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Dead or School review
Análisis

Análisis Dead or School para PS4 y Nintendo Switch: la chica que quería vencer al virus para ir al colegio

Versión comentada: Nintendo Switch

Análisis de Dead or School para Nintendo Switch y PS4, un metroidvania apocalíptico, con un fuerte componente rolero, mecánicas twin stick shooter y pinceladas de fanservice que nos cuenta la historia de Hisako, una joven que ha nacido en un mundo arrasado por los infectados por un virus, y que sueña con poder ir a la escuela en la superficie.

En muchas ocasiones la vida tiene un humor muy negro... como ha sucedido con el momento en que nos llega juego. En Japón, se lanzó en septiembre de 2019 y justo ahora que se ha declarado el estado de alarmaSchool or Death para Nintendo Switch llega a Europa. Traducido, Muerto o Escuela, irónicamente viene que ni pintado para la situación que estamos viviendo en muchas comunidades por el coronavirus, dado que en el juego hay un virus y las escuelas llevan cerradas muchas décadas...

Su premisa es tan sencilla como que el hombre vive bajo tierra, en un complejo sistema de túneles, porque unos agresivos mutantes los echaron y exterminaron de la superficie. Los supervivientes, desde entonces, han vivido en la oscuridad... usando las vías del tren para moverse entre los distintos distritos y sin hacer mucho ruido. Pero claro, como vamos a ver en este análisis de Dead or School para Nintendo Switch, siempre hay un salvador...

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Aquí se trata de la joven Hisako, quien fascinada por los vestigios del pasado y las historias de su abuela, sueña con vivir en el exterior y acudir a la escuela con otros chicos de su edad. Hasta tal punto de chaladura llega su obsesión con el tema estudiantil, que incluso va por los túneles con el típico uniforme escolar... Sí, fanservice hay. A patadas.

Digamos, por hacer un símil malo, que Dead or School sería como la adaptación japonesa de Metro, hecha por un estudio japonés y con todos los clichés nipones imaginables, incluidas las poses locas (que te esté comiendo un mutante y estes en poses explosivas...), ropa hecha jirones y cuerpos voluptuosos y cambiando el shooter por el juego de rol de acción.

análisis Dead or School

Así pues, en la piel de esta chica, nos dedicaremos a la causa de intentar salvar a los que estén en peligro para juntos poder cumplir su sueño, haciendo las veces de "recadera" de nuestro refugio, y ayudando al prójimo a nuestro paso. De este modo, nuestro equipo irá creciendo con nuevos rescatados, que se subirán a nuestro vagón de tren y nos ayudarán con sus habilidades únicas para que podamos movernos por el sistema de túneles.

Dicho esto, no está de más anticiparlo: Dead or School es una curiosa mezcla entre un metroidvania 2D con gráficos 3D (libertad para explorar el enrevesado sistema de galerías y túneles, zonas de plataformeo, acción...) con importantes toques de juego de rol (tenemos árboles de habilidades, cada arma tiene unas estadísticas...) e incluso twin-stick shooter a la hora de disparar. Así pues, las personas que rescatamos son otra pieza más en nuestra capacidad de ir haciendo cosas nuevas.

análisis Dead or School

Dicho esto, por ejemplo, Yuriko es el primer personaje que rescatamos, y se trata de una investigadora de civilizaciones, que nos presta una especie de Pipboy, con el que podemos recolectar información, abrir compuertas especiales... El segundo, un minero "mazado" que nos ayudará a apartar rocas del camino para abrirnos paso por algunos túneles bloqueados. ¿Veis más o menos por dónde van los tiros?

Gracias a nuestro vagón de tren podemos movernos entre los distintos distritos, y así avanzar en la historia. Siempre hay un objetivo principal marcado en el minimapa, aunque por el camino hay tareas opcionales como salvar a inocentes en apuros, recuperar objetos y cosas similares, que muy a menudo nos obligan a volver sobre nuestros pasos (o backtracking) y repetir unas cuantas veces algunas zonas por las que ya hemos pasado.

análisis Dead or School

Como hemos dicho, hay plataformeo (bastante sencillo y guiado) y, sobre todo, acción. Siempre llevamos encima tres armas: una cuerpo a cuerpo (barras, katanas...), una de fuego (rifles, hasta de precisión) y una última pesada (lanzacohetes, lanzallamas...). Todas ellas se deterioran con el uso, y sólo podemos restaurarlas o cambiarlas por otras al llegar a los puntos de guardado. No se rompen del todo, sólo que de mucho usarlas, quedan inutilizadas.

Pulsando R/R1 cambiamos entre las tres armas equipadas. Con la katana, jugamos como en cualquier aventura de acción, podemos realizar combos, pulsando además arriba y abajo en el stick modificamos los ataques, así com si presionamos el botón de ataque. Además, como con el resto de las armas, contamos con un botón de esquiva, y si lo hacemos en el momento justo, ralentizamos el tiempo.

Con las otras dos armas, las de fuego, la cosa cambia ligeramente, y adopta más las mecánicas de un twin stick shooter: con el stick derecho apuntamos, y con el izquierdo nos movemos. También podemos activar un control simplificado que nos ayuda a a puntar. Como veis, la acción es variada, e integra distintos estilos de juego.

análisis Dead or School

En los puntos de guardado, además, podemos acceder a una gran variedad de opciones, como la tienda para comprar objetos o la mejora las armas. Y es que cada una cuenta con sus propias características, desde un valor de daño por ataque o disparo a un nivel de resistencia antes de romperse... y podemos mejorarlas todas en las estaciones de trabajo de los puntos de guardado.

Para ello necesitaremos dinero y engranajes (de dos tipos), que los suelen dejar los enemigos al caer. Por un lado está la mejora pura y dura, que requiere engranajes más raros y que nos permite "subir de nivel" el arma, lo que a menudo desbloquea algún poder asociado, como incrementar el ratio de posibilidad de realizar un ataque crítico.

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Por otro, tenemos los "accesorios", que también requieren un tipo de engranaje y dinero, y nos permiten incorporar las modificaciones que hayamos encontrado o comprado, como piezas que aumentan el poder de nuestros ataques, aumentan nuestra barra de stamina (cada salto o ataque reduce la barra, que se recupera rápidamente) o incluso llamar a un dron que nos acompaña y dispara de manera autónoma.

Lo cierto es que el sistema de mejora de armas es realmente profundo, y hay una enorme variedad de armas de cada tipo, y no menos variedad de accesorios y habilidades que activan. Es aquí donde le sale la vena más rolera del juego, y donde podrás invertir muchas horas a poco que te guste trastear con tu arsenal, mirar estadísticas y valores.

La cosa no acaba aquí. Cada tipo de arma tiene además su propio árbol de habilidades. Cada vez que subimos de nivel (ganamos experiencia al matar enemigos y cumplir objetivos), obtenemos un punto de habilidad, que podemos invertir en el árbol que queramos. ¿Que eres más de combatir con katana? Puedes aprender técnicas giratorias, modificar combos... ¿Que eres más de explosivos? Puedes dominar el tiempo bala para apuntar mejor, conseguir un proyectil adicional tras disparar el último...

Todo esto hace que el juego nos permita ir adaptando el juego a nuestra forma de jugar o como más nos te guste, sin obligarnos a decantarnos por un tipo de arma u otra, aunque lo normal es ir evolucionando las tres al mismo tiempo, dado que a lo largo de la aventura llegaremos a puntos donde tendremos que resistir a oleadas de enemigos (rompiéndose algunas de nuestras armas) o incluso a medirnos con mutantes más ágiles y fuertes que nos pondrán las cosas difíciles.

análisis Dead or School

En ningún caso, es un Dark Souls o un juego que pretenda ponernos las cosas extremadamente difíciles (al menos jugando en dificultad normal, la intermedia de las tres que ofrece). Claro que morirás, y tendrás que repetir algunos segmentos de la aventura, pero entre los checkpoints y hechos como que al perder toda la barra de energía obtenemos una "segunda oportunidad" con un último aliento de vida... pues como que no busca ser una experiencia frustrante.

De hecho, más que por la acción, o por las muertes, puede frustrar por lo repetitivo que acaba volviéndose. Se trata de un juego largo, sobre todo si vas a verlo, explorarlo todo y rescatar y recoge ra todos los tipos en peligro y objetos, con variedad de enemigos (volantes, con armas, que lanzan explosivos, más o menos ágiles, que escupen fuego...), pero también repetitivo.

Muchos objetivos nos invitan a pasar dos o más veces por el mismo sitio, y los entornos tienden a ser más bien poco variados... lo que al final redunda en eso, en cierta sensación de repetición. Por suerte los diálogos son graciosetes, el torno general del juego bastante loco y la acción entretenida, por lo que no llega a ser un problema extremadamente grave. Es un juego entretenido... siempre y cuando no te importe la parte del "grindeo" o quedarte a ratos en algunas zonas combatiendo para subir de nivel y conseguir mejores armas y objetos.

análisis Dead or School

Por su parte, desde el punto de vista estético, da una de cal y otra de arena. Se trata de un juego que intentó financiarse en Indiegogo, y fracasó dos veces. Se nota que no tiene un gran presupuesto por los detalles mejorables, como las animaciones en combate, aunque otros aspectos, como las onomatopeyas para reforzar los efectos o la forma en que aparecen los enemigos (saltando de un primer plano de la pantalla al fondo, donde transcurre la acción) o las secuencias de vídeo, aun con limitaciones, dan más el pego.

A esto hay que sumar un diseño de personajes, con estética claramente marcada por el anime, que aunque a menudo cae en el fanservice, no llega en ningún momento a rebasar la barrera del mal gusto. Por su parte, la música también juega al despiste: tan pronto estamos con una música instrumental que ambienta bien nuestro progreso como, de repente, escuchando un cañero tema electrónico al interactuar con un personaje o recoger un objeto.

análisis Dead or School

Son estos contrastes, sumados a lo absurdo de su premisa, sus curiosos personajes y distinta estética la que hacen que una vez mordido el anzuelo, sea difícil soltar el juego, aún con los fallos indicados (más otros más, como que el tiempo bala no se activa siempre, aunque esquivemos bien o que haya algunos glitches y fallos en las zonas de plataformeo), sin olvidar que nos llega en perfecto inglés.

Pero aun con todo, nuestra valoración de Dead or School es clara: se trata de un juego entretenido, con una premisa interesante y que te proporcionará bastantes horas de entretenimiento si le perdonas los defectos que hemos indicado. Si es así, prepárate para sumergirte en una historia con momentos hilarantes y unas mecánicas de combate variadas y con capacidad para divertir.

Valoración

Dead or School es un juego con un presupuesto limitado, y se nota: animaciones, vídeos, escenarios no muy variados... muchas cosas podían estar mejor. Pero lo importante, su desarrollo metroidvaniesco es divertido y sistemas como la mejora de las armas son profundos y funcionan. Añade la locura de su trama, y tienes un juego que divierte sin más.

Hobby

79

Bueno

Lo mejor

Variedad de enemigos, las posibilidades del combate y los toques RPG, el humor y lo ida de olla que es...

Lo peor

El grindeo, la repetición y el backtracking. Textos en inglés. La parte técnica es algo "cutrecilla". Escenarios poco variados.

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