Dark Souls Remastered análisis PS4 Xbox One
Análisis

Análisis de Dark Souls Remastered para PS4 y Xbox One

Por Álvaro Alonso

Versión comentada: PS4

Análisis de Dark Souls Remastered para PS4 y Xbox One. Volvemos a Lordran con una remasterización que corrige los problemas más graves del juego de FromSoftware, mejorando el rendimiento (a 60fps), aumentando la resolución y añadiendo pequeñas mejoras visuales.

Hablar de Dark Souls es hablar del juego más influyente de la última década. Popularmente se cita su elevada dificultad como factor determinante en su camino al éxito, de ahí que hoy en día se asocie cualquier juego (o cosa) desafiante con Dark Souls. Pero que fuese un juego complicado (por encima de la media) no fue lo único que elevó la obra de FromSoftware al Olimpo de los videojuegos. Y tampoco fue la clave.

Para empezar, el reino de Lordran sigue siendo, siete años después del lanzamiento original para PS3 y Xbox 360, un ejemplo en diseño de niveles; una sucesión de zonas que se retuercen sobre sí mismas para conectarse unas con otras, a través de inteligentes atajos y sin tiempos de carga, logrando generar mayor sensación de expansión que el mundo abierto nº34.

Dark Souls también es el principal culpable de que hoy el término anglosajón lore esté en boca de todos. La atípica forma en que su universo va desenvolviéndose ante nosotros, a través de las descripciones de los objetos y narrativa ambiental (las estatuas que decoran una catedral, el lugar concreto donde encontramos un anillo...), lograron que un trasfondo ya de por sí interesante adquiriese connotaciones mitológicas. Aun hoy se debate, interpreta y teoriza sobre los acontecimientos que tuvieron lugar antes, durante y después de la Edad del Fuego (Ornstein y Smough, ¿ilusión o realidad?).

Análisis de Dark Souls para PS3 y Xbox 360

Podríamos seguir alabando todo lo que hace grande a Dark Souls, y no nos cansaríamos. Pero, dicho esto, el juego dirigido por Hidetaka Miyazaki no era perfecto, ni mucho menos, de ahí que hoy nos encontremos ante Dark Souls Remastered. Esta remasterización, que corre a cargo de QLOC en las versiones de PS4 y Xbox One, y Virtuos en la de Nintendo Switch (que llegará unos meses tarde, en verano), corrige el que sin duda era el problema más grave del original -el rendimiento- y añade varios cambios y mejoras. Los analizamos en nuestro análisis de Dark Souls Remastered para PS4 y Xbox One.

Dark Souls Remastered

El no muerto remasterizado

Estamos ante una remasterización en el sentido estricto de la palabra. No esperéis un tratamiento como el que recibió Crash Bandicoot en su N. Sane Trilogy o hemos visto recientemente en Shadow of the Colossus para PS4. A efectos prácticos, se trata del mismo juego a mayor resolución: 1080p en PS4 y Xbox One, 4K nativo en PC y 4K reescalado en PS4 Pro y Xbox One X.

Esto no significa que luzca mal, más bien todo lo contrario: el nivel de detalle de las texturas de armas y armaduras era alucinante en 2011, y ahora por fin podemos apreciarlo en todo su esplendor. Desgraciadamente no se puede decir lo mismo de las que componen los escenarios, y si en algunos casos nos encontramos con ejemplos de gran calidad, también se pueden ver superficies "borrosas".

Dark Souls Remastered

En líneas generales se ha respetado la identidad visual, y quitando ligeras mejoras en la iluminación, la sensación es de que el estilo artístico no ha cambiado (de nuevo, eso es bueno). Pero resulta curioso que se hayan sustituido las llamas etéreas de las hogueras por fuego corriente y moliente; era claramente una decisión artística que daba a estos puntos tan importantes un toque mágico, así que resulta incomprensible el cambio. 

Donde no tenemos queja alguna es en lo relativo al rendimiento, y podemos decir sin ningún miedo que Dark Souls Remastered se mueve a 60fps en todo momento. Casos como el ataque de área de los golems de hielo o el pelaje de Sif, el gran lobo gris, afectaban gravemente a la tasa de imágenes por segundo, haciendo que cayera en picado. Hemos puesto a prueba todas estas situaciones y no hemos detectado ralentización alguna. Y qué mejor prueba que la zona más infame de todo Dark Souls: a continuación os dejamos un gameplay de Blighttown a 60fps.

Hasta ahí los cambios más destacables de Dark Souls Remastered, pero no son los únicos. Las invasiones (el "modo" online de Dark Souls) han recibido varios cambios para asemejarse a lo visto en Dark Souls 3: el número máximo de jugadores ha aumentado de cuatro a seis, y se cambiado la localización del Dedo Reseco (objeto que permite estos combates multitudinarios) al Burgo de los no muertos para tener acceso antes a esta opción (antes se encontraba en el Mundo Pintado de Ariamis). Se ha limitado el uso de objetos curativos y se ha añadido la opción de matchmaking por contraseña (de nuevo, como en Dark Souls 3).

Pero lo más destacable es, sin duda, que Dark Souls Remastered cuenta con servidores dedicados en lugar de P2P, lo que unido al resto de mejoras asegura una mejor experiencia online. Al menos en lo que a estabilidad se refiere, porque en lo jugable sigue siendo exactamente igual, así que preparaos para el advenimiento de los Giant Dad y para ver cómo la espalda de vuestro personaje se convierte en un imán para los backstab.

Dark Souls Remastered

Un detalle que no hemos podido confirmar: en la versión de PS3 existía un bug que provocaba que no se mostrasen las resonancias de los milagros (cuando un jugador realizaba un milagro, una símbolo circular de color blanco era enviado al mundo de otro; colocarse cerca de este círculo aumentaba la potencia de los milagros).

Y en toda nuestra partida de Dark Souls Remastered (versión PS4) no hemos visto ni una sola resonancia. Esto puede deberse a que ahora mismo, sin el juego en las tiendas, el número de jugadores es relativamente bajo. En cuanto podamos comprobarlo detenidamente bajo las condiciones adecuadas, actualizaremos el análisis.

Dark Souls Remastered

No mencionaríamos esto de no ser porque hemos encontrado que algunos fallos del original siguen presentes en la remasterización de Dark Souls, más concretamente en la versión en español: el anillo de la bruja, uno de los objetos que es posible elegir como regalo al iniciar partida, poseía una descripción errónea en los juegos originales (no tiene efecto alguno sobre la piromancia) y la mantiene en el remaster.

El resto de cambios que encontramos en Dark Souls Remastered son pequeños, pero están orientados a mejorar la calidad de vida. Ahora es posible utilizar varios objetos consumibles (como almas o humanidad) al mismo tiempo, en lugar de de uno en uno. Se ha añadido una nueva hoguera en las profundidades, junto al herrero Vamos, lo que facilita el acceso a sus servicios. Por lo general todos son bienvenidos, si bien algunos resultan un tanto extraños, como el de poder cambiar de pacto en las hogueras.

Dark Souls Remastered

Lo que no entendemos es por qué no se ha aprovechado la oportunidad para solucionar algunos de los problemas más obvios, como incluir una comparativa entre equipo al comprar en tiendas o mejorar la horrorosa, horrorosa gestión de la caja sin fondo (nunca entenderemos que lo hiciesen tan mal cuando la de Demon's Souls no era, ni de lejos, tan farragosa).

Han pasado siete años desde que Dark Souls se puso a la venta, creando una escuela que no tiene visos de acabar. En todo este tiempo, muchos han sido los que han tratado de replicar la fórmula, algunos con más éxito que otros. Y si bien ha aguantado sorprendentemente bien el paso del tiempo, es evidente que por el camino ha sido superado, tanto por sus secuelas como, principalmente, por su primo, Bloodborne.

Dark Souls Remastered

Si lo analizamos bajo el prisma actual y con frialdad, aspectos como el sistema de combate no tienen nada de especial: fijación sobre enemigo, un botón de ataque rápido y otro fuerte, esquiva, defensa... Juegos como NioH han demostrado que es posible hacerlo infinitamente mejor en ese sentido.

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Pero, como decíamos al principio, el secreto de Dark Souls no es la dificultad, y tampoco su sistema de combate. El secreto es la forma en que todos los elementos se combinan para dar sentido a ese sistema. La gestión de la energía, que se recupera a menor velocidad si tenemos el escudo en alto; el peso del equipo, y cómo afecta a la velocidad a la que el personaje se desplaza y rueda; los movimientos asociados a cada tipo de arma, la forma de sostenerla (a una o dos manos), los ataques en salto, los parrys... Es increíble ver cómo todas las piezas encajan ante nosotros, de forma limpia, obligándonos a ser muy conscientes de cada una de ellas en tiempo real. Eso es Dark Souls.

Valoración

Aun tratándose de un trabajo de remasterización simplemente correcto, estamos ante la versión definitiva del mejor y más influyente juego de los últimos diez años. Si nunca lo habéis jugado no os lo penséis ni un segundo, esta es la ocasión perfecta para descubrir por qué no podemos parar de hablar de Dark Souls.

Hobby

88

Muy bueno

Lo mejor

60fps estables (¡también en Blighttown!). Algunos cambios -pequeños- que mejoran la experiencia.

Lo peor

No haber aprovechado la oportunidad para mejorar más apartados o corregir ciertos errores.

Y además