Ancestors: The Humankind Odyssey
Análisis

Análisis de Ancestors: The Humankind Odyssey, lo nuevo de Patrice Désilets para PC

Por Martín Amechazurra Falagán

Versión comentada: PC

Analizamos Ancestors: The Humankind Odyssey, la nueva aventura del creador de Assassin’s Creed ya disponible en PC vía Epic Games Store, que nos lleva de golpe a la prehistoria con la aparición de los primeros homínidos ¿Lograremos adaptarnos para sobrevivir en un mundo salvaje?

La humanidad ha reinado sobre todas las especies del planeta Tierra durante miles de años. Pero hace 10 millones de años, las cosas eran muy distintas. Ancestors: The Humankind Odyssey es lo nuevo de Patrice Désilets, el creador de auténticos bombazos como Assassin’s Creed (I, II y La Hermandad) y director de Prince of Persia las Arenas del Tiempo. Una aventura que nos lleva a los albores de la humanidad, con los primeros homínidos que millones de años después darían lugar a nuestra especie.

En su planteamiento se trata de una aventura de supervivencia en un mundo abierto y salvaje, aunque la supervivencia solo es el primer paso, y el verdadero objetivo es hacer evolucionar a nuestra especie a lo largo de millones de años, desde los primeros homínidos hasta nuestros antecesores más recientes.

Para ser más precisos, el objetivo del juego es ver si somos capaces de evolucionar más rápido de lo que la comunidad científica considera que evolucionaron los homínidos. Sin ayudas, sin consejos, solo nosotros contra el mundo salvaje de hace 10 millones de años ¿Cómo funciona esto? Pues ahora os lo explicamos con nuestro análisis de Ancestors: The Humankind Odyssey.

La vida... se abre camino

En Ancestors: The Humankind Odyssey tomamos el control de una pequeña tribu de homínidos en el corazón de la selva en África, hace 10 millones de años. Nuestro objetivo es evolucionar con los años, pero para ello, lo primero es garantizar nuestra supervivencia.

Ancestors: The Humankind Odyssey

Los homínidos disponen de varias necesidades básicas a tener en cuenta: el hambre, la sed y el sueño. Es importante mantener estas necesidades cubiertas si queremos estar en buena forma y disponer de la resistencia necesaria para correr, saltar, escalar paredes o trepar por los árboles que pueblan el mundo del juego. Y para escapar de los depredadores, por supuesto.

En este sentido, los homínidos disponen de varias herramientas para orientarse por el mundo y explorar más allá del refugio, que son los sentidos y la inteligencia. Los sentidos, principalmente el oído y el olfato, nos permiten reconocer el entorno en busca de alimentos, agua y criaturas vivas, ya sean inofensivas o posibles amenazas.

Ancestors: The Humankind Odyssey

Y la inteligencia sirve para examinar los objetos por su aspecto, para identificar puntos de referencia con los que orientarse, y para recordar la posición de las cosas. Esto es extremadamente importante, puesto que Ancestors no cuenta con un mapa ni con marcas de ningún tipo, más allá de las que nuestro mono pueda recordar (que son pocas) y nuestro propio sentido de la orientación.

Al principio, todos los objetos, criaturas, lugares que encontremos nos serán desconocidos, y tendremos que valernos de estas herramientas para detectarlos y descubrir sus usos. Unas plantas son comestibles y nos ayudan a nutrirnos, otras pueden ayudar a recuperarnos de estados negativos como lesiones o heridas, algunas pueden ser tóxicas y nocivas…

En definitiva, cada objeto que encontremos tiene su uso, y es tarea nuestra descubrirlos mediante la experimentación. Esto hace que cada nuevo descubrimiento se sienta como un auténtico logro por muy pequeño que sea, desde encontrar un nuevo tipo de alimento hasta descubrir cómo fabricar una herramienta nueva.

Ancestors: The Humankind Odyssey

Un palo puede convertirse en un arma si le sacamos punta con una piedra, unas hojas pueden convertirse en un lecho en el que dormir… El crafteo está presente en Ancestors, aunque de manera muy limitada, y los objetos “fabricables” se pueden contar con los dedos de una mano.

Aún así, los pocos objetos que se pueden fabricar son de vital importancia para sobrevivir. Tener un palo afilado puede ser la diferencia entre cenar carne de mamífero o ser la cena de un tigre dientes de sable. Una barrera de palos puede proteger nuestro refugio frente a los depredadores. Y una cama de hojas nos permite descansar mejor, para tener más energías con las que explorar por la mañana.

Aquí vale hacer un apunte para hablar del sistema de combate, el cual no existe como tal. Al vernos atacados, podemos tratar de esquivar el ataque o, si disponemos de algún objeto, de contratacar al enemigo. Es un sistema que peca de simpleza (y de algún problema de IA), y sinceramente podría haber dado mucho más juego, aunque cumpla con su labor durante las primeras horas de aventura.

Ancestors: The Humankind Odyssey

Pero de vuelta a la exploración del mundo, aquí entra en juego un atributo más del que todavía no hemos hablado, que es el miedo. Al adentrarnos en zonas desconocidas, nuestros homínidos se sentirán amenazados. La pantalla se oscurece, empezamos a tener visiones y a escuchar ruidos de depredadores donde no los hay.

Si nos valemos de los sentidos y de la inteligencia para reconocer el entorno en busca de elementos conocidos, como alimentos, plantas, animales, etc… El personaje se tranquilizará y podrá vencer sus miedos, lo cual nos permite explorar más lejos y llegar donde ningún mono ha llegado antes.

Pero también puede ocurrir lo contrario. Ante una situación de peligro, ya sea explorando o con el ataque de un depredador, es posible que nuestro homínido entre en pánico y trate de huir, sin que podamos controlarlo.

Ancestors: The Humankind Odyssey

Según vayan evolucionando, los homínidos estarán más preparados para afrontar sus miedos, para enfrentarse a los depredadores, y para sobrevivir en el mundo. Pasarán de ser las presas a ser los cazadores. En definitiva, lograrán imponerse a su entorno y elevarse como la especie dominante. Pero esto no ocurre de la noche a la mañana, ni mucho menos.

La supervivencia del más apto

La evolución es un proceso largo, de miles y millones de años, y en Ancestors no iban a ser distintas las cosas. Con el tiempo, nuestros homínidos van desarrollando rasgos evolutivos para adaptarse mejor al entorno que les rodea, aunque esto conlleva múltiples generaciones de simios, y muchos, pero que muchos años.

Ancestors: The Humankind Odyssey

Por ejemplo, si intentamos alimentarnos a base de carne, ya sea de mamíferos, peces o insectos, probablemente acabemos con un buen dolor de tripa, pero es posible que las próximas generaciones desarrollen una mutación que les otorgue un mejor metabolismo, y se vuelvan omnívoras.

Y lo mismo ocurre con el resto de las cualidades de los homínidos. Si tratamos de andar a dos piernas con frecuencia, las generaciones venideras podrán hacerlo con facilidad, si trabajamos con las manos, seremos más hábiles en el futuro, si sobrevivimos a los ataques de las criaturas, las próximas generaciones podrán hacerles frente mejor, etc…

Los rasgos más simples se pueden adquirir mediante la “energía neuronal”, los puntos de experiencia de Ancestors. Esta energía se obtiene al realizar acciones cerca de las crías de nuestra tribu, o llevando a una con nosotros, como si de un simio enseñando a su cría se tratase.

Ancestors: The Humankind Odyssey

Sin embargo, no todos los rasgos se pueden adquirir de esta manera. Para los cambios más importantes es necesario que uno de los miembros de la tribu desarrolle una mutación específica, algo que solo puede ocurrir mediante la reproducción.

Cada nueva cría que tengamos tiene una probabilidad de desarrollar una mutación que aporte un cambio significativo a la especie. Y además, cuantas más crías tenga nuestra tribu, más rasgos se podrán pasar a la siguiente generación. Esto hace que sea muy importante aparear a los homínidos y garantizar su descendencia, para que el linaje pueda continuar con nuevas generaciones mejor adaptadas a su mundo.

Por ello, una vez hayamos adquirido nuevos rasgos evolutivos, podemos dar un salto de 15 años en el tiempo en el que las crías se convierten en adultos y los adultos en ancianos. Un cambio generacional que permite obtener nuevas crías, las cuales pueden portar esa mutación que permita a tu especie convertirse en omnívora o andar por fin a dos patas, entre otras posibilidades.

Ancestors: The Humankind Odyssey

Pero las especies no cambian de una década para otra, ni mucho menos. Es por esto que Ancestors también nos permite dar un salto evolutivo de millones de años una vez hayamos progresado lo suficiente en el juego, para alcanzar directamente el siguiente eslabón de la cadena evolutiva con todos los rasgos que hayamos adquirido y desarrollado.

En función de nuestros logros durante esta etapa de la especie, el juego nos irá sumando años extra al proceso, como si de una puntuación se tratase, para conocer si estamos evolucionando más deprisa o más despacio de lo que dicta la ciencia.

Ancestors: The Humankind Odyssey

Por supuesto, un salto evolutivo también implica cambios significativos en los homínidos: una mayor esperanza de vida, mejores cualidades físicas, un mayor desarrollo cerebral… Que poco a poco nos van convirtiendo en la especie dominante de la selva, y más allá.

Aunque el mono se vista de seda...

Y es que el mundo de Ancestors no se limita a la selva, ni mucho menos. En sus parajes nos encontramos con ecosistemas tan diversos como selvas y bosques, grandes lagos, cavernas oscuras, la sabana africana, cañones rocosos, desiertos, la costa oceánica…

Ancestors: The Humankind Odyssey

Cada uno de estos ecosistemas cuenta con su propia vegetación y sus propias especies autóctonas, así como con distintas condiciones climáticas a las que tenemos que adaptarnos. Y no se tratan de entornos reducidos, ni mucho menos. Los escenarios de Ancestors son enormes, de unas dimensiones masivas, y con algunos paisajes verdaderamente asombrosos (mención especial también a la banda sonora, con unas composiciones que encajan a la perfección con estos entornos).

Además, adentrarnos en nuevos territorios nos permite encontrar nuevos refugios y puntos de referencia, nuevas especies animales y vegetales, nuevos desafíos… En definitiva, algo nuevo que descubrir, con lo que progresar más rápido y, por ende, evolucionar con mayor presteza.

Ancestors: The Humankind Odyssey

Pero por desgracia, la experiencia general con el juego se hace muy repetitiva tras unas cuantas horas. Una vez has pillado las mecánicas del juego, el sistema evolutivo, y el funcionamiento de los objetos, Ancestors se torna en una experiencia más rutinaria, donde cada nuevo encuentro y descubrimiento se siente idéntico a los anteriores. Y al final, uno acaba avanzando solo por ver si surge alguna novedad que merezca la pena, lo cual nunca llega a ocurrir.

Ancestors: The Humankind Odyssey

Lo que ves al principio del juego es lo que tienes para toda la aventura. No hay nuevas herramientas que fabricar ni mecánicas nuevas por descubrir, y la supervivencia deja de ser un problema en cuanto aprendes a defenderte de los depredadores. Pero esto no quiere decir que Ancestors sea un juego aburrido, ni mucho menos.

Al comienzo, la ausencia de ayudas y de objetivos hace que cada logro y cada descubrimiento, por pequeño que sea, se sienta como toda una hazaña en la que el mérito es solo tuyo. Que lo vivas como si tú mismo fueras un homínido de hace millones de años. Pero la falta de novedades hace mella en una aventura cuya duración ronda fácilmente las 30 horas de juego o más, dependiendo de la manera de jugar.

En definitiva, Ancestors: The Humankind Odyssey no es una aventura que vaya a gustar a todo el mundo. Quienes busquen un título de supervivencia que ponga algo nuevo sobre la mesa estarán entretenidos durante un rato, aunque luego la experiencia se torne repetitiva. Pero aquellos que disfruten explorando sin más, adentrándose en un mundo desconocido y salvaje sin preocuparse por el destino, encontrarán en Ancestors una experiencia diferente y entretenida.

Valoración

Ancestors: The Humankind Odyssey es una aventura de supervivencia fresca, con unas ideas muy interesantes, pero que al final se ve lastrada por la repetición y la ausencia de novedades.

Hobby

76

Bueno

Lo mejor

La recreación de un mundo prehistórico y sus ecosistemas, el sistema de evolución, la sensación de descubrimiento en las primeras horas

Lo peor

La falta de novedades al progresar, con mecánicas de juego repetitivas, que hacen monótona la experiencia

Y además