Black Summer
Análisis

Crítica de Black Summer, la nueva serie zombi de Netflix

Por Daniel Quesada

El siguiente brote zombi ya ha tenido lugar. Black Summer ha llegado a Netflix para mostrarnos la lucha contra los no muertos de forma descarnada e intensa. ¿Listos para correr a tope?

Hubo quien vaticinó en el subgénero de las series y películas de zombis iba a terminar agotándose, pero parece que los no muertos se resisten a extinguirse. Ahora, es Netflix la que nos presenta su nueva apuesta, Black Summer, una serie sobre zombis que es, a su vez, precuela de la exitosa Z Nation. Sin embargo, aquí no vais a encontrar nada de humor negro. Black Summer es una serie zombi de lo más seria.

Consigue las temporadas 1 a 8 de The Walking Dead en Blu-Ray

La primera temporada de Black Summer ya está disponible en Netflix y sus 8 episodios (que fluctúan entre los 44 y los 20 minutos de duración) se bastan y se sobran para zambullirnos en un universo lleno de personajes interesantes, pero con los que no conviene encariñarse, pues la muerte a mordiscos está a la vuelta de cualquier esquina. Y esto se pone de manifiesto mediante una fórmula narrativa muy particular. Cada episodio se compone, a su vez, de pequeños fragmentos separados por un título, de tal forma que parecen una especie de recopilatorio de historias cortas que, a su vez, están relacionadas entre sí. Así, por ejemplo, podemos ver cómo alguien muere y se transforma en zombi (aquí, la "conversión" es instantánea, en cuanto alguien fallece) para, unos minutos después, ver las desventuras de otra persona unos minutos antes de que ese primer personaje muriera.

Esto da pie a momentos muy originales, como un fragmento dedicado a seguir a un zombi, no a un "vivo", para que veamos cómo persigue a sus víctimas. Y sí, decimos "persigue" porque los zombis de este universo son del tipo corredor. Pero corredor, corredor. Eso ayuda a que la tensión de los capítulos de Black Summer sea constante, ya que los no muertos son muy ágiles y lo suficientemente inteligentes como para colarse debajo de portones o derribar coberturas a base de golpes.

Black Summer

Los protagonistas humanos también son muy interesantes. Aparte del típico perfil más preparado para la lucha, encontramos a un chico sordo o una muchacha coreana que no sabe hablar inglés y tiene que comunicarse como pueda con el resto de supervivientes. Los personajes resultan muy creíbles y, en ciertos momentos, actúan de formas extremas que impactan, pero parecen comprensibles. Y es que en esta primera temporada da tiempo para que huyan por túneles subterráneos, recorran carreteras en coche o se cuelen en una escuela que parece abandonada (en el que posiblemente sea el mejor tramo de la serie, por ahora).

Y esto se consigue con un planteamiento que, por lo general, va al grano. Olvidaos de los episodios enteros de The Walking Dead dedicados a flashbacks que ahondan en la psique de cada personaje. Aquí hay algunas conversaciones, pero la mayoría del tiempo los personajes actúan: buscan refugio, huyen desesperados, se arman y luchan... Esta es una serie con componente dramático, sí, pero también mucha acción. Es cierto que el ritmo se resiente en un par de ocasiones (como en una infiltración en una base subterránea, que es algo lenta), pero por lo general el ritmo es muy intenso e incluso desesperante (para bien), pues se consigue transmitir con acierto la debilidad de los personajes y el caos que reina en el mundo. Y ojo, no esperéis que se dé un contexto muy definido de lo que sucede. Black Summer arranca cuando la crisis zombi ya ha estallado y no se explica cuál es su origen. Esto quizá pueda decepcionar a los que quieran una historia más definida, pero lo cierto es que esta serie de Netflix se mueve más con las vísceras (literal y metafóricamente) que con los contextos elaborados.

Black Summer

En definitiva, la primera temporada de Black Summer deja un muy buen sabor de boca y, aunque aporta cierta conclusión, es totalmente factible que asistamos a una segunda temporada si sus episodios tienen éxito. Por ahora, nosotros estamos desando seguir desesperándonos.

Valoración

Resulta curiosamente refrescante encontrar una serie de zombis que se centra en lo más básico: la supervivencia pura y dura, los ataques más viscerales y las huídas desesperadas. Tiene ligeros problemas de ritmo, pero supone una experiencia intensa.

Hobby

82

Muy bueno

Lo mejor

El planteamiento narrativo, fragmentado en capítulos y desde diferentes puntos de vista. Su apuesta por el suspense y la adrenalina.

Lo peor

Algunos episodios son más redondos que otros. Cuando se centra en los zombis, funciona. Cuando ahonda en incursiones de los protagonistas, no tanto.