Análisis de Gears of War Reloaded, un recordatorio multiplataforma de por qué nos encanta ser "pateasuelos"

Análisis y opinión de Gears of War Reloaded, el regreso de un juego que redefinió el género de la acción, ahora también en PS5, además de PC, Xbox y Game Pass.
Qué chocante es encender tu PS5, cargar un juego y que lo primero que veamos sea Xbox Game Studios. Vivimos tiempos locos en los que compañías rivales están lanzando juegos estrella en lo que antes era "la competencia". Y pocas franquicias más representativas de Xbox hay que la historia de Marcus, ahora de vuelta con Gears of War Reloaded para PS5, Xbox Series X/S, PC y Game Pass.
Cuando el Gears of War original se lanzó para Xbox 360 hace la friolera de 19 años, quedamos patidifusos con su apartado visual (recuerdo que es el primer juego que probé con mi flamante tele de 720p) y su concepto tan simple pero efectivo de la acción con coberturas.
Ahora, nos llega el mismo juego, pero adaptado a las posibilidades actuales, 10 años después de que la Ultimate Edition demostrara las posibilidades de los PCs de la época.
¿Y en qué sentido tenemos cambios? Básicamente, en cualquier faceta técnica: la resolución llega ahora a los 4K, con 60 fps en la campaña y 120 en el multijugador, HDR, assets y texturas remasterizados en 4K, iluminación y sombra mejorados, VRR, compatibilidad con Dolby Atmos y Dolby Vision... y tiempos de carga prácticamente inexistentes.
Un aspecto muy importante es que tendremos tanto juego cruzado (así, un jugador de PS5 podrá echar una partida con uno de Series X, por ejemplo) como cross-save, para que podamos salvar la partida estemos en la plataforma que estemos. Eso sí, habrá que tener una cuenta de Xbox para llevarlo a cabo.
En el apartado sonoro, se mantienen todas las voces originales y las melodías pero, eso sí, en el caso de PS5 se aprovechará el altavoz de DualSense para simular las comunicaciones por radio.
Y, de propina, tenemos el tramo extra de la campaña que se creó para la versión PC hace 10 años. Así, aunque las partidas para un jugador son ligeramente más cortas que en otros juegos similares (cerca de diez horas), se compensa de sobra con las opciones multijugador.
Por un lado, vuelve la campaña cooperativa a pantalla partida (que podemos retomar a partir de una partida salvada en solitario y viceversa) o en online, además de las diferentes modalidades versus online para hasta 10 jugadores humanos.

Así, tenemos el clásico Duelo por equipos (los COG contra los Locusts); Un tiro, un muerto, en el que usamos el rifle de francotirador para disparar a la cabeza; Zona de Guerra, en la que las muertes son también permanentes, pero sin ejecuciones; Asesinato, en el que matar al líder rival; o Ejecución Gnasher, en la que solo podemos usar la icónica escopeta.
El multijugador más estratégico está en Rey de la Colina (hemos de aguantar en los anillos) y Ataque relámpago, una vertiente más rápida del modo.
Los modos multijugador competitivos son muy divertidos, pero en las primeras partidas ya hemos notado un nivel sorprendentemente alto en los jugadores del planeta, por lo que quizá queráis organizar primero partidas con amigos para cogerle el punto, porque el ritmo puede ser endiablado.
Además de toda esta variedad, los coleccionistas pueden buscar los colgantes COG en la campaña para desbloquear los diferentes cómics precuela (con textos en inglés, eso sí), además de diseños y los videos de la campaña, que se desbloquean al avanzar.

Por último, el "replay value" aumenta con las bifurcaciones de la campaña, que se dan en muchos puntos clave de los actos.
Pero, ¿qué hay de la jugabilidad de Gears of War? Lo cierto es que, a pesar de su innegable simpleza para los estándares actuales (o quizá precisamente por eso) aguanta sorprendentemente bien.
El juego se fundamenta en buscar cobertura y disparar con alguna de las cuatro armas que tengamos disponibles en ese momento (podemos recoger otra del suelo a cambio de tirar una de las que tengamos), con las granadas y el Lancer como estrellas. ¡Sigue siendo un gustazo usar la sierra mecánica del Lancer para despedazar locusts!
También sigue funcionando muy bien el sistema de recarga activa, esa especie de minijuego en el que hemos de pulsar la recarga en el momento justo para conseguir algo de munición extra sin que se atasque el cargador.
Esos momentos de bifurcación que mencionábamos antes si juntar con tramos como la huida con el carro blindado o la búsqueda luz cuando rondan los Kryll, pero en general todo es muy sencillo conceptualmente. Así, uno puede desconectar un poco la neurona y dejarse llevar por la acción.

A eso contribuye mucho, claro, ese apartado sonoro que no solo presenta melodías muy épicas, sino también las voces originales en castellano que bien podrían servir para una película ochentera de Depredador.
Ya sea por los insultos como "¡homínido!" de los Locusts o por las frases sobradas de Marcus en plan "no hemos venido aquí a vender galletitas".
Las sensaciones se complementan con una vibración muy contundente, que marca la diferencia entre cuando usamos una escopeta o el disparo constante del Lancer. De hecho, es tan intensa que igual os interesa desconectarla alguna vez, por el ruido de vibración que llega a hacer el mando...
En cuanto al apartado visual, ni todas las subidas de detalle pueden ocultar que, a fin de cuentas, se trata de un juego de hace casi 20 añazos, lo que se percibe principalmente en la expresividad de los personajes o efectos como los del agua. Aún así, la arquitectura, los escenarios y los nuevos efectos de luz hacen que sea realmente disfrutón meterse en harina.
Así, cuando no estamos en algún plano corto más "comprometido", la sensación es que estamos ante una superproducción reciente, especialmente en las batallas más multitudinarias. ¡Brazacos como camiones y explosiones por doquier!

La fluidez de la acción es total y los trucos originales como esa "cámara de guerra" que se tambalea mientras corremos sigue funcionando de fábula.
No todo es perfecto y nos topamos con bugs que llevan ahí desde el principio, como algún personaje atascado o animaciones que no se ejecutan, pero son errores que pueden perdonarse en el fragor de la batalla.
Así, Gears of War Reloaded supone el renacer del Día de la Emergencia para una nueva generación de jugadores, incluyendo algo que parecía imposible: que los usuarios de PlayStation se unan al pelotón Delta.
Quizá habría estado bien que metieran más material nuevo, pero la armadura de Marcus ya lleva suficiente carga. ¡Ah! Y los que tuvieran la Ultimate Edition podrán mejorar gratis a esta edición Reloaded. Como diría el propio Marcus: "qué detalle".
Valoración
Nota 87
Las novedades jugables son mínimas, pero el lavado de cara y sus opciones multijugador hacen que un juego que redefinió la acción hace dos décadas siga siendo tan divertido en 2025 como entonces. Una gran oportunidad para revisitarlo o conocerlo si siempre habíais sido fieles a Sony.
Lo mejor
El lavado de cara hace que luzca muy bien en las teles modernas. Su jugabilidad sencilla y directa funciona de fábula. Su completo multiplayer.
Lo peor
Las escaramuzas se vuelven algo repetitivas en ocasiones. Algunos fallitos técnicos en los personajes. No hay novedades jugables.
Plataforma comentada: Ps5
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Daniel Quesada
Coordinador de vídeo
Daniel Quesada es coordinador de vídeo y escribe en Hobby Consolas desde el año 2000. Especializado en juegos de actualidad y retro.
