Crítica de Blitz, la nueva película de Steve McQueen para Apple TV+

Crítica del drama histórico Blitz, la nueva película de Steve McQueen protagonizada por Saoirse Ronan y Elliott Heffernan, de estreno directo en Apple TV+ el próximo 22 de noviembre.
El 22 de noviembre llega a Apple TV+ la película Blitz (que nada tiene que ver con la cinta del mismo título de 2011). Se trata del nuevo drama de Steve McQueen (12 años de esclavitud) que, curiosamente y por desgracia, en nuestro país no se estrenará en pantalla grande, que es como merece ser vista.
La película, de dos horas de duración, toma su nombre del llamado coloquialmente "blitz" abreviatura del término germano Blitzkrieg (guerra relámpago), una campaña intensiva de bombardeos de la Alemania nazi sobre Reino Unido que tuvo lugar entre 1940 y 1941.
En concreto Londres sufrió el impacto de proyectiles de forma sostenida durante semanas causando la pérdida de millones de hogares y la muerte de miles de civiles.
Uno de los principales intereses del director, que ejerce también de guionista, es retratar las penurias de una población "encerrada" en una ratonera y la lucha para conseguir que se abrieran nuevos refugios y los propios túneles del metropolitano para evitar mayores pérdidas.
Del mismo modo, se reinvindica el papel de la mujer no solo en el hogar, al frente de las tareas domésticas y el cuidado de la familia, sino como parte activa de los equipos humanos de las fábricas de armamento y munición.
El largo camino de regreso a casa
Blitz nos presenta a Rita, una mujer que vive con su padre Gerald y su hijo George. A medida que los bombardeos sobre la ciudad se intensifican, crece su temor por la vida del pequeño, de manera que, como muchas otras madres, decide enviarlo a la campiña para poder asegurar su integridad física.
Cuando George descubre los planes de su madre, se enfada muchísimo y la castiga subiendo al tren sin despedirse. Poco después decide que va a regresar a su hogar, por más que contravenga la voluntad de Rita. De ese modo, George desafía toda lógica y se lanza del tren en marcha.
Aún no lo sabe pero se acaba de embarcar en una peligrosa aventura que lo llevará a conocer a otros niños rebeldes como él, pero también a adultos ventajistas que se aprovecharán de su situación de desamparo.
Una vez que Rita descubre que su hijo no ha llegado a destino, emprende una angustiosa búsqueda por la ciudad para reencontrarse con él... si es que sigue vivo después de que la hostilidad del enemigo se cebe con los más débiles.
Lo primero que hay que decir sobre Blitz es que es una verdadera lástima que no se estrene en España en cines porque tanto la calidad del diseño de producción como la banda sonora de Hans Zimmer han sido ideadas para degustarse en una buena sala de cine, donde de hecho hemos podido disfrutarla la prensa especializada.
Sea como fuere, estamos ante un ejercicio de recreación histórica bastante ambicioso en el que, como suele suceder en el cine de McQueen, es una hazaña individual la que sirve de pretexto para mostrar una realidad muy incómoda. De hecho, durante una buena parte de la película, adoptamos el punto de vista del niño, cuyo periplo le lleva a experimentar un proceso de maduración acelerado.
Blitz es además una película que reivindica la música, que viene a vertebrar toda la propuesta narrativa. Son las canciones cálidas las que retrotraen al niño al calor de su hogar, es la música la que une a Rita con su marido y también es una sala de fiestas con una orquesta como protagonista la que viene a convertirse en metáfora del desastre.
Aunque si hay una secuencia conmovedora es aquella en la que, de nuevo una canción, espolea la imaginación del pequeño George para llegar a una suerte de ensoñación de paz en la que se reencuentra con todos sus ángeles de la guarda.
McQueen no pierde la oportunidad de lanzar un dardo envenenado a la imagen que el imperialismo de Reino Unido lanzaba de las personas de color ni para denunciar sin florituras la xenofobia y la exclusión social de los ciudadanos provenientes de las colonias.
Blitz es, en suma, una experiencia notable que nos lleva al terreno de la pesadilla de la guerra sin perder nunca su lado más humano. No es perfecta, pero sí que cuenta con fuertes atractivos para embarcar a la audiencia en un viaje emocional escalofriante. No hay bomba que pueda dinamitar el amor de una madre.
Valoración
Nota 70
Rodada con un estilo muy clásico e indudable elegancia, McQueen nos transporta al Londres de la Segunda Guerra Mundial para explorar las relaciones humanas en tiempos de crisis desde la óptica de un niño.
Lo mejor
La recreación de los usos y costumbres del momento y la comprometida interpretación de Saoirse Ronan.
Lo peor
Cae en algunos tópicos del género y subraya demasiado ciertos mensajes.
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Raquel Hernández Luján
Redactora
Raquel Hernández es redactora y crítica de HobbyCine desde 2010. Está especializada en cine, series y literatura así como familiarizada con las tendencias culturales de actualidad.
