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Windbound
Análisis

Análisis de Windbound, supervivencia y rogue-like en un místico océano para PS4, Switch, Xbox One y PC

Por David Rodríguez

Versión comentada: PS4

Os traemos el análisis de Windbound para PS4, Nintendo Switch, Xbox One y PC, el nuevo título indie que ha captado las miradas de los más curiosos gracias a un estilo que recuerda a The Legend of Zelda y que entremezcla la supervivencia con el rogue-like. Levamos anclas, soltamos las amarras y desplegamos el velamen para navegar en esta nueva y ambiciosa propuesta.

El océano es un lugar mágico, salvaje e indómito. Una masa de agua con vida propia que ha logrado ganarse el respecto del ser humano durante miles de años. No son pocos los que han intentado desentrañar los secretos que hay bajo sus aguas o entre ellas. Ahora, Windbound se ha atrevido a surcar sus corrientes para traernos una propuesta diferente y ambiciosa. ¿Habrá llegado a buen puerto este indie?

Windbound es lo nuevo de 5 Lives Studios, creadores de Satellite Reing. Bajo el sello de Deep Silver, este título de corte independiente busca crear su propia identidad basando su diseño en éxitos como Zelda Breath of the Wild y Wind Waker mientras incorpora una mezcolanza de géneros muy atractiva.

Supervivencia y rogue-like se dan la mano en un juego que no esconde, en ningún momento, una profunda ambición y una clara intención de ganarse al jugador mediante un bello diseño artístico y una sensación de libertad que solo puede conseguirse mediante la navegación infinita que proporciona el océano.

Sin embargo, esa búsqueda por llamar la atención con todo un despliegue de posibilidades y buenas ideas queda a la deriva en varios momentos. No ha sido sencillo analizar este juego, puesto que su vocación por ser un título brillante y el palpable cariño depositado por sus creadores son tan evidentes como los errores que no llegan a atar correctamente los cabos de su planteamiento.

Naúfragos en un bello y misterioso mundo

Windbound comienza mostrando todas sus cartas en lo referente a la jugabilidad, pero ocultando su trama de manera intencionada. Esta obra nos pone en la piel de Kara, una joven navegante que parece ser la única superviviente de una flota de embarcaciones destruida.

Análisis Windbound

Sin nada en absoluto, salvo un cuchillo, quedaremos a la deriva hasta alcanzar la orilla de una pequeña isla. Aquí es donde comienza nuestra historia, que consistirá en averiguar los orígenes del pueblo que habita esos mares. Para ello tendremos que hacer acopio de recursos en tierra firme, lanzarnos al mar con nuestro bote y dar con tres torres de piedra que nos darán acceso a un templo.

En este santuario conoceremos los fragmentos del pasado de esta misteriosa civilización. Una vez superemos una prueba, avanzaremos al siguiente capítulo de un total de cinco, que tardarán en completarse unas 10 horas aproximadamente entre todos.

Análisis Windbound

Por lo tanto, Windbound no cuenta con un mundo abierto como tal, si no que cada capítulo dispone de una serie de emplazamientos. Conforme más avanzamos en la historia, más grande será el mapeado de cada capítulo. La sensación de amplitud y progresión se desarrolla de manera sobresaliente, pero la repetición del mismo objetivo puede hacer un tanto monótona esta historia.

Aquí es donde llega una de las apuestas más grandes de 5 Lives Studios con este juego: la introducción del género rogue-like. Si morimos, regresaremos al comienzo de la historia, únicamente con los recursos que llevemos encima. Esto tiene sus puntos buenos y sus malos. 

Análisis Windbound

Esta decisión, que es muy arriesgada, consigue dar más profundidad al título, amplía el concepto de juego de supervivencia y mejora la inmersión del jugador. La amenaza de una muerte tan rotunda nos hará prudentes y tendremos que valorar cada una de nuestras elecciones. ¿Debemos eliminar a ese monstruo? ¿Qué materiales dejamos atrás? ¿Perfeccionamos nuestro armamento o priorizamos mejorar el barco?

Sin embargo, esta decisión produce un profundo sentimiento de frustración si se fracasa. El formato episódico no ayuda que el jugador se sienta motivado, puesto que ya ha visto lo que le espera. Aquello en lo que hemos invertido tanto tiempo, nuestro bote, se pierde por completo y la propia naturaleza del juego, contrasta profundamente por el concepto más puro de un rogue-like, el frenetismo, la velocidad y la constante sensación de progreso pese a morir y es que Windbound es un obra que no busca el desenfreno, si no la calma.

Análisis Windbound

Por suerte, el estudio ha pensado en aquellos que solo quieren enfrentarse a una experiencia más contemplativa y Windbound cuenta con un modo historia que impide que tengamos que volver al comienzo del juego si morimos.

Sin el Mascarón Rojo, pero con muchas inspiraciones

Windbound no esconde sus inspiraciones. Su sencillo, pero precioso apartado visual bebe mucho del minimalismo de Breath of The Wild. Su mecánica de navegación... de Wind Waker y el aura de RiME se palpa en el ambiente durante todo el viaje.

Kara también guarda ciertos parecidos con un héroe de Hyrule portador de un gorrito verde que es bastante conocido: ambos son mudos. Además, este indie presenta una narrativa donde la protagonista está sola ante el mundo. Esa sensación de soledad se contrarrestra con nuestro barco que, prácticamente, se convierte en un amigo y compañero de aventuras. ¿De qué nos suena eso?

Análisis Windbound

Sin embargo, no hay que confundir inspiración con copia descarada y es que, Windbound consta de una personalidad que lo vuelve único. Los elementos de otros grandes títulos están ahí, pero es ese afán por superarse a si mismo lo que vuelve a este juego diferente.

Sobrevivir, navegar y combatir: la dura vida de las islas

Lo primero que hay que señalar es que Windbound se centra en ser un juego de supervivencia. Como tal, las mecánicas de este género son las que predominan por encima de cualquier otra. El crafteo, la exploración y el combate son fundamentales en esta aventura. En estos tres elementos encontramos errores y aciertos.

Windbound consigue dar en la diana con el crafting, puesto que este se siente muy sencillo y natural. Si bien es cierto que el título te tira a la cara muchos de sus conceptos, la forma que tiene el jugador de descubrir los materiales que hay en la naturaleza y los objetos que se pueden crear con ellos es sumamente intuitiva. Una vez consigamos un material, desbloquearemos las recetas que precisan de ese elemento y conforme avancemos en la aventura, más opciones se irán desplegando.

Análisis Windbound

El menú de fabricación también presenta una interfaz clara y bien diseñada que se divide en dos partes: objetos que podemos crear y materiales que poseemos en nuestro inventario. En la primera página encontramos diferentes pestañas divididas en armas, utensilios, botes, modificaciones para nuestro navío y extras. En la otra parte contamos con nuestro arsenal y con todos los materiales e ingredientes que hemos recolectado. A partir de ahí, podremos crear de todo en, prácticamente, cualquier momento.

Por supuesto, la supervivencia no se limita a fabricar sin ton ni son. La alimentación será clave y deberemos cazar, recolectar frutos y cocinar para poder recuperar vida y resistencia. En nuestro inventario podremos almacenar todos estos recursos para luego emplearlos en lo que más gustemos, aunque nuestros espacios son muy limitados al principio. Comer carne cruda ayuda, pero no es la mejor opción si lo comparas con un buen asado al calor de una hoguera. No podremos despistarnos, ya que nuestra barra de resistencia ira menguando conforme pase el tiempo.

Análisis Windbound

La segunda mecánica principal es la exploración. Aquí Windbound se centra en la navegación, cuyo sistema de funcionamiento está bien logrado. A medida que progresamos en el juego, vemos como nuestra endeble canoa pasa a convertirse en una embarcación portentosa con cubiertas más resistentes, plataformas que conectan varios cascos, anclas, protecciones, etc.

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Con estas mejoras pasamos a dominar los mares y enfrentarnos a sus retos y peligros. Deberemos controlar la velocidad de nuestro navío mediante las velas, aprovechando las rachas de viento favorable o el oleaje, que nos brindará mayor velocidad y deberemos buscar rutas alternativas si el viento sopla en nuestra contra o si las rocas y criaturas marinas amenazan con hundirnos.

Gracias a nuestro bote conseguiremos llegar a nuevas islas donde daremos con distintos materiales, flora, fauna y sustento para sobrevivir. Como ya hemos mencionado, nos tocará buscar tres torres dispersas por el océano. Todas ellas estarán en una ínsula, pero a veces daremos con terrenos que no cuentan con estas estructuras, sino con mejoras que nos aumentarán nuestra vida y resistencia.

Análisis Windbound

Si bien es cierto que sobre los mares nos movemos como pez en el agua, nunca mejor dicho, cuando ponemos un pie en tierra, los problemas en el desplazamiento se hacen patentes. No hablamos de nada que rompa el juego por completo, pero mecánicas como escalar, trepar o saltar se sienten bastante inconexas y torpes. Sin duda, este es uno de los aspectos negativos que más evidentes se hacen dentro de esta obra.

Al ser un rogue-like, cada isla se genera de manera procedimental, por lo que no verás dos iguales. Esta decisión hace que el juego se sienta diferente a cada intento, pero también genera injusticias a nivel de diseño. Por ejemplo, en un determinado capítulo, apenas encontramos recursos en las tres islas que visitamos porque estas eran demasiado pequeñas, por lo que nuestro progreso se vio frenado.

Análisis Windbound

El tercer gran punto importante es el combate, que es lo que más ha lastrado la experiencia de juego. Windbound cuenta con el sistema de combate propio de muchos títulos de acción en tercera persona: fijaremos al enemigo y después podremos atacar, esquivar o huir mientras gestionamos nuestra barra de resistencia.

El gran problema es que no está nada bien implementado. El combate se siente tosco en muchos momentos. Su imprecisión lasta la lucha contra las bestias que habitan en las islas, lo que hace que algo que tendría que ser uno de sus puntos más entretenidos y dinámicos, se convierta en una opción que es preferible evitar. No se premia la habilidad del jugador.

Análisis Windbound

Hay diferentes armas, pero son los arcos y hondas las que verdaderamente salvan la papeleta, ya que funcionan mucho mejor que el armamento cuerpo a cuerpo. Respecto a nuestros enemigos, estos presentan patrones de ataque que en ocasiones son bastante impredecibles, pero sí que hay variedad y pillarles el truco a la primera será necesario para no pasar tantos apuros.

Déjate mecer por las olas y el viento

Pese a los fallos que hemos comentado, Windbound ofrece una experiencia sólida que cose sus rasgaduras con un apacible, estable y bello gameplay que siempre sabe encandilar al jugador con su estilo artístico, una genial banda sonora y esa sensación de libertad que transmite su mundo. Se nota mucho el cariño que se ha depositado en el desarrollo de este juego, que representa un buen desafío.

Análisis Windbound

Windbound tiene fallos y si sois muy exigentes, será una obra que se os atasque, pero no se puede negar que tiene un alma propia, una personalidad marcada y que consigue dejar huella en ciertos momentos; gracias a su placentero mundo y a su pausado estilo. Pese a que trate de abarcar más de lo que puede, Windbound nos ha permitido disfrutar de unas cuantas horas muy agradables. Su intención por ser algo distinto ha quedado patente y, aunque no ha conseguido todos sus objetivos, esta travesía por el océano ha sido especial.

Valoración

Windbound es un indie verdaderamente ambicioso que presenta un conjunto de ideas magnificas, pero que, por desgracia, no consigue entrelazar correctamente. A la combinación géneros y de un diseño artístico de indiscutible belleza, se unen algunos problemas que lo posicionan como un título notable, cuando podría haber alcanzado la excelencia.

Hobby

72

Bueno

Lo mejor

El diseño artístico. Sensación de peligro y libertad. Gestión de objetos e inventario. Tiene identidad propia.

Lo peor

El sistema de combate es tosco. Quiere abarcar tanto que se pierde en sí mismo. Muestra todas sus cartas demasiado pronto.

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