Crítica de La astronauta: un thriller de ciencia ficción lento y con un final decepcionante

Crítica de La astronauta, el thriller de ciencia ficción escrito y dirigido por Jess Varley con Kate Mara, Gabriel Luna y Laurence Fishburne como protagonistas. Estreno el 26 de septiembre.
Esta semana llega a los cines un thriller de ciencia ficción apetecible a la vista del elenco y de las posibilidades que ofrece la sinopsis. En La astronauta tenemos a Kate Mara (A Teacher), Gabriel Luna (The Last of Us) y Laurence Fishburne (Amateur) liderando un reparto escueto pero funcional que tiene la tarea de hacernos empatizar con personajes contra la cuerdas.
Hacen lo que pueden para defender sus líneas de guión pero lo cierto es que es una película que cuenta con muchos problemas de base como una ausencia total de cuerpo. Narrativamente está muy descompensada con una introducción algo precipitada, un desarrollo extenso y repetitivo y un desenlace exprés en el que se dinamita por completo la congruencia del relato.

Kate Mara da vida a Sam Walker, una astronauta apasionada de la astronomía desde niña que cumple su sueño de viajar al espacio, pero regresa a la Tierra en extrañas circunstancias.
Su primera misión espacial desemboca en un rescate de emergencia en alta mar en el que se aprecia que su nave está dañada y su casco comprometido. Ella sufre una fuerte conmoción y está herida además de tener alucinaciones y padecer dolores de cabeza que van en aumento.
Después de pasar un periodo de cuarentena en las instalaciones de la NASA, es trasladada a una vivienda aislada de alta seguridad donde es monitorizada a diario y tiene derecho a recibir la visita de su marido y su hija.
Sin embargo, está lejos de recuperar la normalidad: está llena de moratones que no ceden con el paso de los días y pronto empieza a sentir una presencia en los alrededores que se acentúa con el paso de los días. El general William Harris, su padre adoptivo, se encarga de supervisar su estado con verdadero celo.
Esto hará que Sam tema por la seguridad de su familia en primer lugar y en la suya propia a continuación porque sospecha que quizás no ha regresado sola a la Tierra y no deja de sentirse acechada.
La astronauta es una de esas películas que funciona razonablemente bien mientras mantiene los misterios sin desvelar. Es decir que el crescendo paranoico de la protagonista, los fenómenos inexplicables que percibe y los sustos que nos procura por esa vivienda de superlujo en la que es alojada, tienen su gancho.
Por desgracia, el libreto del primer largometraje de Jess Varley no resiste un examen de coherencia interna a medida que entra en materia. No parece la mejor idea del mundo aislar a una persona que está herida, ni tampoco dejarla sola a sabiendas de que puede tener algún tipo de daño cerebral, ni presionarla hasta quedar exhausta cuando está cubierta de moretones.
Tampoco llega a entenderse nunca cuál es la implicación de los militares en los asuntos científicos de la NASA (hasta el desenlace, de doble salto de tirabuzón).Pero, sobre todo, lo que es más difícil de tragar es que cuando la vivienda queda asegurada de más miedo que los tubos de ventilación de la Nostromo cuando el Alien estaba suelto.
Es normal buscar una ambientación inquietante, tirando de luces rojas y azules, de alarmas y otras fanfarrias, pero se pasa mal viendo a Kate Mara pegándose sustos morrocotudos por culpa de fumarolas inesperadas que no tienen ninguna lógica y razón de ser.
Obra en favor de La astronauta que su duración sea bien cortita, 90 minutos clavados, y que no tenga un presupuesto excesivo para desbarrar más de la que ya lo hace en su precipitada resolución.
Y es una pena porque si la historia se molestara en desarrollar mejor a los personajes en vez de verlos reaccionar a lo que les pasa sin tener una sola clave de por qué, La astronauta se podría haber abierto a interpretaciones mucho más interesantes y profundas de lo que significa tener un hogar, una familia y un encaje social apropiado pero también de lo que implica el destierro y el desarraigo.
Incluso qué papel podríamos desempeñar los seres humanos en un encuentro con otra civilización... Es una ocasión perdida para ofrecer una reflexión sobre cuestiones que llevan interesando a la ciencia ficción desde hace décadas... y pondrá a prueba la paciencia de quienes esperen llegar a una conclusión a la altura de las circunstancias.
Valoración
Nota 40
La astronauta funcionaría mejor como cortometraje: el metraje está alargado de manera innecesaria, los giros de guión son intragables y la narración está resuelta sin gracia y de manera apresurada.
Lo mejor
Es una película muy breve y con un arranque inverosímil pero interesante.
Lo peor
Se las apaña para carecer de lógica, ser predecible y a la vez defraudar al espectador. Está mal resuelta y con prisa.
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Raquel Hernández Luján
Redactora
Raquel Hernández es redactora y crítica de HobbyCine desde 2010. Está especializada en cine, series y literatura así como familiarizada con las tendencias culturales de actualidad.
