Ir al contenido principal
In Fabric
Análisis

Crítica de In Fabric, un nuevo estreno directo en Movistar+

Crítica de In Fabric, un nuevo estreno directo en Movistar+. La película ha sido escrita y dirigida por Peter Strickland y cuenta en su reparto con Marianne Jean-Baptiste y Gwendoline Christie.

Tras su paso por distintos festivales desde 2018, por fin, en 2021, se estrena In Fabric en España, una curiosísima película que encandilará solo a los espectadores que sepan comprender una propuesta tan arriesgada, que bebe del cine de Dario Argento y desarrolla una historia que no es ni lineal ni en absoluto realista.

Nos llega vía Movistar+ como un estreno directo como sucederá con otras cintas como Mamá te quiere o Palm Springs. Es decir, que es una de esas películas que han visto retrasado su lanzamiento en varias ocasiones hasta que la distribuidora en cuestión (en este caso Diamond Films) ha decidido dejar de posponerlo y pasarse al digital como último recurso para llegar a la audiencia dada la situación actual.

Se trata de una propuesta de nicho, que busca remitirnos al subgénero cinematográfico del giallo revisitando todos sus tropos: tiene elementos sobrenaturales, algo de gore, misterio, escenas de alto voltaje sexual y, quizás lo más importante de todo, un montón de guiños a otras películas que son auténticos clásicos como Suspiria Nosferatu con una nueva lectura: una crítica mordaz al mundo de las apariencias y a la locura desatada por una sociedad de consumo en la que el eje central de nuestra actividad es el gasto y la culminación de nuestros irrefrenables deseos.

Las rebajas en unos grandes almacenes ingleses han comenzado y Sheila busca el vestido ideal para acudir a una cita especial.

Mientras ronda las estanterías entre los susurros de otros usuarios, se queda prendada de un vestido de color rojo sangre de seda con un pequeño detalle bordado en negro.

Prácticamente hipnotizada por él y por el ambiente que la rodea, no hay nada que desee más que llevarse ese vestido del que de hecho le cuesta salir una vez que se lo pone por primera vez. Dentro de él se siente poderosa y sexy, aunque no le da el resultado esperado en su cita.

Entre tanto, iremos descubriendo que todas aquellas personas que lo han llevado han sido víctimas de una especie de maldición. Comprarlo traerá devastadoras consecuencias. 

Por supuesto, y a la vista de lo expuesto al comienzo de esta crítica, ya imaginareis que la sinopsis de In Fabric no es particularmente útil para comprender cuál es el mensaje final de la película, que resulta tan chocante y alejada del cine actual y a la vez tan familiar para las producciones de los años 70.

La cuestión no es tanto el qué, que queda claro cuando vemos a los consumidores agolpándose a las puertas de los grandes almacenes y a las brujas-dependientas invitándoles a entrar y casi hipnotizándolos para captarlos en su rueda infernal de desaforado deseo sino el cómo: la creación de una atmósfera inquietante es el pilar fundamental en una película de edición abrupta, cuajada de momentos inclasificables, inesperados y extraños que van desde un tórrido ritual de brujería con un maniquí hasta la confección de un vestido que tiene vida propia (ojo al parecido con la divertidísima Slaxx, sobre unos vaqueros asesinos).

Hay también elementos que nos llevan al cine surrealista como los collages de imágenes y sonidos en los que no hay detalle que se deje al azar: ni las composiciones de los planos ni las estridencias de una banda sonora impactante y hasta desagradable.

Una de las grandes fortalezas de la cinta es es el casting que cuenta con Marianne Jean-Baptiste (Secretos y mentiras)Sidse Babett Knudsen (Inferno)Steve Oram (Bienvenidos al fin del mundo)Gwendoline Christie (Juego de tronos) y Julian Barratt (Killing Eve). Todos parecen estar en comunión la idea de formar parte de este experimento tan particular y hacer llegar la película a buen puerto recreándose en su excentricidad.

In Fabric es una película complicada, delirante y, aunque en algunas ocasiones roza el ridículo más absoluto, si te dejas hipnotizar por ella, te hace pasar un rato tan desconcertante como divertido. Pierdes la cuenta de las secuencias que podrías convertir en memes y además tiene el atractivo extra de ser un ejercicio de estilo muy bien ejecutado que nos remite a otros tiempos.

No se hacen ya películas así de atrevidas y descaradas y solo por el riesgo que asume, hay que quitarse el sombrero. ¡Menuda caja de sorpresas!

Valoración

Peter Strickland sorprende con una película rarísima que no se dirige al público general y que resulta muy chocante aunque también es hipnótica.

Hobby

70

Bueno

Lo mejor

Es una película 100% de género, con todos los tropos de giallo: misterio, elementos sobrenaturales, erotismo, violencia... Una rara avis.

Lo peor

No hay una justificación argumental para casi nada. Algunas secuencias son chocantes, otras grotescas y también hay espacio para lo desagradable.

Y además