Godzilla: King of Monsters
Análisis

Crítica de Godzilla: King of Monsters - El regreso del kaiju rey

Por Jesús Delgado

Godzilla: King of Monsters es la gran nueva película de la saga de Warner Bros, el MonsterVerse. Hemos podido ver la tercera entrega de la franquicia y esta es nuestra crítica sobre este tributo al cine clásico de Ciencia-Ficción japónés.

Junio de 2019 viene con un fuerte sabor a ciencia ficción, fantasía y monstruos. Como nuevo pretendiente a los laureles y a la corona de la recaudación en taquilla, Warner Bros presenta Godzilla: King of Monsters (Godzilla: Rey de los monstruos), una secuela directa del remake de Godzilla de Gareth Edwards (Rogue One) del año 2014.

No dejes pasar la oportunidad de disfrutar del mes de prueba a Amazon Prime

Esta nueva película articula el nexo del Monstruoverso (MonsterVerse), el universo cinematográfico común de Legendary Pictures para los kaijus y monstruos gigantes del cine fantástico, cuyos derechos de explotación obran en poder de Warner. De este modo, esta película imbrica con los eventos de a Kong: La Isla Calavera y prepara el terreno para el titánico enfrentamiento de Godzilla vs. Kong (aún en producción).

Michael Dougherty (Krampus) toma el relevo como cineasta de esta película, que cuenta las peripecias de la cúpula de la agencia Monarch (Monarca, en España). Dr. Ishiro Serizawa (Ken Watanabe) regresa al frente de la institución, mientras una nueva amenaza se cierne en el horizonte. Y es que Godzilla solo fue el primero de muchos MUTOs (Massive Unidentified Terrestrial Organism /Organismo Masivo Terrestre No Identificado).

Tras el descubrimiento del titán, las autoridades de la Tierra buscan la forma de acabar con los de su clase. Sin embargo, cuando un megalómano ecoterrorista pretenda convertir a los MUTOs en las herramientas para llevar a cabo su cruzada contra el mundo, solo Monarca y Godzilla se interpondrán entre los humanos y los monstruos que desean aniquilarlos.

Kyle Chandler, Vera Farmiga, Millie Bobby Brown, Charles Dance, Sally Hawkins y Bradley Whitford completan el reparto de una película palomitera y espectacular, que exuda espectáculo por todos sus poros.

La fiesta del kaiju

Como pasa con muchas adaptaciones de un material japonés original a producciones realizadas en Estados Unidos, las comparaciones están a la orden del día. Los puristas, en lugar de mosquearse, bien pueden directamente seguir con la dignísima Shin-Godzilla, y seguir tan satisfechos. Ahora bien, quien tenga curiosidad por ver cómo evoluciona el experimento del Monsterverse, iniciado en 2014 con el nuevo remake de Edwards... es posible que se lleven una grata sorpresa. Sobre todo, porque kaijus no van a faltar, ni esa esencia de los clásicos del género, pero con el sabor del cine actual.

¿Qué significa eso de Kaiju? Aquí te explicamos el origen del término y su relación con Godzilla

Godzilla: King of Monsters es un canto de amor de aquel cine clásico de Kaijus. Prácticamente, adapta las seis primeras películas de la saga Godzilla (realizadas entre 1954 y 65), además de hacer referencias claras a la película de Rodan. Ojo, decimos adaptaciones, no lecturas literales. Por lo que, tranquilos, no hay destripes a la vista con este dato. Solo tened en cuenta que buena parte de la labor de worldbuilding de la franquicia original inspiran las reglas con las que se articula este nuevo universo común. 

De hecho, vamos más lejos todavía. La película cuida las reglas de juego con un escrúpulo tremendo. Nada está dejado al azar, ya que es coherente con lo dicho en las dos películas anteriores del Monsterverse e, incluso, aplica convenciones ya desarrolladas en dichos títulos. Incluso se atreve a desarrollar elementos propios. Sirva de ejemplo el funcionamiento interno y los protocolos de Monarch, vistos en detalle en este filme. Como detalle friki-gamer a este respecto, los jugadores de X-Com encontrarán ciertas similitudes muy sospechosas entre el funcionamiento de sendas agencias, así como en el tipo de tecnología que tienen a su disposición. 

Un inciso para los puntillosos: que el CGI sea muy resultón y que los monstruos tengan una enorme personalidad (desde Mothra hasta "el pájaro de fuego" Rodan) es un detalle que hemos de agradecer. Sobre todo, porque esto es un entretenimiento que bebe de la espectacularidad, algo que consigue sobradamente. Aunque, seamos francos, la fotografía dista de ser lo mejor del filme, pero también está muy lejos de ser lo más reprobable. 

En cambio, eso sí, una de las flaquezas gordas del filme es su guión. Además de contar con muchas incongruencias, y de dar ciertos eventos y explicaciones por sentados, funciona a golpe de Deus ex machina (es decir, algún "truco" de la película que desafía su propia lógica interna) para salir de ciertas situaciones. Esto quizá sea lo que más lastra la película, junto a un montaje que necesita una revisión urgente.

Honestamente, el director Michael Dougherty, que también es co-guionista del filme, no está precisamente fino en ninguna de las dos labores que desempeña. Por un lado, si bien es cierto que la película juega con giros de trama, la premura por resolveros hace que la carga dramática se venga abajo demasiado pronto. Por otro, la pobre dirección de actores, con una interpretaciones exageradamente dramatizadas, no ayuda tampoco, pues no explota todo el potencial del reparto, ni dosifica ni justifica el desarrollo de los personajes. 

Tengamos en cuenta que, en otro género y tipo de película, estas taras serían pecados mortales, pero en este caso son pecadillos que hemos de disculpar. Millie Bobby Brown (Stranger Things), Charles Dance y Ken Watanabe son grandísimos intérpretes, todos ellos dentro de su esfera, trayectoria y experiencia, y verles en pantalla un gozo para los sentidos. Pero, con todos los respetos hacia su trabajo, el público no viene a verles a ellos, sino que viene a ver a los bichos gigantes que lanzan rayos y tratan de matarse entre sí mientras arrasan ciudades y continentes a su paso. De ahí que debamos juzgar su desaprovechamiento de forma más benigna y celebrar que la película se pase volando en las dos horas. Lástima que no haya bol de palomitas que dure todo ese tiempo.

Godzilla: King of Monsters

Por tanto, hemos de decir que estamos ante una película de acción y ciencia-ficción entretenidísima, que gustará a los fans de Godzilla y de su parentella. Su mayor virtud es que no viene engañando ni vendiendo algo que no es. Godzilla: King of Monsters es una lucha de monstruos por la supremacía y así lo deja claro desde el momento en que expone esto, el tema central de la película. 

Por cierto, permitidnos una recomendación final, a modo de colofón. Quedaros a ver los créditos finales. No solo hay una secuencia postcréditos que promete un futuro muy interesante para la franquicia, sino que, también, los susodichos créditos están plagados de huevos de Pascua y de referencias sobre lo que está por venir que no querréis perderos. Quien avisa no es traidor. 

Valoración

Revisión de los clásicos del cine de Kaijus y MUTO's, que reforma el mito de las películas de ciencia-ficción japonesas para el público internacional del siglo XXI. Monstruosamente épica y espectacular.

Hobby

72

Bueno

Lo mejor

El diseño de los monstruos. El reciclaje y uso de conceptos para el Worldbuilding. Simple y honesta en cuanto a su género y aspiraciones.

Lo peor

El exceso de dramatización de unos personajes que no dan para más. Las incongruencias de guión y los Deus ex Machina.

Y además