Análisis de The Siege and the Sandfox, un "sigilovania" con buenas ideas y un pixel-art precioso

Análisis y opinión de The Siege and the Sandfox, un juego único para PC que combina la exploración y los saltos de los metroidvania con mecánicas de sigilo.

No es de extrañar que haya muchos jugadores que están cansados de los metroidvania; es uno de los géneros más populares, especialmente dentro de la escena independiente, y raro el mes que no se anuncia (o se lanza) uno nuevo (personalmente no es un problema porque nos encantan esta clase de juegos).

Por suerte, hay estudios como Cardboard Sword que se atreven a desarrollar metroidvanias dándoles una vuelta de tuerca que los hace únicos, como es el caso de su nuevo trabajo: The Siege and the Sandfox.

A primera vista puede parecer que no se diferencia de otros juegos del género, pues tiene un desarrollo en scroll lateral y un apartado gráfico pixel-art. Pero a la hora de jugar no hay nada (o casi nada) que se le parezca, pues se trata en realidad de un stealthvania, que se podría traducir como "sigilovania".

En otras palabras: The Siege and the Sandfox combina los elementos habituales de un metroidvania con mecánicas de sigilo. Veamos qué tal funciona el cóctel.

El análisis de The Siege and the Sandfox para PC de HobbyConsolas:

Jugabilidad y gameplay de The Siege and the Sandfox en PC

The Siege and the Sandfox nos pone en el papel de al'Fenak, un hábil asesino conocido como "Fének" (los simpáticos zorros del desierto, de ahí el título de la aventura). Una noche, su ciudad es asediada por un ejército, así que el Fének se dirige a ver al rey para ofrecerle su ayuda... Pero justo cuando llega descubre que ha sido asesinado.

El héroe es acusado del delito y lanzado a las mazmorras subterráneas de la ciudad. Malherido, debe volver a la superficie, revelar la verdad de lo acontecido y, de paso, salvar la ciudad.

Bajo esta premisa, debemos explorar las laberínticas mazmorras subterráneas, recuperando las habilidades del Fének y obteniendo otras nuevas para poder llegar cada vez más lejos, como es habitual en los metroidvania.

Pero en cuanto nos ponemos a los mandos, podemos advertir que se trata de un juego único dentro del género: los controles del Fének exigen precisión y tienen cierta pesadez, pero no lo decimos como algo malo; pensad en los Prince of Persia originales y entenderéis a qué nos referimos.

De hecho, The Siege and the Sandfox tiene muchos elementos que recuerdan a la saga Prince of Persia, empezando por la maravillosa ambientación de estilo árabe, que nos muestra todo un submundo con sociedades de rufianes, clanes olvidados de asesinos y secretos antiguos relacionados con la arena.

Pero la mayor herencia de Prince of Persia, como decimos, es el plataformeo. Saltar es una parte importante de la jugabilidad de The Siege and the Sandfox, pues para desplazarnos debemos medir bien los saltos, correr por las paredes, balancearnos, saltar de muro en muro… Es uno de los aspectos que más hemos disfrutado de la aventura.

A veces, sin embargo, nos toparemos con enemigos. Y es en esos momentos donde entra en juego el sigilo: el Fének no puede luchar de forma directa; un único golpe basta para que se acabe la partida. En su lugar, debemos recurrir a la infiltración: caminar agachados para no hacer ruido, ocultarnos en las sombras y en otros escondites, apagar antorchas, mirar por las cerraduras…

El sigilo como tal está bastante conseguido, pero presenta varios problemas que hacen que sea uno de los aspectos que menos se disfrutan. El primero es el más evidente: morir de un golpe puede ser muy frustrante y, aunque los checkpoints abundan, en ocasiones toca repetir secciones enteras.

La IA de los enemigos tampoco ayuda, pues tienen comportamientos erráticos y nos hemos topado con unos cuantos bugs, como enemigos que se quedan atascados en el escenario o no vuelven a sus puestos como deberían. Además, las opciones en los momentos de sigilo son un tanto limitadas, de manera que la mayoría de situaciones se resuelven casi siempre de la misma forma.

El tercer problema lo encontramos al explorar, pues si atravesamos una zona de sigilo, toca repetirla de nuevo. En otras palabras: si estamos tratando de regresar a algún punto —el habitual backtracking de los metroivania— el ritmo de la exploración se resiente enormemente.

Este es el gran problema de The Siege and the Sandfox: como metroidvania es muy irregular. En primer lugar, porque hay muy poca libertad; el juego “engaña” para que pensemos que hay muchos caminos, pero en realidad y, por lo general, solo hay uno por el que se puede avanzar.

Y en cualquier caso, casi es mejor así, porque la exploración como tal es muy tediosa. Además de por tener que repetir las fases de sigilo, porque los niveles están diseñados de tal manera que debemos recorrerlos al completo y de forma metódica si queremos ir a algún sitio. Además, las recompensas por explorar y salirse del camino rara vez merecen la pena.

Es una lástima decir esto, pero creemos que The Siege and the Sandfox habría funcionado mejor como un juego de plataformas y sigilo tradicional, sin backtracking ni la mayoría de elementos habituales en los metroidvania.

Pero no todo es malo: ya hemos hablado de su sensacional ambientación, pero también hay que destacar su maravilloso apartado audiovisual, con un precioso pixel-art y un trabajado diseño de audio. Es especialmente reseñable el hecho de que sólo se escuche una voz en toda la aventura, la de la narradora que cuenta la historia y pone voz a los personajes, pero hace un trabajo enorme.

¿Es difícil The Siege and the Sandfox?

The Siege and the Sandfox no es un juego especialmente difícil en el sentido tradicional, lo complicado es navegar por los escenarios y “resolver” las fases de sigilo, que se pueden entender como puzles en los que debemos averiguar dónde escondernos o cuál es el mejor momento para salir de las sombras.

Así que, dependiendo de nuestra habilidad, es posible que nos toque repetir estas fases unas cuantas veces, pues basta que nos pillen una vez para tener que reiniciar desde el último punto de control.

Con las fases de plataformeo pasa algo similar, pues debemos encontrar el camino correcto o descubrir cómo alcanzar algún punto del escenario. La diferencia aquí es que no morimos (ni siquiera al caer de gran altura), por lo que los saltos se hacen más llevaderos.

¿Cuántas horas dura la historia de The Siege and the Sandfox?

Completar la historia de The Siege and the Sandfox puede llevarnos entre 7 y 10 horas, dependiendo de si decidimos ir directos a completar el argumento o exploramos en busca de los diferentes coleccionables.

Una vez terminado no se desbloquea ningún tipo de modo o nueva partida plus, así que los únicos motivos para rejugarlo son volver a disfrutar la historia o tratar de recoger cualquier coleccionable que nos dejamos en la primera partida.

Precio y plataformas disponibles

The Siege and the Sandfox está disponible para PC a través de Steam y la tienda de Epic Games desde el 20 de mayo de 2025 a un precio de 14,99€.

Por el momento sólo está disponible en formato digital y no se ha anunciado que vaya a lanzarse en consolas, pero, como siempre en estos casos, no podemos descartar que eso cambie en un futuro.

Un sigilovania ciertamente arenoso

The Siege and the Sandfox es esa clase de juego donde se puede apreciar a la perfección el potencial, pero también una mala ejecución que tira por tierra sus buenas ideas.

Un metroidvania con sigilo es un concepto chulísimo, aportando una muy necesaria frescura al género, y tanto la ambientación como lo que plantea la historia son conceptos realmente atractivos.

Desgraciadamente, la forma en que se ha implementado el sigilo y el diseño de niveles no casan bien con el tipo de exploración que requieren los juegos de este estilo, provocando que a la larga perdamos las ganas de buscar los secretos de su apasionante mundo.

En cualquier caso, si algo de lo que habéis visto o leído en este análisis os ha llamado la atención, os invitamos encarecidamente a darle una oportunidad. En primer lugar, porque por ese precio es difícil decirle que no.

Pero, sobre todo, porque esta clase de proyectos se merecen todo el apoyo del mundo para que sus responsables puedan brindarnos nuevos proyectos.

Valoración

Nota 70

The Siege and the Sandfox es una propuesta única que combina metroidvania y sigilo, haciendo gala de muy buenas ideas, pero la mala ejecución de varios de sus elementos da como resultado una mezcla bastante arenosa.

Lo mejor

El pixel-art. La ambientación. El diseño de sonido. Como metroidvania, no hay nada que se le parezca...

Lo peor

... pero la ejecución es muy irregular. El backtracking es terrible. El sigilo puede ser muy frustrante. Algunos bugs muy molestos.

Plataforma comentada: Pc

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Álvaro Alonso

Redactor

Álvaro Alonso es redactor en Hobby Consolas desde 2014 especializado en la crítica de videojuegos.

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