Lo dejo cuando quiera
Análisis

Crítica de Lo dejo cuando quiera, la nueva comedia española

Por Raquel Hernández Luján

Lo dejo cuando quiera es una comedia dirigida por Carlos Therón que cuenta con un elenco muy atractivo formado por Ernesto Sevilla, Miren Ibarguren, Carlos Verdaguer y Ernesto Alterio. Estreno el 12 de abril de 2019.

Lo dejo cuando quiera es el remake de una comedia italiana del mismo título de 2014 (Smetto quando voglio dirigida por Sydney Sibilia), que funcionó en la taquilla como un tiro. Con el ánimo de importar el éxito, se ha construido una trama similar trasladando las coordenadas espaciales a nuestras fronteras.

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El director escogido para el proyecto ha sido Carlos Therón, muy familiarizado con este género gracias a cintas anteriores como Es por tu bien o Fuga de cerebros 2 y series como Mira lo que has hecho, a quien pudimos entrevistar durante el rodaje de la película junto al elenco de protagonistas:

La trama de la película Lo dejo cuando quiera nos presenta a Pedro, Arturo y Eligio, tres profesores universitarios que son amigos desde sus tiempos de estudiantes. A pesar de haber hecho muchos sacrificios para sacar adelante sus carreras renunciando a juergas y diversión por empollar, la crisis los deja sin trabajo de una forma muy injusta. Cansados y sin dinero en los bolsillos, encontrarán una solución a sus problemas en el proyecto de investigación de Pedro: un complejo vitamínico que genera una enorme satisfacción sin efectos secundarios.

Con ayuda de Anabel, una abogada reconvertida en empleada de gasolinera, y de Jota, una alumna más interesada en la juerga que en los estudios, se lanzarán al mundo de la noche y de los negocios para comercializar su mercancía mientras la policía Isabel les pisa los talones. Algo para lo que no se encuentran preparados, dado que además de ser principiantes en un mundo que les es ajeno, son bastante pardillos.

El reparto de Lo dejo cuando quiera está encabezado por los intérpretes David Verdaguer (Verano 1993), Ernesto Sevilla (Capítulo 0) y Carlos Santos (Villaviciosa de al lado) que son los protagonistas de la historia. Sin embargo, el ex chanante Sevilla es quien se queda con las mejores frases, en detrimento de sus dos compañeros con los que, por cierto, no tiene excesiva química.

Quien sí brilla con luz propia es Ernesto Alterio en uno de sus papeles más histriónicos, extravagantes y divertidos: da vida a un empresario de la noche habituado a los trapicheos y enredado en negocios turbios que no duda en utilizar la fuerza cuando es necesario valiéndose para ello de sus lacayos. Pero, por fuera, es todo "rollo zen", batidos de verduras y togas de seda. Alterio disfruta a tope de esta dualidad de su personaje y se recrea en su construcción, improvisando momentos desternillantes y difíciles de olvidar.

Mucho más acertado es el casting femenino ya que Miren Ibarguren y Cristina Castaño también tienen ocasión de despuntar en esta comedia gamberra, que siempre lleva las situaciones al límite. 

Eso sí, esto (los chistes facilones de pelotas y desnudos) no impide que en ella se cuele una crítica social que podría ser mucho más potente, pero que apunta maneras: "cuando lo hacía todo bien, me iba mal y ahora que lo hago todo mal, me va bien", dice nuestro protagonista, a quien le responden con un "Bienvenido a España". El rol de Ibarguren es el que mejor le exprime el humor a esa España que ha desahuciado a varias generaciones de personas que, hartas de estudiar, se han visto abocadas a la cola del paro.

Lo dejo cuando quiera

En fin, sea como fuere, Lo dejo cuando quiera no se centra tanto en estas cuestiones como en el cachondeo, aunque no siempre le salga la jugada redonda. Juega bien con las dobles vidas, los cambios de actitud y los sospechosos ríos de dinero que empiezan a fluir por las manos de nuestros protagonistas (el momento friki de Carlos Theron en reseñable), pero también es verdad que da por consolidado el consumo de drogas entre los jóvenes de una manera un tanto preocupante.

Para pasar el rato, da más que de sobra y tiene detalles que la salvan por encima de otras películas similares, pero está bien lejos de Perfectos desconocidos, otro remake reciente de una cinta italiana con la que sí reímos a mandíbula batiente.

Valoración

Comedia muy desigual y algo rancia plagada de chistes escatológicos. Contiene cierta crítica social, pero queda diluida en un montón de excesos de guión y formales... Bueno, es parte de su encanto llevarlo todo al límite.

Hobby

60

Aceptable

Lo mejor

Ellas: Ibarguren y Cristina Castaño, las dos actrices con mejor vis cómica de la película. Y el gran Ernesto Alterio, en su papel más histriónico.

Lo peor

El trío protagonista no tiene ni carisma ni gracia: David Verdaguer, Ernesto Sevilla y Carlos Santos carecen de chispa.