GreedFall
Análisis

Análisis de GreedFall, juego de rol de acción para PS4, One y PC

Por Daniel Quesada

Versión comentada: PS4

Una isla enorme os espera, llena de aventuras. No es Mallorca en verano, sino un entorno de fantasía donde vuestra diplomacia deberá ser tan afilada como vuestra espada. Bienvenidos a GreedFall.

No es fácil hacerse un nombre en un género tan lleno de joyas como el del rol. Quizá por eso, los chicos del equipo Spiders (con Focus en la distribución) han optado por ir sobre seguro, pero con buena letra, con su nuevo juego GreedFall, que se pone el 10 de septiembre a la venta. Hasta ahora, el nombre de este RPG no había sonado mucho, pero a medida que se ha acercado su lanzamiento, los jugones hemos comenzado a sentirnos más y más interesados por él. Y es que parece mezclar algunos de los ingredientes más atractivos del género...

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La historia de GreedFall tiene lugar en un universo ficticio, inspirado en la Europa del siglo XVII. Nosotros encarnamos a De Sardet, encargado de proteger a su primo, el Gobernador, durante la travesía a Teer Fradee, una enorme isla donde podría encontrarse la cura para la Malachia, una enfermedad que está diezmando el continente. Una vez allí, descubren un complejo entramado de facciones enfrentadas, civilizaciones desaparecidas y rituales mágicos.

En un principio, la historia no es muy original, pero GreedFall sabe volverla interesante poco a poco a base de sus abundantes diálogos y unos personajes bastante bien definidos. Eso sí, nada más empezar la aventura, somos nosotros los que debemos configurar a nuestro personaje: desde elegir su sexo hasta su rostro y, claro, sus habilidades. Puede ser especialmente ducho en el combate cuerpo a cuerpo, en el uso de trampas y armas a distancia o en la magia ofensiva. Una vez dentro del juego, podemos ir puliendo sus habilidades en una dirección o en otra o incluso resetearlas por completo, si tenemos el ítem adecuado.

El resto de personajes sí están muy definidos y es ahí, precisamente, donde radica uno de los puntos fuertes de este juego de rol: no solo podemos modificar nuestra reputación entre las diferentes facciones de la isla (dependiendo de a quién ataquemos, a quién defendamos, con quién dialoguemos, etc.), sino que en todo momento nos acompañan dos personajes de apoyo en el equipo, que nosotros elegimos. Cada uno de ellos tiene una manera de atacar diferente y una forma de ser muy marcada (hay una oriunda de la isla, muy creyente en la naturaleza o un obispo, que cree que los insulares son unos bárbaros y tiene mucha confianza en la religión), de manera que nuestra relación con ellos también será determinante. Según las misiones que aceptemos y superemos, su lealtad hacia nosotros podrá aumentar o disminuir (y reportarnos nuevos puntos de habilidades) hasta el punto de que podremos tener romances con ellos. Además, algunas facciones no nos dejarán interactuar con ellas si nos acompaña algún personaje determinado.

En definitiva, la diplomacia y las relaciones con otros personajes son fundamentales para diseñar una estrategia que nos salga provechosa. A medida que vamos subiendo de nivel, podemos mejorar nuestra personalidad para "conquistar" a la gente con la que tengamos que negociar, pero también nuestra intuición para dar con nuevas vías con las que convencerlos. Así, dependiendo de cómo progresemos, podemos extorsionar, camelar o hacer reflexionar a los NPCs de una manera que otros usuarios no encontrarán. GreedFall quiere que diseñemos una experiencia de juego a nuestra medida, por lo que, en muchos casos, las misiones se pueden resolver de varias formas: negociando, infiltrándonos, peleando o, quizá, desbloqueando un camino diferente gracias a nuestras habilidades para forzar cerraduras.

Tenemos 3 árboles de habilidades (cada uno con sus correspondientes puntos de experiencia) que podemos ir recorriendo a medida que subimos de nivel. Esto se puede hacer un poco frustrante al principio, pues obtenemos muy pocos puntos con las subidas de nivel, así que encontraremos muchos puntos muertos porque no disponemos de la habilidad necesaria y nos toca buscar una vía alternativa. Esta dinámica recuerda bastante a la experiencia de juego de The Elder Scrolls: Skyrim por ejemplo y, de hecho, no es lo único que nos recuerda a juegos de Bioware, especialmente a Dragon Age: Inquisition. En general, la combinación de las armas blancas y las magias (que tienen su propia barra de energía) y la exploración mediante una brújula horizontal se sienten muy familiares, así que si sois veteranos de los juegos de rol de acción, os sentiréis muy cómodos enseguida.

GreedFall

Tanto la exploración como los combates son siempre en tercera persona y estos últimos tienen un ritmo bastante rápido, especialmente si aprendemos a combinar armas blancas con las de fuego (sí, también podemos usar pistolas cortas o trabucos) y la magia. Por último, también tenemos una barra de adrenalina, que se llena cuando atacamos o recibimos golpes y nos permite lanzar un par de golpes más poderosos de lo normal.

Todo esto ya os sonará como muy trillado, si bien hay un extra muy relevante: la Pausa Táctica. Al pulsar un gatillo, podemos pausar el combate para asignarnos atajos en la cruceta, ver las características de los enemigos o seleccionar ítems que nos echen un cable, desde pociones hasta trampas. Eso da un componente más estratégico a los retos, aunque al final, la clave está en ser hábiles con las esquivas y los ataques en el tiempo real. Aquí tenéis una pequeña muestra:

En general, una vez os acostumbréis a qué gatillo sirve para cambiar de arma y cuál para usar la adrenalina, notaréis que los combates son bastante cómodos. A veces, la vegetación de los escenarios enturbia la visibilidad, pero la forma de pelear es rápida y atractiva.

Además de dar cháchara a los NPCs y combatir mucho, también tenemos que explorar a conciencia. La isla de Teer Fradee es enorme y está llena de ciudades, asentamientos y bosques peligrosos, por lo que tenemos que caminar mucho, aprovechar para saquear cofres, minerales o los restos de los enemigos y buscar nuevas rutas hasta nuestros objetivos. Eso sí, De Sardet es más bien flojete, así que no podemos saltar, solo escalar ciertas zonas muy concretas (algo que se puede mejorar con el tiempo) y, aunque el juego es abierto y podemos ir a las partes del mapeado que queramos, cuando queramos, lo cierto es que los caminos son bastante más lineales que en otros RPGs occidentales, por mucho que la vegetación y otros trucos traten de disimularlo.

Hay un pequeño añadido bastante ingenioso durante la exploración: cuando llegamos a un área nueva que necesite ser cargada, nuestros personajes montan un campamento para que hablemos con ellos, compremos nuevas armas o equipo o mejoremos en una mesa de trabajo el material que tenemos. Así, podemos hacer tiempo de forma práctica mientras se carga el escenario.

GreedFall

Hablando de escenarios, nos toca hablar del apartado técnico de GreedFall. El equipo de Spiders ha creado unos entornos realmente elegantes y atractivos gracias a su motor propio Silk Engine, cuyo colorido destaca especialmente si activamos la opción de HDR (y tenemos una consola y TV compatibles, claro). En Xbox One X y en PS4 Pro, es posible jugar en 4K y, con todo ello combinado, los entornos llegan a sorprender para bien. En ocasiones, recuerdan a los de juegos como Horizon: Zero Dawn aunque, como decíamos, aquí la exploración no es tan abierta.

Los que no lucen tan bien son los personajes. Sus ropas y animaciones son correctos, pero en general los rostros muestran un grado de detalle bastante anticuado. La iluminación suele disimularlo, pero en muchas ocasiones parece que estamos ante personajes de un juego de hace unos años. En conjunto, el apartado gráfico sale bastante bien parado, para tratarse de un juego así de amplio.

En cuanto al sonido, tenemos que advertiros que las voces, muy buenas, eso sí, están solo en inglés. Tanto los menús como los subtítulos están en castellano, con pequeñitos defectos (si elegimos a un personaje femenino, suelen referirse a nosotros en masculino, aunque el parche de lanzamiento promete solventar esto), pero en general tienen un acabado muy bueno. La música suele ser bastante discreta, pero nos ayuda a saber cuándo hay un enemigo cerca, ya que se va intensificando dinámicamente.

GreedFall

En conjunto, GreedFall es un juego de rol muy sólido y completo, que aporta poco de cosecha propia y, quizá, no tiene una historia tan apasionante como un The Witcher 3 o los juegos de Bethesda, pero que tiene todo lo que un amante de los RPGs de acción puede pedir. Y se puede pelear con un tricornio en la cabeza, como un Guardia Civil. Qué cosas.

Valoración

Una sólida propuesta para los amantes de los RPGs de acción, que toma prestados elementos de muchos clásicos y a la vez sabe construir su propio mundo.

Hobby

84

Muy bueno

Lo mejor

Los escenarios y la ambientación que los envuelve. La versatilidad del uso de la diplomacia.

Lo peor

Tiene pocas ideas nuevas y más bien "remezcla" ingredientes de otros juegos. Los personajes tienen el detalle justito.

Y además