso sí, desde el estudio nos confirmaron que también la disfrutaremos si no tenemos ni idea.

Warhammer 40.000 Inquisitor Martyr

Elige tu estilo de combate

Antes de empezar a jugar a Warhammer 40.000: Inquisitor - Martyr, debemos elegir nuestro personaje. Hay tres disponibles con dos subclases cada uno. Debido a las diferencias entre clases, podemos decir que son seis personajes diferentes. Y es que, contamos con el guerrero, la asesina y el mago, tres clases que no resultan tan pocas cuando empezamos a profundizar y descubrimos las subclases y el sistema de habilidades.

Por ejemplo, el mago es una bestia en cada una de sus configuraciones, pero el guerrero o la asesina cambian bastante. Si elegimos una asesina con espada, no se jugará igual que si elegimos la clase del rifle de precisión. Lo mismo pasa con el guerrero dependiendo de si vamos cuerpo a cuerpo o elegimos el rifle automático como arma principal. Además de cambiar el ataque y la función dentro del grupo (sobre todo, cuando estemos en el multijugador), las habilidades no serán iguales.

Cada clase cuenta con dos habilidades únicas que resultan bastante poderosas y necesitan un amplio margen de enfriamiento para volver a usarse. Son las que más daño causan a los enemigos y, por tanto, hay que elegir bien cuándo tirarlas. Por otro lado, están las habilidades de arma. Son cuatro y dependen completamente del arma que llevemos equipada en cada momento. Familiarizarse con cada clase es primordial para abordar las misiones con una mínima garantía de éxito.

Las primeras misiones que pudimos jugar estaban enfocadas a aprender a controlar a nuestro inquisidor. No eran muy complicadas ni largas, pero cuando puedes elegir y te mueves por los diferentes planetas buscando un objetivo descubres que hay una serie de misiones que varían en cuanto a dificultad. Es algo parecido a Destiny. Encima de cada misión podemos ver un marcador, si contamos con la habilidad suficiente, podremos entrar. Si no... mejor no nos arriesgamos, ya que los enemigos son implacables y solo tenemos tres oportunidades para completar la misión (tres muertes).

Hablando de oportunidades, el tiempo también es fundamental. En una de las misiones empecé a romperlo todo y a acabar con todas las criaturas sin recordar que había límite de tiempo. Cuando, por fin, iba a por el enemigo final de la fase, se acabó la misión por exceder el límite de tiempo. Sí, perdí 25 minutos por no recordar que había una limitación temporal. Sin embargo, no creáis que me importó demasiado, ya que si algo me sorprendió fue, precisamente, la mecánica de juego.

Warhammer 40.000 Inquisitor Martyr

Toca cubrirse

Si habéis jugado a Diablo III o a The Incredible Adventure of Van Helsing, no hay más que hablar; Warhammer 40.000: Inquisitor - Martyr debería, como mínimo, llamaros la atención. El combate es muy parecido (lo típico en un ARPG), hay sistema de creación de elementos, armas con distintivos de diferentes colores y un complejo sistema de creación . La acción es rápida, los enemigos tienen una buena inteligencia artificial y no se limitan a atacar en masa, sino que van intentando rodear la cobertura.

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¿Qué, hay coberturas? Precisamente, sí. Una vez nos hemos quitado de encima la odiosa, pero necesaria, comparación con Diablo III, toca hablar de las coberturas. Se trata del elemento diferenciador de este ARPG y recuerda mucho al de Gears of War. De hecho, cuando llevamos al marine y combatimos contra una especie de enjambre, parece un Gears of War visto desde arriba. El sistema de coberturas es útil, pero no es obligatorio y podemos ir a ''pecho descubierto'' acabando con los enemigos.

Warhammer 40.000 Inquisitor Martyr

Eso sí, no es lo más recomendable, ya que en los niveles de dificultad más alto nos harán picadillo con pocos impactos. La posibilidad, sin embargo, está ahí. Lo que menos convence del sistema es que hay disparos enemigos que atraviesan la cobertura con demasiada facilidad. Es un bug que comentamos en la presentación y que, según el estudio, solucionarán, pero también hay proyectiles que, de forma intencionada, atraviesan dichas coberturas y, con este bug, era un poco complicado diferenciarlos. 

Además, para entrar de la cobertura hay que pulsar un botón específico en el mando y, auqnue funciona bien, habría sido más cómodo alguna especie de sistema contextual. Sin embargo, tal y como está implementado, funciona, es cómodo de utilizar y nos da un respiro en algunos enfrentamientos. Aunque, también os digo, no es algo que vayamos a utilizar mucho en modo multijugador

Warhammer 40.000 Inquisitor Martyr

Cooperativo de sofá

En la presentación para realizar estas primeras impresiones de Warhammer 40.000: Inquisitor - Martyr, pudimos disfrutar de varias partidas en multijugador local para dos jugadores y en multijugador online para hasta cuatro. Aunque hay tres clases, como ya hemos comentado que hay seis subclases, es posible jugar cuatro personas sin repetir habilidades, con lo que lograremos una compenetración total.

A continuación, os dejamos un fragmento de una de las misioens que pudimos disfrutar en cooperativo online para tres jugadores:

En multijugador, todo cobra otra dimensión. Aquí es más importante asumir el rol de nuestro personaje, hablar con los aliados para no desperdiciar habilidades y, sobre todo de cara a los enormes jefes finales, tener muy claro qué tiene que hacer cada uno. Eso sí, si no queréis hablar con el resto de jugadores, tampoco hará falta siempre que sepas cuál es el tu papel en la historia. Si eres una asesina con rifle de precisión, debes mantenerte atrás y dar apoyo. Si eres un marine, de frente. Si eres un mago... lo que quieras, ya que está bastante desequilibrado respecto a los otros personajes.

Eso es, precisamente, uno de los puntos que NeoCore Games debe pulir de cara al lanzamiento de Warhammer 40.000: Inquisitor - Martyr. Los personajes deben estar más equilibrados entre sí y con el mundo, ya que el juego con el mago es extremadamente fácil, mientras que con el marine en modo de ataque a corta distancia es poco menos que desesperante. No hablamos sobre el rendimiento y algunos fallos de sonido, ya que, como dijimos antes, jugamos con una ''build'' antigua.

En pocas semanas, saldremos de dudas, pero el amante del universo Warhammer 40K encontrará todos los elementos que tanto le gustan. Y es que, el lanzamiento de Warhammer 40.000: Inquisitor - Martyr se producirá el próximo 11 de mayo en PC, PS4 y Xbox One.

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