Análisis de Flight Simulator 2024, un hermoso vuelo salpicado por las turbulencias

Uno de los juegos más esperados de Microsoft y de la familia Gamepass se ha estrenado con vuelo turbulento, pero mucho potencial. Así es Flight Simulator 2024.

Lo bueno de probar juegos de todo tipo es que descubres pasiones que no sabías que tenías. En nuestro caso, sumergirnos en Flight Simulator de 2020 nos hizo abrirnos al mundo del pilotaje, aunque nos cueste manejar un triciclo. Por eso, las expectativas eran muy altas en torno a un todavía más ambicioso Flight Simulator 2024, que ya está disponible para Xbox Series X|S, PC y Gamepass.

En nuestro reciente viaje de preview, ya os contamos que Asobo había puesto toda la carne en el asador, no solo con un plantel de aviones más completo y variado (¡ahora con globos! ¡con zeppelines!), sino también con un replanteamiento de los modos de juego para que resultara más natural y progresivo.

Pero la gran apuesta de doble filo estaba en la tecnología detrás del nuevo Flight Simulator. Con la idea de reducir el espacio de almacenamiento (recordemos que al anterior ocupaba más de 100 gigas en nuestra consola) y optimizar las cargas, se optó por una dependencia aún mayor de la conexión a internet, para que se acceda de forma dinámica a lo que haga falta en cada momento.

Sobre el papel, esto tiene que dar pie a una experiencia más eficiente en la que el juego se centre en dar el máximo rendimiento sobre lo que nos ocupe en ese momento pero, como veremos más adelante, esto está suponiendo un gigantesco lastre para un título que, por otro lado, es digno de admiración por todo lo que ofrece. Pero vayamos por partes, antes del despegue...

El análisis de Microsoft Flight Simulator 2024 en Hobby Consolas:

Cómo se juega a Microsoft Flight Simulator 2024

Por si nunca habéis jugado a un Flight Simulator, el objetivo general del juego es tan simple como implica el título: hay que volar. Por supuesto, como ahora veremos, hay modos de juego que nos proponen desafíos más complejos, pero el núcleo de la experiencia es dominar estas maravillas aladas, desde una pequeña avioneta hasta un enorme avión de pasajeros o un jet.

La maniobrabilidad de una avioneta Cessna no tiene nada que ver con los múltiples motores de un Boeing... ¡y "domar" el par y las desviaciones de un helicóptero es una historia completamente diferente!

Aunque los pilotos experimentados pueden lanzarse directamente a por pruebas muy complejas, manipulando cualquier pequeño componente de la cabina, Flight Simulator continúa con la apuesta del juego previo de hacer la experiencia lo más accesible posible para quien así lo quiera.

Así, por defecto, hay activadas varias ayudas para el pilotaje (pero también las podemos desconectar, claro), desde controles algo más simplificados hasta detalles más finos como impedir que el piloto pierda el conocimiento si ejecutamos maniobras demasiado extremas.

Aun con todo, esto es un simulador y hay que tener en cuenta los nudos a los que vamos cuando vayamos a aterrizar, la altura... 

Estar atentos a los indicadores es fundamental y, aunque nosotros no lo notemos tanto, el juego calcula toda clase de variables, desde la presión atmosférica hasta los vientos o las propias corrientes que nuestra aeronave esté generando.

Y, como ya es habitual, en cualquier momento podemos optar por ver la acción desde dentro de la cabina o desde fuera.

 Si estamos dentro, podemos mantenernos en un manejo estándar con el mando (dicho de forma muy básica, A para acelerar, B para frenar y los sticks para controlar cámara y dirección) o bien por señalar y manipular al detalle todos los controles de la aeronave.

¿Es difícil pilotar en Flight Simulator 2024?

Al leer todo esto, un novato puede quedar intimidado, pero como decíamos el juego ha reconstruido su oferta de modos de juego para que vivamos una experiencia muy progresiva, si así lo queremos.

En nuestro opinión, la gran estrella es el nuevo modo Carrera. Si recordáis, en el juego anterior teníamos un completo tutorial que nos iba guiando por las particularidades del vuelo, pero aquí eso queda integrado dentro de la experiencia de la carrera.

Así, al iniciar el modo, tendremos que ir superando unos cursillos básicos de instrucción para aprender a controlar una avioneta. 

El instructor nos enseñará cómo funciona la aviónica, cómo despegar, cómo mantener un rumbo y velocidad estables... Todo va muy paso a paso para que vayamos perdiendo el miedo al asunto.

Para hacer más realista el modo Carrera (y en general, nuestros vuelos en otros modos), creamos el avatar de nuestro piloto con un editor que no es la bomba de detallado, pero os ayudará a tener un aspecto más personalizado.

La gracia está en que podemos ir desbloqueando nuevas licencias y posibilidades, desde ser un "humilde" piloto privado hasta llevar a cabo labores de rescate en helicóptero o de ayuda en los cultivos del campo.

Cada licencia conlleva el correspondiente examen práctico de ingreso, que se divide en varias etapas. En realidad, basta con llegar al final para superarlo y, si fallamos en algún tramo, lo repetiremos desde ese checkpoint. Eso sí, no esperéis una nota espectacular si hacéis el "paquete" a menudo...

A base de acumular horas de vuelo y superar pruebas de este tipo, podremos movernos por un árbol de especializaciones, pero también acceder a los diferentes trabajos. 

Aquí llega uno de los puntos más divertidos del modo, porque las personas que nos contraten irán opinando sobre nuestro rendimiento. Por ejemplo, al principio, podremos llevar a parejitas para que sobrevuelen su pueblo en plan romántico. 

Escuchar cómo les sorprende volar por primera vez os hará esbozar una sonrisa y pensar "vaya, así estaba yo mismo cuando empecé con el juego".

Con ese tipo de detalles iréis sintiendo cómo cada vez domináis más los vehículos y algo que os parecía inasumible parece ahora una tarea casi instintiva. 

En cualquier caso, incluso cuando fallamos el juego intenta ser amable y nos lanza mensajes en plan "no te preocupes, seguro que a la próxima te irá mejor" o "bueno, quizás sea buena idea repasar la clase práctica anterior". Nosotros nos diríamos "¡si es que eres un zote!", pero oye, mejor así, Asobo.

Otros modos de juego

Además del modo Carrera, el juego nos presenta el siempre socorrido vuelo libre, Actividades, Liga de desafíos y Fotografía mundial.

Las Actividades son una serie de pruebas de todo tipo, desde un simple entrenamiento de vuelo hasta pruebas más "destroyer" para pilotos experimentados: carreras de rally pasando entre metas, volar a baja altitud y rápido por entornos escarpados, aterrizajes extremos... Más adelante llegarán más categorías, como carreras de Red Bull.

Aunque algunas se pueden acometer desde el principio, la mayoría de estas pruebas requieren experiencia de vuelo y control de modelos muy precisos de aeronave o acabaréis con vuestras alas en el suelo.

La liga de desafíos reutiliza estas pruebas, pero las enfoca a superar desafíos de puntuación con un ranking mundial, que ya os adelantamos que es difícil de "coronar".

Hazte con todos... los animales

El nuevo modo Fotografía mundial también es grande y divertido. Aquí, el objetivo es sobrevolar o aterrizar en una zona concreta y activar el modo foto (pulsando dos gatillos a la vez) para pausar la acción y tomar la mejor instantánea posible.

El modo se ha diversificado mucho y tenemos categorías de fotos por países, por tipos de monumentos... una novedad del juego es que ahora hay ciertos animales salvajes que podemos detectar en pleno vuelo, desde jirafas hasta búfalos.

En este caso, es posible incluso aterrizar, bajarnos del avión y acercarnos para tomar la foto a pie. No esperéis un GTA con la posibilidad de bajarnos y explorar a lo loco, pero sirve para dar una faceta más "terrenal" al juego e incluso para inspeccionar las partes del avión desde fuera.

Esta variedad de modos se agradece, pero muchas veces lo que os apetecerá es simplemente entrar en el modo de Vuelo libre y disfrutar surcando los cielos.

En este modo, podemos marcar literalmente cualquier punto del planeta Tierra, elegir un avión y comenzar a volar allí, ya sea desde tierra (si marcamos un aeropuerto, aeródromo o helipuerto) o directamente en el aire.

La información del mapeado es leída desde Microsoft Bing (el equivalente a Maps de la compañía) y la experiencia "respeta" tanto la hora del día que sea en ese punto como la propias circunstancias meteorológicas o el tráfico aéreo real. 

Por supuesto, podemos optar por cambiar la hora del día, la fecha o las circunstancias climáticas: que haya nubes o no, la fuerza del viento, que haya lluvia, nieve o tormenta... 

Muchas veces, con seleccionar una ciudad que nos apetezca y lanzarnos a volar, ya tenemos una relajante huida del mundo real. Irónicamente, lo hacemos simulando volar en la realidad, pero ya nos entendéis.

Por cierto, además del mando habitual de Xbox, podéis usar mandos específicos para simuladores de vuelo. La experiencia es mucho más compleja, pero también más satisfactoria y realista. El juego viene preparado para mapear cualquier detalle del controlador que elijáis.

Además, en el caso de PC hay compatabilidad con realidad virtual, del mismo modo que lo tenía en el juego previo. Si sois unos entusiastas del vielo y disponéis tanto de cascos de PC VR como de mandos específicos, vais a alucinar.

Como podéis ver, las posibilidades de Flight Simulator 2024 son enormes: decenas de aviones y helicópteros para elegir (el globo lo probaréis una vez por las risas, pero tiene cero misterio), modos y configuraciones para cualquier tipo de usuario... 

En ese sentido, no puede ser más satisfactorio. Sin embargo, el apartado técnico y, en concreto, la dependencia de internet están trayendo problemas.

Cuánto cuesta Flight Simulator 2024 y qué ediciones tiene

Antes de entrar en el rendimiento técnico, volvemos a recalcar que Flight Simulator 2024 está incluido desde el día 1 en Gamepass, así que podéis disfrutarlo sin mayor desembolso si ya estáis suscritos al servicio.

En el caso de compra digital, también podemos optar por las ediciones Deluxe, Premium y Aviator, que van desde los 109 a los 219 euros. Estas ediciones incluyen muchos aviones, aeropuertos y detalles más, que se cuentan por decenas en el caso de la Aviator.

Os comentamos el precio porque a partir de aquí comienzan algunos puntos controvertidos con el juego. 

Los problemas técnicos de Flight Simulator 2024

Ya os decíamos al principio que la conexión permanente a Internet es una apuesta más fuerte que nunca con este juego y esto sirve para leer la información orográfica y urbanística de las ciudades reales, pero también para representar el clima que se dé en ese momento, el tráfico aéreo... ¡e incluso el tráfico marítimo, en esta ocasión!

La idea de que el juego fuera "bebiendo" de Internet constantemente en función de lo que necesite era para ahorrar espacio en la memoria de la consola (algo que se ha conseguido, reduciéndolo en torno a un 50%) y para optimizar las cargas antes de cada vuelo. 

Aunque es cierto que la carga general al iniciar el juego es algo menor que en el caso de Flight Simulator 2020, tampoco se nota en exceso

Además, antes de cada vuelo también hay una carga que no es terrible, pero sí considerable en unos tiempos en los que el uso del SSD para los juegos nos prometía que las cargas iban a ser casi inexistentes...

Eso sí, si el vuelo es muy próximo en ubicación a nuestro vuelo anterior, la carga es notablemente menor, seguramente porque el juego ya tenía esa información almacenada.

En los dos primeros días del lanzamiento del juego hubo problemas tremendos de colas de espera simplemente para poder jugar y, si se iniciaba la partida, podía abortarse por congestión del servidor.

Asobo se disculpó y reaccionó rápido reforzando la infraestructura, por lo que esas colas para jugar llevan varios días sin darse. ¡Menos mal!

En cualquier caso, más allá de unas cargas que pueden resultar más o menos molestas, el principal problema está en el rendimiento durante las propias partidas.

No sabemos si es por ese acceso constante a Internet, por el rendimiento gráfico tan exigente (la iluminación, los sombreados o la carga de texturas son más ambiciosos que en el juego previo) en 4K para Xbox Series X o por una mezcla de todo, pero hay numerosas ocasiones en las que el frame rate se desploma muy por debajo de los 30 frames por segundo.

Tenemos comprobado que esto es más común cuando se dan ciertas circunstancias, como cuando hay mucha climatología adversa o cuando manejamos aviones muy complejos de varios motores. Seguramente, los cálculos que haya que llevar a cabo sean muy difíciles de llevar a cabo...

Ni idea, pero lo cierto es que hay momentos en los que la fluidez es casi nula y hasta ha habido ocasiones en los que el juego se ha crasheado cuando era ya demasiado evidente que no daba abasto.

No es que esto pase constantemente. Como decimos, es solo en circunstancias concretas. Lo que sí es más común es una carga muy irregular de los escenarios: estructuras con texturas planas que se cargan de golpe cuando estamos muy cerca, edificios totalmente deformados cuando nos acercamos al suelo, barcos que giran sobre sí mismos en el mar...

Algunos de estos problemas se deben a que el juego carga la información de tráfico en tiempo real y claro, tampoco es posible apuntalar al milímetro todos los rincones del planeta. 

Lo mismo pasa con la carga de ciertas ciudades: si pasáis por Ávila, la muralla es una triste textura plana en el suelo. Si vais a Granada, la Alhambra es cualquier cosa menos majestuosa... 

Y otros edificios genéricos tienen deformidades en su estructura, porque el juego carga "a lo bruto" toda la información urbanística del área y está más pensado para ver las cosas desde lejos.

Si nos vamos al apartado sonoro, también tenemos pegas: para las numerosas voces (desde la comunicación por radio con la torre de control hasta las lecciones de los instructores de vuelo), se ha optado por la fórmula "text to speech". Es decir, el juego muestra un texto y un motor de habla tipo Loquendo lee en tiempo real el texto.

Esto te garantiza que todos los textos tendrán su correspondiente voz en castellano, pero también da pie a los típicos problemas de pronunciación y entonación, como cuando usáis Google Maps: palabras que no acaban de estar bien pronunciadas, frases dichas sin emoción alguna cuando se supone que el personaje está exultante... La ambientación cae bastantes enteros por culpa de esto.

En este punto, parece que solo tenemos pegas para el juego, ¿no? Entonces, ¿por qué no nos lo hemos cargado en la puntuación final? Pues porque, cuando las cosas funcionan (y es algo más habitual que lo contrario), la experiencia puede llegar a ser hermosa y fascinante.

Cuando el juego fluye... todo es magnífico

Cuando un paisaje montañoso, lleno de árboles y surcado por ríos, se muestra en todo su esplendor mientras nosotros dominamos nuestra avioneta y todo se mueve con suavidad, la sensación es indescriptible.

Surcar el cielo nocturno de Madrid, con la ciudad iluminada de fondo y nuestro helicóptero como vehículo tiene algo mágico, único.

Y es que, del mismo modo que decíamos que hay edificios deformados e irreales, otros (los llamados "puntos de interés") se han recreado a mano para que muestren un nivel de detalle pasmoso. 

Lógicamente, hay muchos más en países donde el juego pueda tener más mercado, pero en España hay varios. Ver las recreaciones de la Giralda de Sevilla o la Catedral de Santiago de Compostela es toda una delicia.

A todo esto se suman pequeños detalles, como una simulación del tráfico de automóviles, la forma en que el cielo va cambiando con el paso del día... 

Incluso el césped se agita y las aguas salpican cuando estamos a punto de aterrizar con nuestro helicóptero; o la tierra y la nieve van dejando surcos de nuestro tren de aterrizaje...

Reiteramos, cuando todo está en orden, jugar a Flight Simulator 2024 es un extraño placer, uno que además tiene la virtud de atraer a personas a las que los videojuegos quizá les den igual, desde niños hasta a ancianos. 

Hemos puesto el juego en una tele de 65 pulgadas en una reunión familiar y todo el mundo parecía animarse a volar un poquito; o nos decían "ahora vete al pueblo xx y vuela al lado de la iglesia, a ver cómo se ve". Esa satisfacción de volar, mientras una suave melodía nos acompaña, es todavía mejor que en el juego anterior.

No es solo por el placer audiovisual (por las melodías, pero también por los sonidos de las máquinas en movimiento, tan diferentes y llenas de matices), sino por la mezcla de ello con las sensaciones de pilotaje. Es algo que hay que probar una vez en la vida.

Y repetimos de nuevo: el catálogo de aviones (incluso en el juego base), los modos, desafíos y experiencias dan pie a un juego que, encima, es completísimo.

Por todo eso, precisamente, es una pena que todos los otros aspectos que os hemos comentado estén tan poco pulidos. Pero, ¿sabéis qué? Nosotros confiamos en Asobo Studio. Son gente muy currante y a la que se le nota que les apasiona lo que hacen. 

Hacen falta parches y muchas correcciones para tener una experiencia óptima, sin duda. Pero confiamos en que acabará llegando. Ahora mismo, si queréis disfrutarlo en Gamepass, Microsoft Flight Simulator 2024 ya es algo que merece mucho la pena. 

Si lo que queréis es comprar una de las ediciones "top" con más aviones, quizá vuestra cartera debería esperar algo en la puerta de embarque a que terminen las turbulencias. A fin de cuentas, el cielo siempre estará ahí.

Valoración

Nota 80

Hay algo único en Flight Simulator 2024 que te hace volver una y otra vez, incluso aunque los aviones nunca te hayan atraído. Es una pena que por el camino nos encontremos con un rendimiento tan inconsistente y plagado de problemas técnicos, porque todo lo demás es tan ambicioso como encomiable.

Lo mejor

Su variedad: hay pruebas para todo tipo de público y podemos personalizar la experiencia a tope. Sobrevolar cualquier parte del mundo es irresistible.

Lo peor

El rendimiento técnico es terriblemente irregular. Alterna momentos brillantes con otros inaceptables. ¡Más parches ya, por favor!

Plataforma comentada: Xbox Series X

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Microsoft Flight Simulator 2024

Lanzamiento

19-11-2024

Género

Simuladores

Compañía

Asobo Studio, Xbox Game Studios

Pegi

+3

Número de jugadores

1 jugador offline

Multijugador

No

Hobby80Muy bueno
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Daniel Quesada

Coordinador de vídeo

Daniel Quesada es coordinador de vídeo y escribe en Hobby Consolas desde el año 2000. Especializado en juegos de actualidad y retro.

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