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Spelunky 2
Análisis

Análisis Spelunky 2 para PS4 y PC, un roguelike tan fantástico como difícil

Versión comentada: PS4

Como su predecesor, Spelunky 2 nos propone un viaje hasta las profundidades de la tierra tan exigente como gratificante. Nos ponemos el casco y cogemos el pico para contároslo en el análisis de este roguelike para PS4 y PC.

Puede que no fuese el padre del género, pero el primer Spelunky fue el juego que marcó las pautas del roguelike (y roguelite) moderno: muerte permanente, niveles generados aleatoriamente para que cada partida sea diferente, una jugabilidad sencilla pero con infinidad de variaciones, secretos a tutiplén y una dificultad muy elevada. Y teniendo en cuenta la cantidad de juegos que siguen a pies juntillas estos "mandamientos" aun a día de hoy, os podéis hacer una idea de lo importante e influyente que Spelunky ha sido para la industria.

Y ahora, doce años después de que el original llegase a PC (como freeware, además), Derek Yu nos trae la secuela de su juego estrella, disponible en PS4 desde la semana pasada y el próximo 29 de septiembre en Steam. Curiosamente, se podría definir Spelunky 2 usando exactamente las mismas pautas que definen a su antecesor... o al resto de roguelikes. Pero tras excavar un poco y sumergirnos en las profundidades, descubrimos que es mucho, mucho más que eso; aquí hay oro.

Os lo contamos en nuestro análisis de Spelunky 2 para PS4.

Viaje al centro de la luna

Spelunky 2 nos pone en el papel de Ana, hija del protagonista del primer Spelunky, quien decide viajar hasta la luna (acompañada por su fiel perro) en busca de sus padres, que han desaparecido sin dejar rastro. Como sus padres antes que ella, Ana emprende el descenso hacia las profundidades del satélite... Pero pronto descubre que las normas terráqueas sobre la vida y la muerte funcionan de forma diferente en la luna, y que su interior está plagado de secretos y misterios.

Lo primero y más evidente que descubrimos al empezar Spelunky 2 es que se trata de un juego cuidadísimo. Es la clase de título donde ya desde el menú principal sientes que estás ante algo muy fino, gracias a detalles como la forma en que la secuencia de introducción, donde se narra la llegada de Ana a la luna, da paso a la pantalla de título mediante un corte a negro que desaparece con la luz de la antorcha y una melodía ominosa.

Por supuesto, ese cuidado y esa finura no sólo se encuentran en los menús: el control de Spelunky 2 es sencillamente perfecto. Desde el momento en que presionamos una dirección de la cruceta o el botón de salto por primera vez, sabemos que el personaje se va a mover y va a hacer exactamente lo que digamos. En lo que se refiere a juegos con desarrollo de plataformas 2D, esto es el top; nos extrañaría mucho, muchísimo, que se pudiese mejorar de alguna forma la precisión de los saltos o la inercia del desplazamiento.

Que el control sea tan sumamente preciso no sólo es algo muy bueno: es esencial. Porque si fuese de otro modo, sería inevitable achacar las muertes a la imprecisión de los controles. Pero no es así: en Spelunky 2, cada vez que cometemos un error sabemos que la culpa recae sobre nuestro hombros y sólo sobre nuestros hombros. No hay muertes injustas, hay errores al calcular la distancia que separa el látigo de un murciélago.

Spelunky 2

Porque como su predecesor, es un juego difícil. Extremadamente difícil, nos atreveríamos a decir. Cada elemento del escenario, ya sea un enemigo, una vasija o incluso un amable tendero, es en Spelunky 2 una potencial herramienta para llevarnos a la pantalla de Game Over. Todo está diseñado para matarnos.

¿Y qué tenemos para defendernos? Nuestro personaje cuenta de inicio con cuatro corazones, varias bombas, unas cuentas cuerdas y un látigo con un alcance que nada tiene que ver con el que blandía Indiana Jones. Sólo con esto, debemos abrirnos paso: los corazones vuelan al mínimo contacto, pero se pueden recuperar por diversos métodos (una de las novedades de Spelunky 2 es encontrar a nuestra fiel mascota en los niveles; si la llevamos hasta la salida con vida, su cariño nos devuelve algo de salud); las bombas nos permiten "reformar" el escenario, abriendo nuevas vías con su poder explosivo; las cuerdas sirven para alcanzar puntos elevados o descender con seguridad; y el látigo... el látigo es bastante inútil, y a menudo el viejo salto sobre enemigo a la Mario es una mejor opción.

Spelunky 2

Por suerte, a medida que descendemos podemos encontrar tesoros de todo tipo, que más tarde podemos usar para comprar armas: escopetas, bumeranes, escudos... Con una limitación, eso sí: sólo podemos llevar un objeto en las manos, así que si, por ejemplo, queremos recoger una piedra para activar una trampa sin sufrir daño, primero vamos a tener que soltar el arma.

Puede llegar a ser frustrante, no os vamos a engañar, y la primera vez que juguéis muchas partidas no van a pasar de los dos o tres minutos. ¿Hemos dicho la primera? Incluso después de cientos, de miles de descensos, vais a seguir muriendo de formas tontas. Pero ahí reside gran parte de la magia de Spelunky 2: en cada una de esas partidas vais a aprender algo nuevo. No hay ni una sola en la que sintamos que el tiempo se ha desaprovechado.

Spelunky 2

La primera vez, seréis incapaces de reconocer los bloques trampa que disparan una dolorosa flecha. La segunda evitaréis la flecha, pero la plataforma de presión que revela una hilera de pinchos os empalará. La tercera sortearéis la flecha y la plataforma, pero saltaréis sobre una flor carnívora que os devorará. La cuarta evitaréis la flecha, la plataforma y la flor, pero lanzaréis un objeto por error contra el tendero, quien enfurecido os volará la cabeza con su escopeta.

En parte, es como si todo Spelunky 2 fuese un gigantesco tutorial. Esa sensación de aprendizaje constante es maravillosa y otro de sus puntos fuertes, pues constantemente estamos descubriendo -adrede o por casualidad- cosas nuevas. Por poner un ejemplo: en una de nuestras muchas partidas, mientras surcábamos un nivel a lomos de un flamante pavo (las monturas son una de las novedades de Spelunky 2), descubrimos que al lanzar una antorcha contra el animal éste se convierte en un delicioso alimento que recupera salud.

Spelunky 2

Es un ejemplo tonto (y un buen consejo si decidís empezar a jugar), pero resume a la perfección lo bien pensado que está Spelunky 2. Nos recuerda en parte a cómo todos los sistemas de The Legend of Zelda: Breath of the Wild están diseñados de forma que interactúen unos con otros, dando lugar a grandes momentos de realización al probar algo y descubrir que "sí, se puede hacer".

En ese sentido, la cantidad de detalles es descomunal. La oferta de contenido de Spelunky 2 es descomunal: el elevado número de niveles (todos únicos y con diferentes mecánicas), la gran variedad de enemigos y jefes, armas, objetos de todos los tipos y colores, personajes desbloqueables (cada uno con animaciones y sonidos propios)... Cuesta creer que un juego que no ocupa ni un gigabyte (837,4 MB, para ser exactos) contenga tantísimo contenido. La cantidad de horas de juego que ofrece es mastodóntica, como para estar descendiendo durante meses.

Spelunky 2

Y todo esto hablando únicamente del modo aventura, el principal en Spelunky 2. Porque además de eso tenemos desafíos diarios, modos  multijugador cooperativos (tanto online como local) y una arena competitiva que es puro caos.

En cuanto al apartado visual, Spelunky 2 apuesta por un estilo muy en la línea de la versión HD de Spelunky, pero con un mayor nivel de detalle y efectos que se salen del 2D, como el magma u otros líquidos que se pueden ver en algunos niveles. La sencillez de su estilo artístico quizás no sea del gusto de todos, pero hay que reconocer que le da mucha personalidad y es consecuente con el juego original. En cuanto a la banda sonora, sin ser de las mejores melodías que hemos escuchado, puede presumir de no hacerse pesada. Os sonará a estupidez, pero en un juego donde repetimos niveles una y otra vez escuchando sus melodías asociadas, nos parece un gran logro.

Spelunky 2

Para terminar, una recomendación: lo más bonito de Spelunky 2 es el descubrimiento. Así que si decidís darle una oportunidad, procurad no recurrir a guías a menos que sea estrictamente necesario; dejad que sean vuestros errores o golpes de suerte los que os enseñen todo lo que ofrece. Y para reforzar aún más, tratad de "engañar" a algún colegas para que os acompañen en la expedición, e id compartiendo los descubrimientos que vayáis haciendo a medida que desentrañáis los secretos de Spelunky 2. La sensación es impagable.

Valoración

Un roguelike fantástico y exigente, que hará que suspiréis de alivio como nunca lo habéis hecho cada vez que crucéis la puerta que lleva al siguiente nivel. Pero su verdadera magia reside en el descubrimiento, en cada "momento pavo asado" y en el aprendizaje a través del error. Y en Spelunky 2 hay millones de errores que cometer.

Hobby

87

Muy bueno

Lo mejor

La enorme cantidad de secretos por descubrir. Se controla como un sueño. Rejugabilidad infinita.

Lo peor

Es un juego dificílisimo; no es algo malo, pero supone una barrera importante para quienes tengan poca paciencia y/o habilidad.

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