Dragon Ball Z Kakarot
Análisis

Análisis de Dragon Ball Z Kakarot, el juego de rol de acción con Goku

Por Daniel Quesada

Versión comentada: PS4

El entrenamiento de un saiyan nunca termina. Eso se muestra mejor que nunca con Dragon Ball Z Kakarot, que cumple un deseo de los fans, como si fuera el Dragón Shenron: tener un RPG de Goku a la altura de los tiempos que corren. Acompañadnos en esta nueva aventura mística...

Como si hubiera sido Goku recorriendo el Camino de la Serpiente, parecía que nunca iba a llegar el lanzamiento de Dragon Ball Z Kakarot, el nuevo juego de rol de acción concebido por los muchachos de CyberConnect2. La expectación era alta porque, como muchos fans pedían, en esta ocasión podemos revivir toda la historia de Dragon Ball Z, desde la llegada de Raditz hasta la batalla final con Buu, pero desde una perspectiva más rolera.

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En Dragon Ball Z Kakarot no hay modos Versus (olvidaos de cualquier opción multijugador, a no ser que llegue en algún hipotético DLC futuro), ni nada extra en ese sentido. Solo podemos jugar la historia, pero desde una perspectiva bastante abierta. Comenzamos manejando a Goku, claro, pero a medida que avancemos por los diferentes acontecimientos de la trama, nos tocará controlar a otros personajes. Así, durante el entrenamiento antes de la llegada de los saiyans, controlaremos a Gohan y a Piccolo, pero en algunos momentos de la saga de Cell manejamos a Trunks, por ejemplo. Por si os lo preguntáis: no se incluyen sagas correspondientes a las de las películas (no esperéis ver a Broly o a Garlic Jr., por ejemplo), aunque de vez en cuando hay pinceladas que lanzan homenajes a esas pelis o a episodios de relleno. Por ejemplo, es posible aprender el Ataque del Dragón con Goku.

La mayoría del tiempo, el juego nos obliga a controlar a un personaje concreto, pero cuando llegamos al final de una saga concreta, se abre un periodo de "intermedio" en el que podemos manejar a cualquiera de los personajes disponibles. Es importante destacar que, además del personaje que controlemos, en muchos momentos podemos tener uno o dos personajes de apoyo, que nos ayudan en combate. De hecho, algunos personajes, como Krilin o Ten Shin Han, no son controlables por el jugador, sino que solo aparecen como apoyos.

Este juego de Dragon Ball se articula en torno a un mundo abierto que podemos explorar caminando, corriendo o volando. Tenemos diferentes lugares icónicos de Bola de Dragón para explorar, como la Tierra Sagrada de Korin, West City, las islas que rodean Kame House o el propio planeta Namek. En estos lugares encontramos puntos que inician los acontecimientos principales, pero también hay muchas otras tareas que podemos cumplir a nuestro antojo.

Explorar en Dragon Ball Z Kakarot

Por un lado, tenemos misiones secundarias, que suelen consistir en disputar algún combate suelto o en buscar determinados objetos. La verdad, muchas de estas misiones suelen ser un poco tostón, en especial las que consisten un buscar ingredientes para una receta de cocina (luego es explicamos esto) y cortan un poco la épica del conjunto. Por suerte, no suelen ser largas y nos recompensan con abundantes puntos de experiencia, por lo que es recomendable "picar" con alguna de vez en cuando.

Un problema de las misiones secundarias es que a veces nos obligan a ir a mapas diferentes. Esto se puede hacer apenas pulsando un par de botones, pero conllevan un tiempo de carga que se hace repetitivo y molesto. Es decir, no podemos ir desde Kame House a Capsule Corporation, por ejemplo, pues hay que pasar antes por un tiempo de carga. Cada una de estas áreas es grande, en cualquier caso, por lo que podéis pasar mucho tiempo en ellas sin tener que cargar.

Los campos y ciudades de Dragon Ball Z Kakarot tienen muchos otros objetivos pequeñitos: naves espaciales de Freezer y torres de Red Ribbon que podemos derribar a cambio de items valiosos, zonas de entrenamiento en las que adquirir nuevos super ataques, dinosaurios que cazar a base de ondas de energía para conseguir comida, decenas de personajes secundarios con los que hablar... Y centenares de orbes para recoger, los cuales podemos canjear por mejoras en combate para nuestros personajes. Luego os lo explicamos con más calma.

Béisbol en Dragon Ball Z Kakarot

Además de todo ello, hay unos cuantos minijuegos curiosos, que vamos desbloqueando poco a poco y tienen cierta gracia: podemos pescar enormes peces o batear en partidos de béisbol, por ejemplo. En ambos casos, la dinámica se basa en sencillos quick time events con los que pulsar un botón en el momento justo. También hay puntos en el mapeado que inician carreras de aerodeslizadores o robots bípedos, siempre y cuando hayamos desbloqueado esos vehículos. Mucho más escasos, pero muy interesantes son los minijuegos de preguntas y respuestas, que a veces ponen a prueba nuestro conocimiento dragonballero.

Hemos mencionado la posibilidad de desbloquear vehículos y lo cierto es que Dragon Ball Z Kakarot tiene uno de sus puntos fuertes en ir desbloqueando y encontrando elementos de todo tipo. Así, en el mapeado existen los llamados puntos conmemorativos, en los que encontramos imágenes de Goku niño durante la serie original de Dragon Ball, que no sirven nada más que para darnos un pinchacito de nostalgia.

Dragon Ball Z Kakarot

También, a base de cumplir toda clase de careas, podemos desbloquear cromos, los cuales nos muestran imágenes de trading cards japonesas de Dragon Ball Z, con ilustraciones muy chulas.

Dragon Ball Z Kakarot

Y, por todas partes, podemos encontrar tanto comida como materiales. La primera se puede comer en crudo para darnos mejoras pequeñitas de salud, ki, etc., pero también podemos cocinarla, tanto en una hoguera como gracias a una cocinera, pero crear platos especiales que nos dan enormes mejoras de rendimiento, que por desgracia son solo temporales. Por eso, hay que decidir bien cuándo comerlas, para aprovechar que nos "dopamos" antes de ciertos combates.

Por los escenarios aparecen enemigos que nos obligan a combatir. Normalmente, suelen ser asequibles, pero podemos usar una especie de "modo escaneo" para ver su aura (si es roja, tienen más nivel que nosotros), además de otros objetos útiles del escenario. Combatir con estos enemigos ayuda mucho a subir de nivel, aunque hay que reconocer que son muy repetitivos. Os vais a hartar de vez Robots Calavera (como el de la cueva de los piratas de Dragon Ball) y soldados genéricos de Freezer...

También existen items que nos curan en combate (¡por supuesto, nos faltan las semillas Senzu!), que es importante asignarnos a una paleta de items que podemos usar durante las peleas.

Antes os hablábamos de los materiales. Estos sirven para hablar con Bulma y crear los vehículos que mencionábamos o incluso mejorarlos y tunearlos para que tengan mejor rendimiento. Y os preguntaréis, ¿para qué leches queremos vehículos si podemos volar? En primer lugar, porque MOLA montarse. Y, en segundo, porque nos permiten entrar en esos minijuegos de carreras que os mencionábamos antes. Algunos, además, tienen un escáner que busca materiales cercanos. Dichos materiales también nos pueden servir para crear una sala de entrenamiento que homenajea la que usaba Vegeta y que nos brinda combates especialmente duros.

Robots bípedos en kakarot

¡Y, por supuesto, podemos conseguir las Bolas de Dragón! Encontrarlas es muy fácil, ya que aparecen reflejadas en los mapas y podemos marcar un punto de ruta, aunque después de usarlas, desaparecen durante 20 minutos de partida. En las partes de juego libre podemos reunirlas sin problema y, entre los deseos que conceden, está revivir a enemigos caídos para volver a pelear o ganar mucho dinero, por ejemplo.

Y vale, personalizar cosas externas está muy bien, ¡pero un juego de rol tiene que permitirnos mejorar a nuestros personajes! Aquí, por un lado, podemos asignar qué cuatro ataques especiales podrá usar nuestro personaje en combate, al más puro estilo Dragon Ball Xenoverse 2. Lógicamente, los ataques disponibles dependen del personaje. Así, Piccolo puede lanzar un Makankosappo, pero no un Kamehameha, por ejemplo. Por otro lado, tenemos un árbol de habilidades para desbloquear. Pueden ser mejoras de ki o recuperación, pero también golpes completamente nuevos o versiones mejoradas de los ya existentes. Para desbloquearlos, gastamos los orbes de colores que hayamos encontrado por el mapeado, pero también llegamos a algunos que solo se pueden desbloquear si superamos entrenamientos especiales (los cuales, a su vez, cuestan una cantidad de items llamados Medallas D).

Dragon Ball Z Kakarot

Solo con esto gastaremos un montón de tiempo, trasteando a gusto con las posibilidades de los personajes, pero todavía nos queda otra faceta del juego muy importante, llamada Comunidad. Se trata de una serie de tableros con casillas que podemos ocupar con los Emblemas de alma, cada uno de los cuales representa a un personaje del juego. Los tableros se clasifican por categorías: Dioses, cocina, aventura... Podemos poner las fichas donde queramos, pero son especialmente fuertes en ciertos tableros. Al colocarlas, aumentamos ciertas características: precios más baratos al comprar, conseguir más orbes al ganar combates, etc. Además, si ponemos juntos dos emblemas de personajes que tengan una relación especial, conseguiremos un bonus.

Dragon Ball Z Kakarot

Por ejemplo, si ponemos a Pilaf junto a Shu y Mai. Para rematar, podemos dar regalos a esos emblemas que hacen que suban su grado de amistad con nosotros, lo que hace que a su vez desbloqueen items y mejoren el nivel de ese tablero. Ya veis que hay montones de tareas por cumplir... ¡Y todavía no hemos dicho nada de los combates!

La lucha nos recuerda de nuevo a los Dragon Ball Xenoverse, pues peleamos en 3D en base a combos muy sencillos de ejecutar: hay un botón para golpear, otro para cargar energía, otro para lanzar pequeñas andanadas y otro para fintar. Si pulsamos un gatillo y un botón, ejecutamos uno de los 4 ataques especiales que tuviéramos asignados previamente, desde los basados en energía como el Ataque Big Bang o el Masenko hasta combos de golpes que pueden romper la defensa del rival y mandarlo a volar bien lejos. Si pulsamos otro gatillo, podemos forzar que uno de nuestros dos acompañantes (los cuales son controlados por la CPU) lance un ataque especial, el cual se "recupera" después de unos segundos.

Dragon Ball Z Kakarot

Con la cruceta y un botón, usamos los items de recuperación de salud y, por último, podemos pulsar dos gatillos y un botón para activar transformaciones, si están disponibles. Así, podemos transformarnos para hacer más daño o volver a nuestro estado normal en cuanto queramos, pero hay que tener en cuenta que las transformaciones suelen tener un precio. Por ejemplo, el Super Saiyan 3 hace mucho daño, pero drena nuestro ki a toda pastilla, mientras que el Kaio Ken va restando nuestra salud poco a poco, en guiños muy chulos a lo que pasaba en la serie.

Si tenemos nuestro ki al máximo y hemos rellenado a base de atacar el llamado medidor de frenesí, podemos entrar en un estado especial que nos vuelve más rápidos y letales por unos segundos. Eso, combinado con las transformaciones es una herramienta crucial para hacerse con la victoria, sobre todo si el rival tiene más nivel que nosotros.

Estas son las nociones básicas de los combates, pero poco a poco iremos dominando técnicas más avanzadas, como acercarnos fintando al rival, ejecutar espectaculares choques de ondas, o la Ruptura, que deja al rival noqueado unos segundos y nos permite lanzarle versiones más espectaculares de ondas de energía. Si jugamos bien las cartas, podemos acabar con un Super Remate, que manda nuestro ataque más allá del planeta, para el flipe del personal.

En su conjunto, los combates son bastante sencillos de asimilar y, si tenemos claras sus normas, no será difícil ganar en la gran mayoría de las ocasiones. Salvo en los momentos más avanzados de la historia, las peleas suelen ser rápidas y satisfactorias y aunque la cámara puede jugarnos alguna mala pasada y colocarnos cerca de objetos que dificulten la visión, por lo general es sencillo orientarse y decidir a qué rival atacamos.

Combates en Dragon Ball Z Kakarot

Ojo, algo importante a tener en cuenta es el nivel de los personajes. Como suele pasar en los juegos de rol, Dragon Ball Z Kakarot se basa en que los personajes vayan subiendo de nivel, así que más os vale no enfrentaros a rivales que estén 10 niveles por encima de vosotros si no queréis morder el polvo. En total, podemos llegar hasta el nivel 100, aunque bastará con llegar a un nivel 65, aproximadamente, para pasaros la historia principal, lo cual, por cierto, os llevará entre 25 y 30 horas, si no os enredáis demasiado con misiones secundarias, pero la cosa puede subir hasta las 40 horas o más, sin problema. De hecho, tras completar el juego se abre un extenso post-juego en el que podemos elegir con qué personaje jugar y completar misiones "de relleno" de todo tipo. Es ahí donde podemos pelear contra Bonyu, el nuevo personaje creado por Akira Toriyama para este juego. Hay que decir que este personaje está disponible con acceso anticipado para los que compren la edición Deluxe, pero entendemos que acabará llegando para todo el mundo...

Bonyu en Dragon Ball Z Kakarot

Visualmente, los chicos de CyberConnect han hecho un trabajo bastante correcto. Los modelos de personajes durante las partidas no se acercan al brutal nivel de detalle que vimos en Dragon Ball FighterZ pero hay que tener en cuenta que estamos ante un juego de mundo abierto y hay que mostrar muchos detalles de golpe. En combate, sí lucen más convincentes tanto en el modelado como en los movimientos, sin que sea nada del otro mundo.

Los escenarios son enormes y muy, muy detallados, llenos de vida (al principio, es una gozada ver dinosaurios volando y coches yendo por la carretera mientras volamos a placer por el entorno), si bien es cierto que la iluminación resulta un poco extraña. A veces, parece que es demasiado realista para el enfoque anime que tiene el juego, lo cual descoloca en los primeros compases. Algunas texturas de esos escenarios también tienen pixelotes demasiado notorios, pero en el grueso de las partidas no lo notamos, pues la acción suele ser bastante frenética.

dragon ball z kakarot

Lo que sí destaca más son los brutales efectos de partículas y explosiones que vemos durante las batallas (lanzad una Bomba de Energía bien gordota y gozaréis), además de las escenas de corte durante los momentos más intensos de la historia. Algunas escenas usan el motor del juego y punto, pero otras se basan en ese look, pero con vídeos pregrabados que son totalmente ALUCINANTES. La primera transformación de Goku en Super Saiyan, la de Gohan en Super Saiyan 2 o la batalla final con Buu os pondrán los pelos de punta, a pesar de haberlas visto mil veces. En ciertos momentos, replican el estilo de FighterZ (con planos super angulares que deforman los golpes para darles más intensidad) y el resultado no puede ser mejor.

En lo sonoro, vuelven las voces en japonés e inglés, mejor las primeras y más sosillas las segundas. No hay voces en castellano, pero los textos, los subtítulos y los menús están en perfecto castellano, como siempre. Hay muchas melodías creadas para el juego, pero un buen puntazo del asunto es que se incluyen muchas de las que escuchamos en la serie de Dragon Ball Z, desde el legendario Cha-La-Head-Cha-La, hasta otras puramente instrumentales, como el tema del vuelo con la nube Kinton o el de Gohan cuando entrenaba con Piccolo. Vamos, que este aspecto cumple sobradamente.

En su conjunto, Dragon Ball Z Kakarot nos ha dejado un muy buen sabor de boca. No es el juego de Dragon Ball perfecto, ni mucho menos (hay muchas misiones secundarias mejorables y es irregular en lo técnico), pero nos ha hecho disfrutar como hacía mucho que no nos pasaba con un juego de Goku.

Dragon Ball Z Kakarot

¿Te gustará si las aventuras de Bola de Dragón te dan igual? Pues habrá a quien sí, porque como juego de rol es realmente completo, pero está claro que este juego de Bandai Namco es, sobre todo, un homenaje al fan de toda la vida, a ese que levantaba las manos junto a la tele para mandar su energía a Goku frente a Freezer o al que se sorprendió en los 90 cuando un joven de pelo morado vino del futuro. Si estás entre ellos, no lo dudes, te lo pasarás mejor que la Androide 18 en una tienda de ropa.

Valoración

Un verdadero regalo para los fans de Dragon Ball, que además funciona muy bien como juego de rol de acción de mundo abierto. Tiene sus irregularidades, pero su duración o dinámica de juego convencen.

Hobby

85

Muy bueno

Lo mejor

Lo bien que reproduce la narrativa de la serie. Su enorme duración y la cantidad de tareas interesantes por cumplir.

Lo peor

Gráficamente, podría mejorarse en muchos aspectos. Algunas misiones secundarias y enemigos son tediosos.

Y además