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Hades análisis
Análisis

Análisis Hades para Nintendo Switch y PC, uno de los imprescindibles de 2020

Versión comentada: Nintendo Switch

¿Merece la pena Hades, el nuevo juego de Supergiant Games para Nintendo Switch y PC? ¿Es tan buen como dicen? ¿Puede un roguelite destacar por su historia? Respuesta corta: sí a todo. Respuesta larga: ¡análisis!

Si hay una faceta que hasta ahora se le había resistido al género roguelike/roguelite, esa es la narrativa. Hablamos de juegos en los que el objetivo es ir del punto A al punto B repartiendo leña y repetir exactamente ese mismo proceso una y otra y otra y otra vez. Hay ejemplos relativamente recientes, como The Binding of Isaac o Dead Cells, que lo han intentando y hasta cierto punto conseguido, pero la narración es tan básica que, al final, la historia es el último motivo por el que volvemos a esos juegos.

Y es comprensible porque hay muy poco margen de maniobra: no hay lugar para secuencias scriptadas o momentos calmados, no hay lugar para giros de guion o desarrollo de personajes. No hay escapatoria.

O no la había hasta que Supergiant Games, estudio independiente responsable de Bastion, Transistor y Pyre (algún día tenemos que hablar de su trayectoria meteórica; son todos juegazos), decidió atreverse con el género y desarrollar Hades, su nuevo juego que ya está disponible para Nintendo Switch y PC en versión 1.0 tras varios años en Early Access.

Porque Hades coge una historia, unos personajes y un desarrollo narrativo, y los integra con tanto acierto dentro de la fórmula "Kill. Die. Repeat" que incluso sorprende que a nadie se le hubiese ocurrido antes. Hemos tenido que viajar hasta la Grecia mitológica, y en concreto hasta lo más profundo del Inframundo, para encontrar el primer roguelike que recomendaríamos por su historia. Y sólo es la primera de sus muchas virtudes.

Estamos ante uno de los mejores juegos del año, y en el análisis de Hades para Nintendo Switch y PC, vamos a intentar explicar por qué.

Diablo, pero al revés

En Hades, se puede apreciar de forma bastante clara la influencia de los anteriores trabajos de Supergiant Games y lo mucho que han aprendido en estos últimos once años. Jugablemente, por ejemplo, no se diferencia demasiado de Bastion: controlamos a Zagreo, hijo de Hades y príncipe del Inframundo, en tercera persona y desde una perspectiva isométrica. Tenemos un botón de ataque, otro de ataque especial, otro de esquiva y otro de ataque a distancia. A grandes rasgos, eso es todo.

Lo que sí que ha cambiado es la sensación al ponernos en los mandos: Hades es el juego más satisfactorio de Supergiant Games, y con muchísima diferencia. Da gusto controlar a Zagreo, moverse a toda velocidad entre los enemigos y repartir espadazos a diestro y siniestro. Esto es clave, porque recordemos que vamos a estar haciéndolo durante muchas, muchas horas.

Puede que estéis pensando que suena "demasiado simple". Y no os falta razón, pero esa simpleza es clave y la encontramos en otro aspecto de Hades que, de primeras, choca: no hay exploración. Las partidas son una sucesión continua de combates: entramos a una habitación, liquidamos a todos los enemigos y pasamos a la siguiente. Así, hasta morir.

Hades Nintendo Switch

¿Cómo es posible que un juego tan sencillo funcione tan bien? Pues para empezar por su inmediatez: no perdemos tiempo buscando rutas o volviendo atrás en busca de objetos o tiendas. Aquí, esas situaciones se han convertido en decisiones: al terminar un enfrentamiento, muchas veces se nos da a elegir entre dos, puede que tres, habitaciones por las que seguir.

Por ejemplo, puede que tengamos que decidir entre pasar a una sala donde se garantiza que al vencer obtendremos una bendición de los dioses, y otra donde nos espera la tienda del barquero Caronte, quien tiene un surtido de mercancías a la venta. Se podría decir que nosotros decidimos la forma que adquiere el Inframundo en cada partida, y por supuesto estas decisiones son importantísimas de cara a la build que tengamos en mente.

Hades Nintendo Switch

Porque como ya habréis imaginado, la jugabilidad de Hades va mucho más allá de su simpleza mecánica. En el ascenso hacia la superficie, podemos obtener diferentes tipos de mejoras que nos confieren nuevas habilidades, como el martillo de Dédalo que modifica el funcionamiento de las armas, o las mentadas bendiciones de los dioses. Estás últimas son las más interesantes debido a su elevado número, variedad e infinitas combinaciones.

Puede que obtengamos una bendición de Hermes que nos da esquivas adicionales, o que Atenea nos permita reflejar disparos con el ataque estándar, o que Artemisa mejore la probabilidad de golpes críticos, o que Poseidón nos permita hacer un llamamiento que nos hace invulnerables, o que Ares nos otorgue daño de venganza al ser golpeados, o que los rayos de Zeus acompañen nuestro ataque especial... Hay un enorme número de bendiciones por cada dios, así como bendiciones duales donde se combina el poder de dos. Y todas cuentan con rarezas y niveles de poder, como en un RPG.

Hades Nintendo Switch

Pero lo verdaderamente increíble es cómo todo esos efectos puede sinergizarse para conseguir resultados devastadores, algo claramente heredado de Transistor y las múltiples posibilidades de las funciones. Para que lo entendáis, os ponemos un ejemplo reciente que hemos vivido: tras mejorar la espada para que cada golpe nos devolviese una pequeña cantidad de salud, obtuvimos otra mejora que nos permitía mantener pulsado el botón de ataque estándar para realizar golpes de manera automática y después la bendición de Hermes aumentó la velocidad de ataque. ¿Resultado? Una máquina de hacer picadillo. 

Oh, y por supuesto la espada no es la única arma: hay otras cinco esperando a ser desbloqueadas. Y sí, todas tiene mecánicas propias que requieren que entendamos y dominemos su funcionamiento. Las bendiciones pueden tener efectos diferentes según el arma, y es interesante ir descubriendo qué dios se adapta mejor a cada una.

Pese a la enorme variedad, siempre cabe la posibilidad de que haya jugadores que sólo usen un arma o escojan siempre las mismas bendiciones... Pero incluso en eso han pensado: Hades nos invita constantemente a variar, recompensado el cambio de arma tras cada partida y ofreciendo grandes premios a quienes pongan a prueba todas las bendiciones y mejoras.

Hades Nintendo Switch

Algo bastante curioso de los roguelite, es que pese a diferenciarse de los roguelike en el hecho de que es posible mejorar de forma permanente, muchas veces esas mejoras no son demasiado tangibles y al final dependemos más de la suerte y nuestra habilidad. No es el caso de Hades, que nos permite mejorar aspectos de Zagreo como el daño de ataque, la salud, la cantidad de veces que podemos revivir... Así que al avanzar en el juego hay una verdadera sensación de progreso.

De hecho, aquí no se pierde todo al morir: lo más importante, los fragmentos que nos permiten mejorar al personaje, se conservan. Así que aunque la muerte sea dolorosa, sabemos que en la siguiente partida seremos más fuertes. Hades es el roguelite que le recomendaríamos incluso a alguien que odia los roguelite.

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Puede que ya no penséis que es simple; puede que ahora penséis que es... demasiado complejo. Pero Hades administra muy bien todas sus mecánicas para no saturar al jugador, presentándolas poco a poco. A veces, basta con morir y empezar otra partida, mientras que otras tendremos que cumplir unos requisitos. Pero ahí está la clave: constantemente hay algo nuevo. Habiendo jugado ya más de ¿veinte? ¿treinta? horas, y habiendo completado cinco partidas, seguimos desbloqueando novedades. Novedades de peso.

La suma de todos estos elementos provocan algo que, por muy mal que suene, sólo se puede describir como adicción. Hades es adictivo. Tan adictivo que ahora mismo no recordamos nada igual. Terminamos una partida y decimos "bueno, aquí lo dejamos... Pero antes vamos a probar a mejorar a Zagreo... Y ya que estamos, vamos a mejorar la relación con algún personaje... Y ya de paso, vamos a elegir el arma para la siguiente partida. Bueno, ya que estamos, vamos a empezar la partida... " Y cuando nos damos cuenta son las cuatro media de la mañana y hemos vuelta a superar el juego (basado en hechos reales).

Hades Nintendo Switch

Hades es un cóctel en el que cada uno de sus ingredientes está diseñado para que no soltemos el mando. Pero su ingrediente secreto, el que va a hacer que volváis a jugar una y otra vez, es la historia.

Y de primeras no puede ser más sencilla: Zagreo está harto y decide irse de casa. A Hades, por supuesto, no le hace ninguna gracia, así que no va a ponérselo fácil. El príncipe debe abrirse paso a través de los distintos niveles del Inframundo, luchando contra todo tipo de criaturas para llegar a la superficie. Por suerte Zagreo tiene sangre divina, así que si cae en combate -como ya habéis adivinado- vuelve a casa y debe volver a empezar. Básicamente es como Diablo, pero en lugar de descender hacia lo más profundo del infierno, se asciende.

Hasta ahí todo dentro de lo normal, pero ahora viene lo interesante: en cada partida vamos a conocer a personajes nuevos, ya sean habitantes del Olimpo, del Inframundo u otros... lugares. Sobra decir que todos están basados en la mitología griega, aunque muchos de ellos presentan rasgos que los hacen aún más interesantes y actuales. Hades apuesta, y mucho, por la representación LGTBQ; no debería sorprendernos en absoluto si tenemos en cuenta el material original, pero siempre es digno de elogio.

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Todas esos personajes tienen historias y relaciones asociadas (algunas desconocidas para nosotros, en un principio) que se van desarrollando a medida que nos cruzamos con ellos. Recuerda en gran medida a la forma en que la narrativa de Pyre iba evolucionando ante nuestros ojos, hasta convertirse en ese universo tan rico en detalles. La calidad del guion es sobresaliente y no hay ni una sola frase o diálogo que no resulte interesante, ingeniosa y/o esté cargada de humor.

Y por supuesto hay una historia principal, que es el motivo de peso que nos empuja a seguir adelante y querer saber más. E incluso cuando lo logramos, cuando conseguimos huir del Inframundo, la excusa para tener que volver a empezar está tan bien planteada a nivel argumental, que en cuanto acabéis una partida vais a decir: "tengo que escapar otra vez, necesito saber cómo sigue esto".

Hades Nintendo Switch

Porque, sí, Hades tiene un final. La historia tiene un final. Porque en lo que a contenidos se refiere, parece un juego infinito. Pero al contrario que Dead Cells, que a día de hoy sigue actualizándose con nuevos niveles, armas, enemigos, etc., en Supergiant Games consideran que Hades está terminado, así que lo único que vamos a ver son parches y correcciones (y quién sabe si versiones para más plataformas). Ya que hablamos de eso, hay que mencionar la versión de Nintendo Switch, que es a la que hemos jugado para elaborar este análisis: su resolución es de 720p, tanto en modo portátil como en TV, y se mueve a 60fps la mayor parte del tiempo.

Cuando hay muchos enemigos y efectos en pantalla (algo que sucede muy a menudo), se aprecian ralentizaciones; no estropean la experiencia, pero son muy, muy evidentes. Y si jugáis en una televisión 4K, hay elementos, como los modelos 3D, que se muestran bastante borrosos.

Hades Nintendo Switch

Por suerte, el apartado artístico logra esconder bastante bien estas imperfecciones. Desde los escenarios dibujados a mano hasta los retratos de los personajes, todo destila un estilazo embriagador que es seña de identidad en los trabajos de Supergiant Games y su directora artística, Jen Zee. En el caso de Hades, se ha apostado por un estilo cercano al cómic americano, con sombras muy marcadas y colores intensos, que le sienta de miedo.

¿Y qué decir de la banda sonora de Hades? Como en el caso del apartado artístico, es otro de los elementos que siempre han destacado en los juegos de Supergiant, y aquí su compositor, Darren Korb (que también es la voz de Zagreo), se ha vuelto a superar. La banda sonora es dinámica, presentando melodías sencillas en la primera estancia de un nivel, que van cambiando en función de la situación... Y el nivel de la amenaza.

Al principio suena como esperaríamos que sonase la banda sonora de cualquier obra que lleve la mitología griega por bandera, pero poco a poco las canciones van creciendo en intensidad hasta transformarse en algo que sólo se puede describir como: DOOM. Solos de guitarra infernales que acompañan nuestros movimientos en los enfrentamientos contra jefes finales a un ritmo vertiginoso, y que estamos escuchando mientras escribimos estas palabras para que os hagáis una idea de lo buenos que son.

Hades Nintendo Switch

Y ni siquiera hemos hablado de la absurda, absurda cantidad de líneas de diálogo que hay en Hades. Después de todas las partidas que hemos jugado, nos sorprende seguir escuchando nuevos comentarios de los personajes al realizar acciones como recoger una bendición o pasar por un punto del Inframundo por el que ya hemos pasado veinte veces. Es... es como si no se acabasen nunca.

Por 20 euros, Hades ofrece más de cien horas de la máxima calidad. Más de cien horas. Estamos ante un juego al que vamos a volver una y otra vez durante los próximos días, meses y quién sabe si incluso años para seguir desbloqueando contenido mientras disfrutamos de su jugabilidad, arte y banda sonora. Y todo ello, sin recurrir a elementos de juego como servicio y desarrollado por un estudio independiente de apenas veinte personas. Si esto no es la ambrosía, que baje Zeus y lo vea.

Valoración

Simple y llanamente: Hades es el mejor trabajo de Supergiant Games y uno de los mejores juegos de 2020. Jugabilidad, historia, diseño, apartado visual y banda sonora del más alto nivel, se funden para formar el roguelite más adictivo que existe. Del Inframundo se puede escapar; de este juego, no.

Hobby

93

Excelente

Lo mejor

Jugabilidad, diseño artístico, banda sonora, contenido, historia y su integración dentro del desarrollo roguelite... En definitiva: todo.

Lo peor

Aunque por lo general aguanta muy bien el tipo, cuando la cosa se pone candente la versión para Nintendo Switch petardea.

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