Dawn of Fear
Análisis

Análisis de Dawn of Fear, el juego de terror que homenajea a Resident Evil y Silent Hill

Por Daniel Quesada

Versión comentada: PS4

La Lanzadera PlayStation es un programa muy útil que permite a nuevos creadores con pocos recursos que tengan una plataforma en la que presentarse al mundo. Gracias a ella, llega en exclusiva para PlayStation 4 este Dawn of Fear, el nuevo proyecto de los valencianos de Brok3nsite. Ellos no ocultan su pasión por las entregas clásicas de Resident Evil, Alone in the Dark o Silent Hill, las que sentaron las bases de un género tan querido entre los consoleros como es el del survival horror.

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En Dawn of Fear vais a encontrar todos los ingredientes que recordaréis de finales de los 90: cámaras fijas que van cambiando cuando doblamos la esquina, poca munición para hacer frente a los monstruos, y una mezcla de exploración, puzzles y momentos de acción. Los homenajes van más allá y hasta encontramos puzzles de teclas de piano o piezas de ajedrez.

La historia nos presenta a Alex, un chico que ha de regresar a su antigua mansión familiar después de que una inesperada muerte haya truncado su familia. Cuando llega allí, su compañeros muere de forma brutal y Alex queda atrapado en la mansión, sin más posible salvación que adentrarse en ella a fondo para descubrir el misterio de las terribles criaturas que allí habitan...

Hay que reconocer que Dawn of Fear clava las sensaciones de esos primeros survival horror, al sentirnos muy vulnerables frente a los zombis que aparecen desde fuera de nuestro campo de visión. Cada bala cuenta y solo podemos contar con una pistola, un cuchillo y una escopeta que encontramos al avanzar bastante en el juego. Os sentiréis como en casa, gracias también a una música clarísimamente influenciada por la de Akira Yamaoka en Silent Hill.

Lamentablemente, a partir de aquí comienzan los problemas. Está claro que estamos ante un proyecto de bajo presupuesto, así que es normal que, por ejemplo, no tengamos voces en los diálogos, más allá de los reiterativos gemidos de los zombis que nos atacan. Pero a eso se suma que el equilibrio de los efectos de sonido y la música no está bien ajustado, si bien por suerte se puede ajustar en el menú de opciones. 

Los gráficos son meramente correctos, con especial mención para un diseño de escenarios muy efectivo y tétrico, pero los personajes tienen pocas animaciones y un modelado que sirve para salir del paso. Lo peor del asunto es que el ángulo de las cámaras juega demasiadas malas pasadas. Como es costumbre en los primeros juegos del género de terror, al pasar a un nuevo ángulo de cámara, el control se "recoloca", por lo que podemos pasar de tener que pulsar arriba para seguir avanzando a tener que pulsar derecha... O incluso abajo. Eso hace que nos volvamos un poco locos en ciertos tramos en los que el cambio de cámara no está bien diseñado y nos frustremos al ir hacia delante y hacia atrás mientras un zombi se acerca inexorablemente hacia nosotros.

Dawn of Fear

El uso mareante de las cámaras que, digamos, son "gajes del oficio", se une a unos constantes bugs en los que, por ejemplo, al atravesar una puerta, no se "dibuja" el escenario que llega a continuación y tenemos que volver a entrar, objetos que no se colocan bien o incluso menús que parpadean de forma desesperante. No nos quejaríamos tanto si no fuera porque estos elementos llegan a afectar a la jugabilidad y la experiencia de juego. Quizá en un futuro parche lleguen a tener solución...

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La navegación por el juego es razonablemente limpia, sin interfaz durante la propia partida. Al pulsar triángulo, accedemos a un cuaderno en el que podemos consultar las notas que encontramos, los objetos hallados (llaves, piezas que activen mecanismos, etc.) y nuestra munición. Además, si estamos a punto de morir, el cuaderno se llena de manchas de sangre, lo cual es un detalle bastante divertido.

Dawn of Fear

Por desgracia, las páginas del cuaderno se mueven innecesariamente despacio y eso hace que tardemos un poco más de lo cuenta en acceder a la información. También habría sido interesante un mapa o minimapa que nos ayudaran a orientarnos por la casa de este título de PlayStation.

Por otro lado, hay que tener en cuenta que Dawn of Fear se puede superar en unas 2 ó 3 horas si somos muy cucos (vale 19,99 euros, así que tampoco sería un dispendio enorme), aunque el sistema de salvado seguramente nos obligue a repetir algunos tramos y eso alargue la duración. Al estilo de las máquinas de escribir de Resident, en algunos lugares encontramos velas apagadas.

Dawn of Fear

Podemos salvar tantas veces como velas apagadas haya, pero no hay autosaves y, si morimos tras varios minutos de juego sin salvar (un par de mordiscos de zombi bastan para ello, aunque hay algunos botiquines por el mapeado), nos tocará repetir ese tramo. En la segunda mitad del juego eso se vuelve algo frustrante, ya que la dificultad se dispara al mandarnos montones de zombis por habitación e incluso algunos jefes finales que no son demasiado duros, pero nos despachan de un plumazo.

En conjunto, Dawn of Fear es un intento meritorio de recuperar el espíritu de los survival horror clásicos, pero que no consigue dar en la diana por las carencias propias de su bajo presupuesto, pero también por una optimización que necesitaría un repaso a fondo. Aún así, animamos a los chicos de Brok3nsite para que sigan peleando por alimentar nuestras pesadillas.

Valoración

Un noble esfuerzo por recuperar las raíces del survival horror, que consigue traernos nostalgia, pero que está demasiado plagado de bugs y desequilibrios en el planteamiento de juego

Hobby

64

Aceptable

Lo mejor

Su espíritu de survival horror clásico y la mezcla de puzzles y acción, especialmente bien planteada en su primera mitad.

Lo peor

Está plagado de errores que llegan a afectar a la jugabilidad. El bajo presupuesto afecta a la narrativa.

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