Power Kracker, la consola de los 76.000 juegos: Historias del Tío Bruno

Por cortesía de Mr. Quesada añadimos otro tesoro más a nuestro Museo de la Infamia: un Famiclone que atesora en memoria nada menos que 76.000 juegos.
Empezamos a sospechar que el hogar de Dani Quesada es una fusión de la TARDIS y el almacén que salía al final de En busca del arca perdida, porque es capaz de traernos las consolas más deseadas por los coleccionistas como castañas tan deliciosamente chifladas como la Rey de Leopardo o esta Power Kracker 2015, la consola que bate el récord de la cifra más absurda de juegos en memoria. Echad un vistazo a este vídeo y alucinad:
No sabemos que si la Power Kracker disfrutó posteriormente de nuevas versiones con un catálogo aún mayor de juegos en memoria, pero necesitaríamos media vida para probar los 76.000 juegos que incluye este modelo, que Mr Quesada adquirió en un bazar de Los Ángeles, hará unos seis años. La caja, como suele pasar en estos casos, es aun más espectacular que la propia consola.

En el frontal luce con orgullo frases tan épicas como “The greatest game machine in the planet” y “Unleash your ultimate power”, además de aclararnos que es “ideal for home entertainment” y mostrar su contenido a través de tres ventanas transparentes, donde se puede ver el diseño del mando/consola principal, el mando auxiliar para el segundo jugador y una pistola óptica digna de una telefilme de serie Z.

La parte trasera de la caja no le va a la zaga en cuanto a desfachatez, al desplegar las siluetas de los protagonistas de Tenchu ademas de unos cuantos pantallazos de un juego de coches (¿posiblemente Stuntman?) que nadie con dos dedos de frente podría esperar encontrar en el catálogo de la consola. “The most impressive TV game machine made yet”. Y se quedaron tan anchos.

Este híbrido de consola y mando es una Famiclone con un montón de juegos piratas de 8 bits metidos en memoria, que se repiten una y otra vez con variaciones absurdas para alcanzar la cifra de 76.000 que luce en la caja. Al menos es cierto que los incluye, como se puede comprobar al retroceder en la primera pantalla del catálogo de juegos. El diseño del mando/consola fusila sin miramientos las líneas del pad de Xbox 360, aunque sustituye el stick analógico derecho por una pegatina que recuerda a uno de esos pod para lavar la ropa.
El mando principal tiene una toma inferior para acoplar el mando auxiliar y una pistola óptica con la que jugar a unos cuantos shooters, también piratas (claro está). Como podéis imaginar, la calidad de los plásticos es terrible, pero al menos la pistola sigue funcionando bastante bien, siempre y cuando se utilice sobre una televisión de tubo.

Nadie en su sano juicio intentaría cambiar su NES y la Zapper por semejante trasto, pero el valor arqueológico de la Power Kracker es incuestionable, por no hablar de las carcajadas que provoca el diseño de la caja, sus cutres mandos y la desfachatez de sus creadores. No ha llegado a derrocar a la Rey de Leopardo en nuestro ranking del horror, pero ha estado cerca. Bajo nuestro radar tenemos unos cuantos aspirantes más, que os mostraremos en próximos vídeos. Esperamos que os hayáis reído a gusto con este, y nos volveremos a ver las caras el próximo sábado con una nueva entrega, en la que bucearemos en el catálogo más curioso de una consola de 16 bits que todos amamos. ¡Cuidaros mucho!